1-2: La esencia del Madrid triunfa en Las Palmas
Genaro Desailly
El Madrid debió hacer uso de su quintaesencial remontada para ganar (1-2) un encuentro donde sudó sangre para batir a uno de los equipos que más difícil se lo han puesto este año.
Sorprendió Ancelotti de manera relativa con un once con rotaciones y un centro del campo con tanta técnica (Kroos, Ceballos) como electricidad (Brahim) y "eneryía" (Camavinga, a quien siempre solaza ver formar parte del once). Como era sabido, Bellingham no podía jugar debido a que no acepta de buen grado la acumulación de same shit every week.
Empezó el partido con alternativas. A los dos minutos, Rüdiger tuvo que enmendar un error de Carvajal, potencialmente catastrófico, para despejar de cabeza. A renglón seguido, Valles rechazó a bocajarro un remate cercano de Rodrygo, y luego hizo un teatro bochornoso para que una palmadita del brasileño le costara una tarjeta. La primera, para el Madrid, a esta hora y a la hora canaria.
Estaban bulliciosos los brasiniños, muy dinámicos y pendientes de complementar con desmarques el buen hacer de Camavinga unos metros más atrás. Rüdiger estuvo a punto de marcar en un semicórner botado por Kroos, aunque Las Palmas salía al contragolpe con alguna sensación de peligro. Sin embargo, el Madrid seguía apretando a balón parado, y Kroos obligó a Valle a intervenir en una falta, bien es cierto que sin gran peligro. Con el balón en movimiento, a los de Carlo les fallaba el penúltimo pase. El control era blanco, pero dicha imprecisión, conjugada con el buen sistema defensivo de los canarios, impedía que se tradujera en ocasiones. El magisterio de Kroos no era suficiente.
En el minuto 31, Ceballos derribó en el área madridista a Cardona. Soto Grado consideró que el contacto no había sido suficiente para señalarlo como tal. El público, muy caliente, decidió cantar "Así, así, así gana el Madrid" para recordar el eslogan a Negreira, de cara a su próxima declaración ante el juez. A continuación, el propio Cardona la mandó a las nubes casi solo ante Lunin, tal vez a modo de protesta.
En el minuto 37 registramos un intento de vaselina de Vinícius, pero ya se había pitado fuera de juego. En el 39, un falta de libro escamoteada a Rodrygo en la línea de banda. En el 40, Vini lanza de lejos, fuera por poco. Lo mismo en el 41, pero fuera por mucho. Como se ve, nada del otro mundo. El Madrid trataba de presionar arriba, pero con muy pocos balones robados. El primer tiempo concluía con 0-0 y la sensación de un Madrid demasiado previsible y falto de ideas.
El segundo tiempo comenzó con susto, con la mejor ocasión hasta el momento. Munir se perfiló en el área, y a su remate ajustado al palo respondió Lunin con una gran intervención, en la que incluso blocó el balón. Tras su horrible noche copera, esa parada de Lunin era la mejor noticia blanca hasta el momento. Un segundo después, mostró gran seguridad anticipándose a un pase de la muerte.
La jugada había sido el anticipo del desastre. Sandro logra superar a Rüdiger, y su canónico pase atrás lo manda a la red Javi Muñoz. Esta vez no pudo hacer nada el portero ucraniano. 1-0 y poco más de un tercio de partido por delante.
El Madrid se echó adelante de inmediato y marcó Carvajal a pase con el exterior de Vinícius, pero Soto Grado anuló correctamente el gol por fuera de juego. Ancelotti metió a Joselu y Valverde por Brahim y Ceballos, bastante desafortunados ambos. La sensación era que lo que hacía falta era más fantasía, pero ni a Modric ni a Güler les daba cuartelillo el italiano.
Sólo Camavinga parecía capaz de romper las lineas locales. Camavinga o algún pase largo de Kroos, como el que le metió a Vinícius para que el brasileño, extrañamente obsesionado con picar el balón, fallara de manera clamorosa. Pero si hay algo que sabe hacer Vini es aprender. Aquí sí hubo dos sin tres. Camavinga, el mejor del partido, maniobró en la frontal para filtar un pase soberbio al protagonista de este párrafo. Esta vez Vini no perdonó. Bien es cierto que el balón era mucho más propicio para un buen control que en la jugada anterior.
Se vino arriba el Madrid, espoleado por el tanto. ¿Por qué esperar tanto para dar lo mejor de ti? Difícil decir. La respuesta estará en la cuesta de enero o el valle pintusiano, sabe Dios. El caso es que incluso Fran García se convirtió en un puñal por su banda, como reza el tópico, y los blancos mejoraron su presión alta, en gran parte por las nuevas dosis de "eneryía" que trajeron los cambios.
Sin embargo, Las Palmas aguantó bien el arreón, sin ponerse nervioso y haciendo uso de su buen manejo del balón. Había que hacer algo. Entró Güler por Rodrygo y Tchouaméni por Camavinga. Vinicius estaba eléctrico, dando lo mejor de sí cuando los demás se agotan. Fruto de una jugada suya llegó un córner que Kroos puso en juego para que Tchouaméni rematara el 1-2 de cabeza. No en vano el Madrid es el mejor equipo de la liga a balón parado.
Se fue atrás el Madrid en lugar de ir a por el tercero, que es lo que los diferentes estados físicos de ambos equipos recomendaba. De hecho, Mendy entró por Vinícius, cambio muy conservador.
El Madrid cedió el campo a los de García-Pimienta, si bien los canarios no daban excesiva sensación de peligro. Con oficio y tranquilidad el Madrid condujo el partido a un final relativamente tranquilo y, lo más importante, feliz.
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