2-0: Luka Modric está de vuelta
Ramón Álvarez de Mon
Empezó jugando muy bien el Madrid, pero cabe reconocer que apenas mantuvo esa sensación durante quince minutos. Más o menos lo mismo que duró una presión más que meritoria. El equipoo blanco apretaba arriba y recuperaba fácil. No obstante, ese periodo tan solo facturó una ocasión de Vinicius. A partir del cuarto de hora el Sevilla igualó la intensidad y dispuso también de su oportunidad, marrada a través de Escudero.
El partido entró en una fase de toma y daca pero sin grandes agobios. Bien pudo desnivelarse si Ceballos se hubiera decidido a chutar tras una gran jugada de Vinicius, pero este año al Madrid casi nada le viene de cara, cualquier mínimo logro lo tiene que sufrir y trabajar. De esta forma acabó un primer tiempo que dejó la sensación de cierta pérdida de gas.
La segunda parte dejó los mejores minutos desde que Solari está al frente. El Real Madrid fue un equipo completamente arrollador y sólo la falta de pegada impidió una goleada a un Sevilla que no se arrimó al fondo norte. La presión había vuelto y la gestión del balón por parte de Ceballos y Modric fue simplemente magistral. Vinicius siempre aportaba desborde y Benzema la clarividencia que le adorna durante toda la temporada.
la segunda parte dejó los mejores minutos de la 'era solari'
Las ocasiones se sucedían, pero el gol no llegaba. El público supo corresponder la mejoría siendo el jugador número doce. Cuando podía parecer que tan buen juego sería en vano, Casemiro emuló un chutazo previo de Ceballos y esta vez el balón sí acabó dentro en lugar de golpear la madera. Golazo de bandera.
El Madrid no quiso echarse atrás y cambiar el guión. Estaba desatado y no quiso calcular. Poco después Benzema se presentaba delante de la portería sevillana, pero Mateu ordenó parar porque entendió que el balón había salido en el córner botado por el Sevilla. Ya sabemos que al Madrid le ocurren las circunstancias más originales a nivel arbitral, la pena es que sea siempre en contra. Modric quiso culminar su partidazo marcando el segundo tras un robo de balón. Hay esperanza.