¡Blanquead, blanquead, malditos!
La Galerna
Buenos días, amigos, amigas, madridistas sociológicos, gente de bien.
Ayer tuvimos una jornada entretenida con las numerosas revelaciones que surgieron a lo largo del día sobre el mal llamado caso Negreira (¿preferís “Barçagate” o “Robarça”?): decenas de artículos, declaraciones de exárbitros, la constatación de que Medina Cantalejo e Iturralde González mintieron al juez y lo siguen haciendo ante los micrófonos, supimos de nuevos clientes de Negreira Jr. y leímos párrafos extraídos de la instrucción judicial que obligarían a paralizar la competición de inmediato o a que solo se reanudara con la presencia de mediadores internacionales como los que tanto gustan por ciertas tierras.
Como esto no va a ocurrir, show must go on, suponemos que lo siguiente será que Florentino Pérez lance a todos los medios que controla, que nos han dicho de siempre que son todos, y este escándalo mayúsculo aparecerá en todas las portadas de los principales periódicos. Unas llamadas a esos directores que se ponen firmes ante la llamada del Ser Superior y a mover el bochorno en los diarios de mayor tirada. Nos frotamos las manos ante lo que promete ser un portanálisis sencillo en el que bastará con leer los titulares sobre todo lo acontecido. Comencemos con As.
No lo entendemos. Ah, esperen, debe de ser una portada sobre Sánchez Arminio, del que se supo que borró, eliminó pruebas durante varias horas tras ser destituido como presidente de los árbitros. ¿O es un titular sobre Medina Cantalejo? ¿”A dónde irá” ahora que se sabe que no dijo una sola verdad en la famosa rueda de prensa del Rolex y que mantuvo las mentiras ante el juez? Demasiado rebuscado. Ah, disculpen, que esa es la portada de la edición de Colombia del diario. Suponemos que la edición española de esta central lechera madrileña y madridista será un compendio de párrafos extraídos de las declaraciones de exárbitros y de conclusiones preliminares del juez. Veamos.
¿Nada? ¿De verdad no hay una sola mención? ¿Tendrá que ver el hecho de que Iturralde sea colaborador de este medio? ¿O que el diario en cuyas páginas se acuñó el término “Villarato” haya ignorado el mayor escándalo de la historia del deporte español desde que arrancó hace casi un año?
Ancelotti y Xavi chocan sus manos con una naturalidad que nos indigna. No por el Jardiner, para quien nunca pasó nada y ganaron simplemente porque eran los mejores y jugaban contra diez con regularidad porque patatas. No nos gusta ver a Ancelotti aceptando como si no pasara nada lo que todos sabemos que ocurre desde hace al menos dos décadas. Con buen rollo. Suponemos que será una obligación de los patrocinadores, que han puesto muchos millones encima de la mesa (y algunos “palos” más para Rubi y Geri) como para tener la foto que querían, pero eso no lo convierte en menos indignante.
Carlo Ancelotti es un caballero con un historial abrumador como técnico, con cuatro Champions y el título de Liga en los cinco grandes campeonatos europeos. Xavi es un Mr. Excusas que necesita que todo reme a su favor: suerte, arbitrajes, estado del céspet, rivales (“hosti, tú, es que se encierran atrás”), luz del sol, índice de pluviosidad, temperatura rectal y peloteo de los medios (“tienen que apoyarnos, aunque no juguemos un carajo”). Quizás lo de “Montaña rusa” sea el toque de crítica sutil y subliminal del medio para no hablar de lo que todo el mundo del fútbol lleva meses hablando: Ancelotti está en la cima de la montaña y Xavi está en una pronunciada caída. Mas dudamos que por ahí vayan los tiros.
No es normal y no se puede aparentar normalidad. ¿Veremos esta misma naturalidad en la final de mañana en el palco? ¿Laporta y Florentino sentados cerca de Bin Salman o alguno de sus secuaces? Temblamos solo de pensar en los personajes que pueden rodear a nuestro presidente. Ya puestos, que inviten a Rubiales y a Gerard Piqué como promotores del invento, a Medina Cantadelejos por seguir designando con negreira fijación a sus pupilos, a Gaspart “contigo-empezó-todo” y hasta al padre de Neymar. Presidente, corra, vuele, huya de allí. El Real Madrid tendrá que competir porque tiene el deber de restituir el honor del fútbol español, pero el club no puede amparar ni un segundo más estos regímenes. El saudí, el negreiro y el federativo.
Suponemos que el otro diario madrileño, el de mayor tirada nacional, se habrá explayado con el asunto.
Esperen, esperen, no puede ser que no sea noticia de portada. Volvemos a mirar… tiene que ser algo muy sutil, ¡ya está, lo tenemos! El Dakar se disputa en Arabia Saudí y, como todos sabemos, Carlos Sainz es un gran madridista, luego la portada debe de hacer alguna referencia al “jaque” casi mate del madridismo en Arabia. Además, el catarí Al-Attiyah “se queda sin opciones” y todos sabemos que los cataríes han mantenido una relación muy estrecha con el Fútbol Club Barcelona en los últimos años, luego es una mención a que, con todo lo sabido, los culés “se quedan sin opciones” de defensa. No seamos ingenuos. No seamos estúpidos, que es el adjetivo que emplea el juez Aguirre y que podemos leer en un pequeño recuadro en chiquitito y sobre fondo negro, como si de un anuncio de medicamentos para la disfunción eréctil se tratara.
“El juez ve estúpido que el Barça pagara a Negreira por nada”. Parece que la noticia no centra el foco en el hecho constatado de que el Barça pagó al vicepresidente de los árbitros para influir en el terreno deportivo, sino en el juez, en la película que se ha montado, como dijo Iturralde. ¿Está el culegiado llamando prevaricador al juez? Pues sí. Es estúpido.
Y lo es creer que se pagó por informes arbitrales que no llegaban a los entrenadores, que dicha retribución fuera diez veces superior a la que abonaba el resto de clubes a expertos o árbitros no en activo, jamás a directivos del CTA. O que era por servicios de coaching o scouting. O mezclarlo con los servicios del hijo. O es rematadamente estúpido pensar que seis presidentes del club utilizaran a Negreira para blanquear capitales o sacar dinero de las arcas del club, como es estúpido pensar que el Barça es una víctima de extorsión. Fue estúpida la defensa del Barça y lo fue la pantomima de las cajas rellenas con no se sabe bien qué: informes de jugadores o de árbitros repletos de faltas de ortografía, recibos de la luz o de masajistas, facturas del restaurante de la “pajera” de Negreira, vayan ustedes a saber, radiografías del pie de Jordi Alba tras agredir al suelo o del miembro de Aubameyang… y ninguna prueba válida para su defensa.
Por todo ello, no puede haber cordialidad institucional alguna entre quien se ha personado como perjudicado en una causa en la que su rival es el principal investigado. No puede ser. Y en medio de una satrapía como la saudí, aún menos. No podemos contribuir a esta farsa.
Y, por supuesto, no sabemos cómo definir a los medios que lo blanquean. La prensa cataculé sigue a lo suyo, en ese universo para-lelo que menciona Marca.
Por lo menos Sport no se corta y afirma que Xavi “exige robar al Madrid y mostrar el ADN Barça”. Resulta coherente.
Pasad un buen día.





