REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Crónicas·11 de noviembre de 2018

2-4: Así gana el Madrid

Q

Quillo Barrios

Undiano Mallenco quiso ser protagonista del partido, pero Karim Benzema no le dejó. El francés gobernó una noche en la que el Celta intentó convertir el partido en una batalla campal con la inestimable colaboración del colegiado, que permitió la extrema dureza del conjunto gallego. Que Maxi Gómez no haya visto la roja ante el Real Madrid quedará como uno de los grandes misterios de la historia de la Liga.

El Barcelona perdió contra el Betis y los de Solari entraron al campo con la actitud de aquel que sabe que el tren del campeonato vuelve a pasar por su calle. El Real Madrid fue intenso, dinámico, reconocible. En poco menos de cinco minutos, Benzema dio dos avisos de lo que iba a hacer durante el encuentro. El francés, escurridizo y muy inteligente, desactivó defensivamente a un Celta que nunca logró detectarlo.

El partido parecía quedar en 'stand by' con la lesión de Casemiro -durísima entrada de Maxi Gómez-, pero no fue así. Ceballos, jugando de '5', se mostró como una auténtica garantía. Acertó Solari apostando por el ex del Betis. Antes de que Dani se adueñara de la medular por encima de Kroos y Modric, Benzema firmó una obra de arte para establece el 0-1. Control delicioso y definición perfecta. Un gol extraordinario que hasta el pase de Modric quedará como algo vulgar cuando no lo fue.

karim benzema desactivó defensivamente a un celta que nunca logró detectarlo

Kroos perdonó el 0-2, Courtois evitó el 1-1 y Reguilón se rompió -entró Javi Sánchez y Nacho se fue al lateral izquierdo- en una alocada recta final de la primera mitad. En la reanudación, Benzema estrelló un remate en el larguero justo antes de destrozar a dos rivales para marcar, con la inestimable colaboración de Cabral, el segundo.

El gol de Hugo Mallo -acortó distancias- y la lesión de Nacho no amedrentaron a un Real Madrid que mostró una madurez desconocida esta temporada para afrontar los últimos veinticinco minutos. Creció la figura de un monumental Odriozola y a ella se sumó Dani Ceballos, que rompió a jugar en la recta final del choque. Al estupendo trabajo táctico que hizo, el andaluz sumó personalidad con el balón cuando el Celta apretó.

Sergio Ramos, de panenka, puso el 1-3, y el propio Ceballos, con un fantástico golpeo a la escuadra, selló el 1-4. El tanto postrero del conjunto local quedó como anécdota dentro de una noche en la que el Real Madrid se subió de nuevo al tren de la Liga. Benzema asumió galones y el resto del equipo se dejó el alma. Así gana el Madrid.

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90