Chumi, Cheryshev y la Cope
Jesús Bengoechea
Un vídeo mío en estas mismas páginas, el viernes pasado, tuvo respuesta por parte de Isaac Fouto, de la Cadena Cope. En el vídeo, yo señalaba la doble vara de medir de su emisora, rauda y veloz a la hora de sancionar la alineación indebida de Cheryshev (que acabó con el Real Madrid fuera de la Copa del Rey en la 15/16), y sin embargo remisa y timorata cuando, según confesión propia, llegó a sus manos la presunta alineación indebida del FC Barcelona en su duelo copero este año ante el Levante. Utilizo la palabra “presunta” con toda la generosidad del mundo, ya que el Comité de Competición, a instancias del TAD, acaba de dar la razón al Levante en su reclamación. O sea, ya no es presunta alineación indebida. Ya es fehaciente.
El que Competición haya señalado finalmente como antirreglamentaria la alineación de Chumi en dicho encuentro no tiene repercusión deportiva alguna. Si no tiene repercusión deportiva alguna es porque la denuncia del Levante llegó fuera de plazo. Y si la denuncia del Levante llegó fuera de plazo no es porque la Cope titubeara inexplicablemente a la hora de hacer público su descubrimiento, pero sí en parte porque así fue.
La reacción a mi vídeo fue airada por parte de Fouto. No voy a culpar a la Cope de la negligencia del Barça alineando a un jugador al que no podía alinear. Por tanto, no toda la culpa es de la emisora de los obispos. Pero, por las razones que acabo de exponer, y que marcan un sangrante contraste con la celeridad con que reaccionaron en su día a la hora de informar sobre lo de Cheryshev, la Cope debería aceptar su responsabilidad en este asunto. Y debería aceptar como algo inseparable a esa responsabilidad la muy natural indignación de muchos madridistas a cuenta de esta flagrante doble vara de medir. Es evidente que los remilgos se guardaron para el Barça, mientras la saña se reservaba para el Madrid. El júbilo casi rijoso de locutores y colaboradores de la Cope están a disposición del público en las muy chirigoteras grabaciones del día de autos.
La Cope reconoció que supieron del error administrativo de Chumi pero callaron. Dice Fouto que la razón por la que callaron es que no estaban seguros "al cien por cien". Lo primero que hay que decir, a la vista de los acontecimientos, es que erraron no estando seguros. El dictamen tanto del TAD como de competición les deja con las posaderas al descubierto. Hay que estar más seguros de lo que es seguro.
Por otra parte, ante el pretexto de la falta de seguridad para hacer pública la falta del Barça cabe preguntar: ¿qué porcentaje de seguridad querían? No tenían el 100%. De acuerdo. ¿Les habría bastado con el 90%? ¿Con el 80%? ¿Qué límite marca la deontología profesional? O, en otras palabras: ¿cuáles habrían sido las consecuencias, al parecer tan graves, de anunciar en antena que el Barça podía estar incurriendo en alineación indebida si en realidad no lo estaba haciendo? ¿Acaso el anuncio de la Cope iba por sí mismo a dictar justicia? ¿Acaso un eventual anuncio de la Cope (“Atención porque el Barcelona PODRÍA haber alineado indebidamente a Chumi”, dicho durante el partido tal y como se hizo con Cheryshev) iba a servir per se para detener el encuentro y expulsar al Barça de la competición? Por supuesto que no. En todo caso, lo que podría haber hecho su anuncio es poner sobre la pista del posible delito a la justicia deportiva, de quienes dependería después una posible sanción (también deportiva) para los culés. La Cope no arriesgaba absolutamente ninguna consecuencia irreparable manifestando públicamente sus dudas sobre la legalidad de esa alineación. Los reparos para hacerlo, en (de nuevo) brutal contraste con la actitud que se tuvo con el Madrid en Cádiz, resultan chocantes, por usar un término suave.
Insisto en que Fouto cifra la inacción de la Cope en no haber estado seguros “al cien por cien”. Hay otra pregunta inevitable: ¿estaban seguros “al cien por cien” con lo de Cheryshev? ¿En qué se basaba esa seguridad "al cien por cien"? ¿Tenían constancia por ejemplo de que la sanción le hubiera sido comunicada a Cheryshev en tiempo y forma? Mi pregunta es procedente porque se supo tras la sanción, y fue convenientemente demostrado en La Galerna, que la sanción fue comunicada al Villarreal cuando Denis ya estaba en el Madrid. ¿No era posible que algo así pasara? ¿Algo que potencialmente redujera ese presunto 100% a, digamos, un 99% que fuera suficiente para activar en los profesionales de la Cope algún reparo ético como el que tres años más tarde sí tendrían, en cambio, con el Barça?
Lo más tragicómico del asunto es el hecho mismo de que ahora todo el mundo tenga constancia de que Cope tuvo acceso a la noticia, aunque asombrosamente decidiera archivarla. Sí ello es posible es por la codicia informativa de la cadena, que quiso estar en misa y repicando. No quiso comunicar la exclusiva cuando valía de algo tenerla, pero sí cuando ya no valía de nada. "Que conste que esta exclusiva de Vicente Ruiz de El Mundo la podíamos haber dado nosotros", dijeron, de manera harto grotesca y con efectos contraproducentes sobre su credibilidad. Intentaron apuntarse una especie de exclusiva retrospectiva pero cuidándose mucho de dañar al Barça. Qué pena que en la vida, muchas veces, haya que elegir. Lo sentimos: en este caso dar la exclusiva equivalía a causar un perjuicio al club de Bartomeu, tal como vuestra pericia informativa hizo con el Madrid en su momento. Si Cope pudo dar la exclusiva y no lo hizo por no perjudicar al Barça, habría sido mucho más inteligente callar para siempre. Tal silencio les habría preservado del ridículo y de la razonabilísima sospecha.
Fouto alude en defensa de la Cope que el Madrid debería estar casi agradecido porque en 2016 la Cope calló también cuando Tejero fue alineado indebidamente ante la Cultural Leonesa. Pero no tenemos constancia alguna de que está vez la emisora tuviera noticia de la infracción y se guardara la noticia. Y de eso es precisamente de lo que se acusa a Cope en el caso Chumi, es decir, de hacer justamente lo que la Cope ha admitido que hizo: callar lo que sabía. ¿Sabía lo de Tejero y lo calló? Más bien parece que no lo supo, o que sólo lo supo a posteriori. Es un caso completamente diferente. Y, de cualquier forma: ¿acaso un doble error constituye un acierto?
Siento respeto y, sin conocerle personalmente, alguna simpatía por Isaac Fouto. Mi consideración hacia la mayor parte de profesionales de Cope -a algunos de los cuales conozco- es absoluta. No obstante, esta comparación entre dos procederes tan contrapuestos (Chumi y Cheryshev) deja en mal lugar y arroja sospechas fundadas sobre los responsables de la ocultación de esa presunta irregularidad. He expuesto las razones como mejor he podido.
Es muy probable que el Barcelona gane esta Copa del Rey. La principal razón para ello será su buen desempeño sobre el campo. Pero es inevitable pensar qué habría pasado si Cope se hubiera empleado contra la irregularidad de Chumi con la fogosidad con que lo hizo contra la irregularidad de Cheryshev. Esta será siempre la Copa de Chumi.
Y de la Cope. La Copa de la Cope.

