Carta abierta a Alfredo Relaño sobre las croquetas del palco del Bernabéu
La Galerna
Estimado Alfredo:
Ese que sacas en tu portada con la menor gloria posible, recién levantado de la siesta y dirigiéndose a comprar el pan, es uno de los mejores porteros del mundo "si no el mejor", como ha apuntado Florentino Pérez en la presentación de Courtois. Tú lo traes a tu primera plana con una camiseta de Daft Punk y legañas en los ojos para que no se enfaden tus lectores del Atleti, pero también, por el mismo precio, podrías haber sacado al extraordinario y absolutamente asentado guardameta, que el Madrid ha fichado a precio de mediana promesa brasileña, como lo saca Marca:
La Galerna ha estado en la presentación de este "gigante blanco" y, la verdad, no te has perdido nada, Alfredo. Todo muy mal. Thibaut ha declarado cumplir un sueño de la infancia, ofendiendo de esta manera, de forma gratuita e innecesaria, a muchos seguidores del Atleti, de los que leen el As cada mañana.
Se podía haber ahorrado eso, como igualmente se podía haber ahorrado lo de besarse el escudo, gesto feo que a nadie ha gustado. Pregunta, pregunta a Manolete. A nadie ha gustado ese gesto, lo tenemos muy hablado en el pueblo. Es esa arrogancia madridista que tanto te saca de tus casillas (un saludo a Iker que seguro compartes) y que, como vemos, se manifiesta hasta en los recién llegados. Quieren hacernos creer que ya aman el escudo, quieren incluso hacernos creer que es posible amar el escudo del Real Madrid en esta época nefanda de un club en cuyo palco se cierran turbios asuntos de poderes fácticos.
Por cierto, Alfredo, a lo que vamos. Las croquetas del palco, que tan acertadamente has criticado en ocasiones como símbolos del Mal rebozados en huevo, siguen ahí. Las hemos visto. Su aspecto es escalofriante. Mira.
No solamente tienen el aspecto amenazante que ves en esta instantánea furtiva, sino que dejan bastante que desear desde el punto de vista estrictamente culinario. La bechamel es un asunto delicado, y no es baladí el medir rigurosamente cuándo está suficientemente densa para que no te quede grumosa, lo que requiere un largo tiempo removiendo. El jamón añadido a la bechamel nos ha parecido de indudable calidad, pero ya sabes que una masa que no ha sido cuidadosamente removida puede echar al traste la más sabrosa materia prima.
Verdaderamente, como no sea para firmar en el baño -apoyados en el retrete cerrado- contratos de explotación infantil en la China Verde, no sabemos para qué pueden ir los prebostes al palco del Bernabéu, se presente o no Courtois. Desde luego, por las croquetas no será, lo que sin duda reafirma tu tesis de los poderes fácticos y los malos ejemplos para la sociedad.
Te dejamos el resto de portadas del día porque querrás verlas.




