Bale pierde el debate
La Galerna
Buenos días. Tal vez haya llegado el momento de buscar consensos, no sólo entre los políticos que ayer protagonizaron el muy soso debate electoral que el domingo definirá (?) el futuro de España, sino entre los agentes involucrados en el mundillo futbolero también. Uno de los consensos que deberíamos alcanzar es que se facturan demasiadas horas de programas de televisión y radio sobre fútbol (lo que en nuestro país equivale a decir sobre el Real Madrid), se escriben demasiadas columnas y se diseñan demasiadas portadas.
Es posible que la necesidad de sacar muchos contenidos de donde objetivamente no hay tanta chicha desempeñe un papel importante en el inconcebible acoso a Gareth Bale de la prensa deportiva nacional. La mediocridad ruin de algunos de los periodistas juega otro rol, claro, acaso más importante. Pero hay mucho de la simple pulsión de llenar páginas sobre el Real Madrid (que, por lo demás, es un búnker) a la hora de explicar el permanente escrache al galés. No sabemos quién ganó el debate electoral de anoche, pero sí conocemos el nombre del perdedor: Gareth Bale. No podía ser otro.
La cosa compulsiva contra Bale lleva a la prensa madrileña a adelantar acontecimientos. Hay que sacudirle por lo que ha hecho (por ejemplo, ir a Londres con permiso del club), por lo que hace (por ejemplo, estar lesionado) y por lo que presuntamente hará. A esta hora solo se conoce que Bale será baja en el partido europeo de mañana ante el Galatasaray, pero nadie ha dicho que vaya a serlo el fin de semana ante el Éibar. Sin embargo, tanto As como Marca (de manera más insultante la Ouija, como suele suceder) se plantean el escenario -por el momento sólo hipotético- en el cual Gareth sigue siendo baja para ese partido y sin embargo alta para jugar con su selección los partidos decisivos de clasificación para la Eurocopa. A partir de esa elucubración, surgen otras auxiliares en las que la Central Lechera (risas enlatadas) se regodea con verdadera concupiscencia: que si qué tal le sentará eso al club, que si el futbolista se quiere marchar en enero.
Sobre lo segundo, ya os decimos que tal cosa no va a suceder, a menos que se produzca una carambola completamente inesperada que dé con otro gran delantero en nuestras filas. El Real Madrid no va a descapitalizar la plantilla a mitad de temporada, y menos perdiendo un activo de cara al gol (el bien más escaso en este momento) como es el de Cardiff.
Sobre lo otro (si Bale va a estar de baja con el Madrid para luego causar irritante alta para su selección) estamos exactamente como As y como Marca, solo que nosotros lo confesamos: no tenemos la menor idea de lo que va a suceder. Nos maliciamos, eso sí, que Bale terminará jugando frente al Éibar para luego viajar con su equipo nacional, sucesión de acontecimientos que probablemente aplacará los ánimos. Como madridistas, sinceramente, no nos agradaría que Bale se recuperase justo a punto para jugar con Gales, aunque la culpa del asunto nos parecería más sistémica que del galés. Aunque ya está recuperado, Modric ha pasado por una situación similar. El tema aquí es la perpetuación incomprensible del derecho de pernada de las federaciones internacionales a despecho de los clubes, que son quienes pagan a los protagonistas de la acción.
Poco más que contaros. Os dejamos con la prensa cataculé porque querréis verla, vosotros sois así.
Pasad un gran día.



