6-0: Formas de estar ya en Kiev
Ramón Álvarez de Mon
Hay muchas formas de tener la mente en Kiev. La de Sevilla del otro día fue bastante mejorable, igual que la del Camp Nou había sido más que digna. Zidane planteó un once que no diferirá en exceso del que saldrá en Kiev el día 26. Un centro del campo formado por la CMK, con Bale a la derecha, Isco a la izquierda y Benzema de falso 9. Pronto se le vislumbraron ganas al equipo. Tras un año muy complicado en el Bernabéu, incluso en Champions, el equipo le regaló a su afición una de sus mejores actuaciones del año en la última oportunidad.
Muy pronto Bale encontró en un enorme pase de Modric la recompensa a su desmarque. Es habitual que Bale se desmarque, no tanto que el equipo le sepa encontrar. La definición del galés fue de precisión quirúrgica. Poco después el trencilla anuló un gol del Celta, en el que previamente pudo haber un penalti de Casemiro.
A la media hora vino la jugada del partido. Isco supo ver el galope de Gareth y puso el balón en profundidad, con un recorte seco Bale dejó clavado a su rival y sin solución de continuidad fusiló a Sergio Alvárez introduciendo el balón cerca de la escuadra. El partido de Bale hace prever que su concurso en la final puede ser fundamental por mucho que su suplencia en esa cita sea probable.
El tercero fue de Isco, que recortó en la frontal y puso el balón en la escuadra contraría para anunciar su vuelta al equipo tras su incómoda lesión. A isco se le vio feliz y ligero. Buena señal porque uno se acuerda de su final de temporada anterior y lo importante que resulta el malagueño en un equipo que deberá apostar por el control contra el Liverpool.
Tras el descanso la noticia fue que el ritmo del equipo, lejos de caer, incluso se incrementó. La intención de hacer noventa minutos completos se mantuvo pese a lo estéril del resultado. El cuarto gol premió un gran partido de Achraf. Benzema, el amigo de todos, le supo encontrar en su imponente carrera. Para entonces ya se habían marchado Isco y Benzema del campo y poco más tarde Bale, que no mostró actitud de despedida.
El quinto gol fue obra del segundo máximo goleador del Barcelona en esta Champions, propia puerta, tras el centro de Asensio. El set lo completó Kroos tras una gran acción de 9 de Mayoral. El madrileño ha jugado poco, pero casi siempre lo ha hecho bien. Modric pudo marcar el séptimo, pero algo habrá que reservar para la final que se habrá de afrontar con moderado optimismo y razonable respeto.