Carta abierta a Saúl Ñíguez
Jesús Bengoechea
Estimado Saúl:
Recibe por favor con el beneficio de alguna duda estas letras de parte de un vikingo que, de hecho, te ha propinado en redes sociales o en este mismo foro (ya no me acuerdo) algún que otro mandoble. No es el propósito de esta carta, sin embargo, el abundar en la administración de obleas, sino todo lo contrario. Hoy tengo que dejarme las manos aplaudiéndote o los dedos alabándote, que es la forma de aplaudir que tenemos los que escribimos cosas. Hoy tengo que decirte que has estado valiente, sabio y justo. Ole tus cojones, Saúl Ñíguez.
Te sentaste delante de los periodistas para declarar sin tapujos que fue un error por parte de la RFEF, con su presidente Rubiales al frente, el destituir a Julen Lopetegui, agregando que el ya exseleccionador “merecía seguir con nosotros”. Aunque alguien podrá decir que tu actual condición de suplente en el equipo de España hace que tengas poco que perder, lo cierto es que no son pocos los arrestos que se necesitan para declarar algo así. Te has enfrentado al nuevo establishment de la RFEF con nada que ganar y mucho que perder, y todo por defender la honorabilidad de un hombre que debería haber seguido al frente de la selección cualquiera que fuera su destino al término del Mundial. Por ende, te ha enfrentado a hipotéticos ataques de colchoneros que, haciendo gala de un sentimiento atlético pésimamente entendido, te censurarán lo que sin duda van a interpretar como gratuita munición madridista por tu parte. Hay gente que dice literalmente todo tipo de cosas, y no faltarán los hinchas del Atleti que te afeen el que, supuestamente, te hayas puesto de parte del Madrid en esta guerra.
Tú y yo sabemos, sin embargo, que la única toma de partido que has mostrado tiene que ver con la dignidad y el sentido común, más allá de los colores, más allá de los estereotipos cuyo monopolio ejercen los imbéciles y los mediocres. Has demostrado personalidad y honestidad a raudales. Enhorabuena.
Esta carta no te ayudará porque es de un madridista. De igual modo que hay almas que lo cifran todo en sus cuadrículas, negando relevancia a temas transversales que trascienden la rivalidad, y que por ello serán incapaces de entender que no hay nada de malo en que un atlético defienda ocasionalmente postulados en los que coincide con madridistas (o viceversa), de igual manera habrá cretinos que usen estas palabras mías como prueba de lo errado que en su opinión habrás estado. Pero qué quieres que te diga. Tenía que escribirte. Hay muestras de integridad que deben ser señaladas, sobre todo cuando tanto escasea dicha virtud.
Hay una persona que sin duda NO se cuenta entre los imbéciles a los que antes aludía, y esa persona se llama Fernando Hierro. No tengo la menor duda de que sabrá distinguir el sentido de tu mensaje y que no habrá represalias deportivas. Si sigues sin jugar, será por otras razones, no por esa. Con todo, has arrostrado el riesgo de esas hipotéticas represalias deportivas sin que te haya temblado el pulso.
Cuentas con mi respeto, Saúl Ñíguez. Te lo has ganado.