Al loro que el Barça no está tan mal
La Galerna
El análisis de las portadas de los periódicos deportivos de hoy
Buenos días. “Otro desastre”, titula Sport, en referencia al calamitoso empate del Barça anoche frente al Eibar. Los de Koeman ofrecieron otro sainete para exasperación del culé e inevitable regocijo del rival. No de nosotros, claro, que bien se sabe que somos gente seria que nunca encontraría razón para el jolgorio en las desgracias blaugranas. Pero habrá quien sí disfrute con esto porque en la vida ha de haber de todo.
Tiene razón Mundo Deportivo. No es que el fin de semana haya sido aciago para los intereses barcelonistas (perdieron también la final de Champions de balonmano). Es que es eso, un año maldito. No es que 2020 haya sido precisamente un crucero de placer para el planeta en su conjunto y para las entidades deportivas que lo pueblan, pero el Barça ha superado el cupo de desgracias deportivas del más pintado, desde una Liga mediocre en fútbol al burofax de Messi pasando por la ACB perdida también y el humillante 2-8 frente al Bayern.
Desde La Galerna queremos enviar un mensaje de aliento a la entidad blaugrana. Deportivamente no ha sido un buen año, a la vista está. Pero al menos la imagen del club ha quedado preservada y sigue brillando con luz propia como el primer día.
¿Os imagináis lo que sería tener que soportar que a los pésimos resultados deportivos se unieran actos institucionalmente denigrantes? Menos mal que no es el caso. ¿Os imagináis, por ejemplo, que el director de la sección de baloncesto hubiera desafiado a la seguridad del Wizink para, con los aspavientos más bochornosos, poner en riesgo a todo el mundo fumándose un puro con el protocolo del Covid? ¿Os imagináis que el mismo personaje, días antes, hubiera dejado en tierra a un baloncestista del equipo en Estambul, so pretexto de una negociación con el Madrid, en plena era Covid, y que luego un directivo declarara que la entidad “no tiene ningún remordimiento”? Menos mal que por lo menos no han pasado cosas así, porque entonces al ridículo deportivo habría que añadir el oprobio institucional.
Menos mal que en 2020 no han dimitido 6 directivos 6 a cuenta del escándalo Barçagate ni han fichado a Braithwaite condenando al Leganés al descenso, ni han hecho ERTE para los trabajadores más humildes mientras sus terminales mediáticas hablaban de fichar a Neymar + Lautaro, ni han apoyado públicamente al presidente secesionista catalán, ni han echado a Setién para luego descubrirse que tanto él como sus colaboradores seguían en nómina porque no había dinero para indemnizarles, ni ha tenido que dimitir Bartomeu para que luego el gestor eventual Tusquets anunciara que hay trozos del estadio que se están cayendo porque no hay dinero para repararlos, ni Koeman ha acusado a Riqui Puig de ser un soplón. ¿Os imagináis que, además de la cochambrosa cosecha de títulos, al Barça le hubieran pasado todas estas cosas? Encuentre el culé algún consuelo en el hecho de que no haya que añadir ignominias como las descritas al desastre deportivo. (Tenéis más detalle sobre estas y otras cosas que no han pasado en 2020 en esa estupenda cuenta tuitera madridista que es @Hechi9248).
Siempre podría ser peor. Al menos las finanzas han corrido mejor suerte que la conquista de títulos. ¿Imagináis que, por añadidura al cataclismo deportivo, los jugadores del Barça hubieran tenido que diferir el pago de sus salarios porque no hay un euro en las arcas y la entidad se enfrentara a un sobrecogedor escenario de incertidumbre? Eso sí que sería grave. Afortunadamente no sucede nada de esto y todo va bien porque Laporta ha querido ser el candidato a la presidencia que micciona más lejos a base de copiar a Sergio Ramos y comprarse una fachada en el Paseo de La Habana madrileño. ¡A Canaletas!
En referencia al infamante empate de ayer ante el Eibar, dice Marca que “Así es la vida sin Messi”. Hombre, Juancho. Con Messi en escena (o eso decía la alineación) ha tenido el Barça sonoros batacazos este mismo año que ya agoniza, como agonizó el Barça -con Messi a bordo- en Lisboa, Liverpool, Roma, Turín o el Calderón.
Os dejamos con As, que nos trae una entrevista con Reguilón diseñada para crear algún tipo de cizaña con un Zidane a quien estas cosas le hacen como a Dr. Manhattan, otro calvo cuasitidopoderoso, los disparos de la Nerf Gun del hijo de este humilde portanalista que se despide hasta la próxima.
Pasad un buen penúltimo día del 2020.



