2-2 (3-2): Resplandor e infortunio
Jesús Bengoechea
A los 8 minutos el árbitro sólo pudo rubricar lo que podría haber sido una precoz clausura del partido por parte de Nacho. Los amistosos son amistosos pero comparten reglamento con los oficiales. A Nacho le bastaron 480 segundos para protagonizar la caraja más notable que se le recuerda a una defensa ya de por sí propensa al sainete de aproximadamente un año a esta parte.
Nacho fue el actor principal pero no el único, y sus compañeros de línea se aplicaron a la tarea de homenajear su legado y estar a la altura en su ausencia. Todos con la excepción de Mendy, un lateral con una pinta excelente que se despliega petado de amperios y se repliega raudo y decidido.
Al gol de penalti de Lacazette siguió otro de Aubameyang, rematando un contragolpe de los que el Madrid estaba destinado a sufrir tras propiciar un comienzo tan desatinado. 0-2, uno menos y necesidad de sacar la épica, que no fue ideada para julio.
Fueron unos minutos de hecatombe inaugural que reflejaron fielmente el desquiciamiento made in 18/19, temporada cuyas migas no querríamos como alimento por mucha hambre de Madrid que nos consuma.
El hecho es que los de Zidane reaccionaron con dignidad a lomos de un activo Kroos, arduamente escoltado por Hazard y Modric. No fue mérito de esta reacción el que la expulsión de Sokratis dejara el tema en 10 contra 10. Donde sí hubo mérito es en el remate al palo de la testa de Benzema con el que casi recortamos antes de un descanso al que se llegó con más esperanza de lo que el espantoso inicio auguraba.
Muchos cambios tras el descanso, como corresponde a choques de este rango, pero similar actitud vikinga de resistencia a la rendición. Asensio topó otra vez con poste en un trallazo tremebundo para participar decisivamente, a continuación, en el gol de Bale y sellar sus minutos centelleantes combinando con Marcelo para el empate. Lamentablemente, los acontecimientos se precipitaron para el isleño también en lo negativo, y al poco salió del campo en camilla. Parece que la lesión es de consideración, lo que eclipsa por completo la satisfacción por el buen segundo tiempo del equipo y los dos puntos cosechados en la tanda de penaltis.