Carlos Sainz, el Dakar y la Copa de Europa
La Galerna
Buenos días. Este viernes, Carlos Sainz conquistó su tercer Dakar. Lo hizo con 57 años, una edad en la que algunos ya intuyen el descanso. Él, sin embargo, lo vio como un reto, uno más en su extraordinaria e interminable carrera. Para Carlos, madridista de piel y corazón, el Dakar es su particular Copa de Europa, esa (in)sana obsesión que lo lleva a explorar sus propios límites hasta el punto de conjugar el verbo ganar casi de forma religiosa.
Ha reinado en el desierto tres veces, como las tres consecutivas que el Real Madrid gobernó en Europa con puño de hierro. Va a conseguir normalizar las hazañas y que los que no entiendan de esto piensen que es fácil ganar el Dakar. Estás loco, Carlos. Muchísimo. Y te plantarás dentro de un tiempo y buscarás un reto imposible al que darás vueltas y vueltas hasta convertirlo en posible.
Desde 'La Galerna' te damos la enhorabuena y te invitamos a seguir alcanzando techos que otros ni vislumbran. El ADN madridista seguramente te ayude -y te obligue, vaya- a ello. Estamos muy orgullosos de ti, CAMPEÓN.
Mientras la prensa madrileña alaba a Carlos Sainz, en Barcelona siguen erre que erre con Quique Setién. Hoy toca hablarnos de su apuesta por Riqui Puig antes de que apueste por Riqui Puig y de los esquemas que utilizó en Las Palmas y Real Betis. Esto último sirve, suponemos, para que veamos la versatilidad y capacidad camaleónica de un hombre que, cuando lo escuchas, defiende su fútbol como estilo único e innegociable y critica a todos aquellos que no soban la pelota hasta el hastío. Promete, la verdad.
La realidad de la pizarra de Setién es que tendrá que adaptarla a Messi sí o también. Nada de lo que hizo o quiera hacer valdrá para algo si el jugador argentino no acepta su rol. Le ha pasado a todos los entrenadores que se han sentado en el banquillo del Barcelona desde hace ya unos cuantos años.
Lo que tenemos claro es que, en caso de que el Barcelona gane jugando bien, la maquinaría cataculé engrasará los motores y lanzará tres mensajes potentes y claros: Quique Setién es un acierto, el triplete está al alcance y Messi por fin es feliz. Guarden este último párrafo, queridos galernautas.



