6-1: Isco y Asensio piden paso
Quillo Barrios
El 0-4 de la ida y la mejoría mostrada ante Roma y Valencia invitaban a ver el partido que finalmente hemos visto en la tarde copera del Bernabéu. Llorente, Isco, Asensio y Vinicius era un estribillo que sonaba demasiado bien. Sonó todavía mejor en directo.
El Melilla firmó un inicio entusiasta, buscando incluso incomodar a un Keylor Navas que acabó viviendo una tarde plácida. El Real Madrid aguantó su propia siesta y despertó cuando Marcos Llorente se puso el mono de trabajo. Con el equipo conectado, Asensio decidió que había llegado el momento de subirse al carro que él mismo había alejado verbalmente hace semanas. Solari ayudó alejándolo de la izquierda.
En un abrir y cerrar de ojos, Asensio marcó dos goles. El 1-0, tras una fabulosa arrancada en la que Odriozola hizo un arrastre perfecto para generar espacio. El 2-0, aprovechando una buena asistencia de Vinicius. El brasileño, que marcó el quinto del equipo, generó infinidad de ocasiones. Con el Bernabéu divirtiéndose -casi 60.000 espectadores se dieron cita en el estadio-, Javi Sánchez se sumó a la fiesta. Asensio lo encontró con un pase perfecto y el central definió como si se manejase igual de bien en el área rival que en la propia.
En el descanso, Solari aprovechó para dar descanso a Llorente y Carvajal -ambos apuntan a titulares en Huesca-. Entraron Ceballos y Fran García. El ex del Betis estuvo algo tibio, mientras que el canterano ofreció un buen tono y asistió a Isco en el sexto gol del Real Madrid.
Si en la primera mitad fue Asensio el que brilló, en la segunda le tocó a Isco. El malagueño marcó un golazo por la escuadra y cerró el marcador con un remate marca de la casa al palo corto cuando todos esperan rosca hacia el segundo. Con todo decidido, Fidalgo sustituyó a Mariano, que no tuvo su día y se retiró con molestias.
Así las cosas, la tarde fue plácida y el Real Madrid ya está en octavos de final de la Copa del Rey. Siguiente parada: Huesca.