3-1: Gareth Bale acepta el reto
Quillo Barrios
Como era de esperar, Julen Lopetegui aprovechó el Trofeo Santiago Bernabéu para mostrar un pequeño boceto del Real Madrid que podremos ver el miércoles en la Supercopa de Europa. El técnico apostó por un once presumiblemente titular -sólo Modric, que acaba de llegar de vacaciones, se quedó en el banquillo- en el que Asensio, Bale y Benzema formaron en una línea ofensiva que veremos muchas veces esta temporada.
Enfrente, un Milan renovado que busca ser quien fue. El encuentro empezó eléctrico, con dos goles en un abrir y cerrar de ojos. Benzema puso el 1-0 aprovechando un buen centro de Carvajal, pero Higuaín igualó rápidamente con un certero remate desde la frontal. Pudo hacer algo más un Keylor Navas que acabó firmando un partido notable.
Bajaron las revoluciones tras la tormenta. El Milan agrupó sus líneas en pocos metros y el Real Madrid, todavía lejos del cien por cien, tiró de paciencia para intentar superar a su rival. Nadie terminaba de destacar hasta que Bale recordó que este año toca asumir galones. El galés parece aceptar el reto lanzado indirectamente por Cristiano Ronaldo con su marcha. Se ve preparado para liderar el Real Madrid. En el Trofeo Santiago Bernabéu dejó sensaciones similares a las que vimos en amistosos anteriores. Activo, dinámico y certero, Bale gobernó el ataque y puso el 2-1 a la salida de un córner. Si las lesiones lo respetan, esta será su temporada.
Lo peor de la primera mitad, más allá de los habituales desajustes defensivos, fue la alargada sombra de Cristiano Ronaldo, que nunca apareció en esos centros laterales que otrora siempre iban a su figura. Son muchos los goles que se han perdido este verano, de ahí que sea necesaria la llegada de un delantero centro. Bale acepta el reto de ser el nuevo líder, pero nunca será un depredador del área como su ex compañero.
En la reanudación, el Milan mejoró y apoyó su fútbol en un gran Suso, aunque se topó con Keylor, sobrio y seguro tras el gol de Higuaín. El carrusel de cambios no anestesió el encuentro, ya que el Real Madrid aceptó el envite rossonero y respondió buscando un 3-1 que llegó en el descuento gracias a una oportunista aparición de Borja Mayoral.
Modric se llevó la ovación de la noche y el Real Madrid cerró la pretemporada con buenas sensaciones. Noche feliz en el Bernabéu y a pensar en el Atlético de Madrid. Se acabaron los amistosos.