1-1: Sánchez Martínez impone la ley del sistema
Francisco Javier Sánchez Palomares
Madrid y Atleti empataron a un gol en un partido en el que Sánchez Martínez impuso la ley del sistema. El Madrid se había sobrepuesto a todas las bajas, pero no pudo doblegar al colegiado, mejor jugador atlético, que dejó de pitar tres penaltis a favor de los blancos.
El Madrid llegaba al derbi con la defensa muy mermada, bueno, es un eufemismo, en realidad se presentaba sin centrales ni pseudocentrales salvo Nacho. A la confección de la plantilla y a las bajas de larga duración se unían las de Rüdiger, quien finalmente no pudo recuperarse de la fuerte contusión, y Tchouaméni, a quien De Burgos impidió el jueves que jugase hoy. Carrillo también estaba lesionado, por lo que Ancelotti optó por formar con Carvajal y Nacho en el centro de la defensa. Lucas, por tanto, repetía en el lateral derecho y Mendy lo haría en el izquierdo. Para el centro del campo, Carlo eligió a Camavinga, Kroos y Valverde, con Bellingham de todocampista total y en punta Rodrygo y Vini... perdón, Rodrygo y Brahim, pues en el último momento el brasileño se retiró con molestias cervicales del calentamiento. Más difícil todavía. Joselu en el banquillo, a todo esto.
En el minuto uno Bellingham se quitó de encima a Hermoso con la puntita nada más, del pie, haciéndole un caño sensacional que le despejó el panorama hacia Oblak. Lástima que la defensa impidiese su remate. A los dos minutos, Brahim chutó sobre la portería rojiblanca, pero el guardameta detuvo sin problemas. Y después, Camavinga se hizo hueco en la frontal y disparó, aunque se marchó alto.
En 5 minutos, los aficionados atléticos habían visto más fútbol del Madrid que en toda la temporada de su equipo. Sin embargo, la primera que tocó Griezmann fue para dar un balón de gol a Morata. Lunin se encargó de desbaratar la oportunidad rojiblanca.
Los blancos estrenaban patrocinio de HP y estaban dando una buena impresión a pesar de las bajas
El Madrid era el dueño del partido y del estadio que tiene la cubierta, hecho que también incomodó al Atleti y a los atléticos. Es muchísimo más grave techar el propio recinto deportivo que comprarse la cúpula arbitral, delito que hasta el momento no ha merecido la condena del club que alberga neonazis.
Los blancos estrenaban patrocinio de HP y estaban dando una buena impresión a pesar de las bajas. En el minuto 19 se adelantaron en el marcador por medio del que no iba a jugar, Brahim. La jugada comenzó con un mal despeje de Riquelme que fue a parar a los pies de Brahim, un pase suyo rebotó en Saúl y llegó a Lucas, cuyo centro volvió a tropezarse en un colchonero, Koke, y cayó de nuevo al 21 madridista, quien no tuvo más remedio que marcar el 1-0 para poner fin a tanta incomodidad estética.
Sánchez Martínez, colegiado investigado por la Guardia Civil habida cuenta de su llamativo enríquez-imiento durante el negreirato, tardó en conceder el gol, tal vez con la esperanza de que en alguna de las salas VOR alguien encontrase un motivo para anularlo. Mala suerte, el tanto subió al marcador.
Poco después, Lunin evitó el empate, cuando ya se encontraba en el aire, cambió su trayectoria para desviar el remate de Witsel. Parada de mérito.
El dominio continuaba. El único equipo que tenía interés en ganar era el Madrid, quién diría que era el Atleti quien estaba más necesitado de puntos. Poco después de la media hora fue Lucas quien penetró hasta la cocina, pero disparó fuera con poco ángulo.
Cabe destacar que, tras varias faltas clamorosas no señaladas al Atleti, el colegiado tuvo un lapsus y amonestó correctamente a Saúl y Hermoso en dos jugadas consecutivas por acciones sobre Camavinga y Valverde. Los más viejos del lugar no recuerdan nada parecido. Aficionados madridistas de todo pelaje gritaron aleluya y comenzaron a pedir deseos.
El colegiado tuvo un lapsus y amonestó correctamente a Saúl y Hermoso en dos jugadas consecutivas por acciones sobre Camavinga y Valverde
Brahim y Rodrygo intercambiaban sus posiciones de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, como si fuesen el mismísimo Jorge Vestrynge, sembrando el desconcierto en la defensa colchonera. Al filo del descanso, Rodrygo abandonó el transfuguismo extremo y bajó a echar una mano en defensa rebañando un balón que evitaba la clara ocasión de Mario Hermoso.
Aún tuvo una oportunidad el Madrid, inmaculada transición defensa-ataque culminada por Valverde, cuyo chut se marchó por encima del larguero.
Descanso. 1-0. Gol de Brahim. Asistencia de Koke.
La segunda parte comenzó con gol anulado a Savic. El defensa había rematado a la red de cabeza un córner botado por Griezmann, pero Saúl, en fuera de juego, impidió que Lunin saltase, por lo que el VAR entendió que intervenía en la jugada. Jugada clara pero que será utilizada para ahondar en la patraña de la adulteración de la liga en favor del Madrid. Está feísimo corregir una jugada mal arbitrada cuando esta rectificación no perjudica al equipo blanco. Gil Marín, indignadísimo con el reglamento.
Cinco minutos después, en el 52, Lucas fue derribado nítidamente por Saúl en el área. Sánchez Martínez, después de haber anulado el gol del Atleti, no podía permitirse señalar penalti. No contento con eso, se encargó de abortar personalmente una contra de Bellingham. En el 60', Savic se desentendió del balón y derribó a Jude. Nuevo penalti clarísimo que no pitó el colegiado investigado.
Durante la semana ya saben lo que ocurrirá, el gol anulado correctamente será mucho más grave que los penaltis no pitados. Contra el Madrid, los árbitros pueden fallar, pero no acertar.
Un contraataque de Valverde pudo acabar en gol, pero Rodrygo finalizó al centro de la portería. Corría el minuto 65. Y a punto de llegar al 70 Brahim se deshizo de Hermoso y Witsel con una calidad infinita, pero su disparo se marchó fuera. Tras la jugada, se retiró y dejó su puesto a Joselu.
Contra el Madrid, los árbitros pueden fallar, pero no acertar
A falta de un cuarto de hora, Luka Modric saltó al terreno de juego en sustitución de Rodrygo, y en la siguiente jugada, un error de Mendy era aprovechado por Correa, cuyo centro fue rematado de tacón por Griezmann obligando a Lunin a intervenir milagrosamente. Las veces que llegaba el Atleti, lo hacía con mucho peligro.
En el minuto 79, nuevo penalti. Marcos Llorente abrazó a Bellingham, bailó un tango en el aire con él y lo derribó. En la misma jugada también agarraron a Joselu. Sánchez Martínez estaba siendo el mejor defensa del Atlético de Madrid.
Ancelotti decidió cambiar a Jude en el 87 y dar entrada a Dani Ceballos. Al igual que con el cambio anterior, la siguiente jugada supuso una acción de peligro para el Atleti, que daba un último arreón en busca del empate.
En el tiempo añadido, Savic centró al área, tocó Memphis, ni Nacho ni Carvajal fueron a por el balón y sirvieron el gol en bandeja a Marcos Llorente. 1-1.
No hubo tiempo para más, Sánchez Martínez consiguió arañar dos puntos del Bernabéu.
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