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Crónicas·6 de febrero de 2020

3-4: Hemorragia en el Bernabéu

Q

Quillo Barrios

Había mucha ilusión puesta en esta nueva Copa del Rey, tan atractiva y apetecible como difícil. La Real Sociedad invitaba a frenar el entusiasmo con el que llegaba el Real Madrid, pero los resultados de las últimas semanas, la solidez del equipo y la evidente mejoría en el juego mostraban un escenario esperanzador. Con todo y con eso, lo sucedido sobre el terreno de juego rompió con todas las teorías previas.

Zidane apostó por Nacho y Marcelo en los laterales y desnaturalizó el centro del campo dejando a Valverde como faro y a un James sin apenas ritmo como acompañante de Kroos en un 4-3-3 que naufragó estrepitosamente. El partido empezó a perderse con dicha alineación. La Real Sociedad, apoyada en Odegaard y un monumental Isak, encontró rápido la herida y no paró de hurgar. La banda izquierda del Real Madrid fue una autopista y la desconexión permanente de los centrales no ayudó a frenar la hemorragia.

Odegaard puso el 0-1 con ayuda de Areola, que primero despejó al medio y después no supo atajar un remate asequible. Respondieron los de Zidane con un tímido arreón. Vinicius se echó al equipo a la espalda como en la temporada pasada, pero añadió galones y madurez a su habitual vértigo para complicar la vida a una Real Sociedad que, pese al conato de vendaval, aguantó de pie.

En el descanso, Zidane quitó a James y metió a Modric buscando una reacción parecida a la del derbi. No la encontró. En un abrir y cerrar de ojos, el cuadro txuri-urdin llevó el 0-3 al marcador con Isak en plan Ronaldo Nazario. Era tan doloroso como merecido. El Real Madrid expuso tanto sus carencias que a la Real le bastó con estar atinado para hacer el mayor daño posible.

Marcelo encendió al Bernabéu anotando el 1-3, pero en medio de las llamas se gestó un 1-4 definitivo. Los goles de Rodrygo y Nacho en la recta final sirvieron únicamente para recordarnos que el ADN nunca desaparece. Lástima por Vinicius, cuya exhibición murió en la orilla. La Real Sociedad es justa semifinalista. Toca pensar en Osasuna.

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