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Opinión·12 de julio de 2018

Cristiano y el fisco italiano

J

Jorgeneo

Cristiano, a pesar de que los vendedores de crecepelo y correveidiles de Mendes nos intentarán contar otra cosa, conocía la intención del club de subirle el sueldo de 21 a 30 millones de euros netos desde principios de año. Una realidad que no ha podido llevarse a cabo a petición del propio jugador, que finalmente tomó la triste decisión para todos de marcharse.

Diversas son las teorías que circulan sobre los motivos que han llevado a Cristiano a tomar esta decisión a pesar de que la Juve no le haya mejorado ni un euro el sueldo neto que el Real Madrid iba a pagarle aquí.

Este artículo pretende contestar a dos preguntas:

-¿Por qué Cristiano ha tomado este año y no otro la decisión de marcharse?

-¿Por qué el Real Madrid ya podía ofrecerle nada para retenerle?

En el año 2005, el gobierno de Aznar aprobó en España una serie de medidas que iban destinadas a la atracción de talento extranjero a España con unos beneficios fiscales particulares para los no residentes. Esta Ley se conoció popularmente como la Ley Beckham ya que fueron muchos futbolistas y deportistas de élite los principales beneficiados, en la práctica, de esta medida. Cristiano también fue uno de ellos.

Pues bien, Italia aprobó a mediados del año pasado su propia Ley Beckham. La inestabilidad generada en diferentes países con los cambios de criterio de su Hacienda Estatal y la era postBrexit hacen que ahora sea un buen momento para salir a cazar fortunas, e Italia ha sido el primer país en reaccionar con una propuesta muy agresiva.

Para aquellos que hayáis seguido el caso de Cristiano con Hacienda, que ya contamos aquí, el cambio de criterio sobre la forma de tributar las rentas obtenidas en el extranjero han sido claves para que el Estado viera fraude fiscal en la estructura societaria que tenía CR para gestionar sus derechos de imagen.

No olvidemos que Cristiano, al igual que otros deportistas influyentes, acaba ganando más por ingresos publicitarios que por la nómina que le paga el club. Se calcula, según Forbes y medios especializados, que sus ingresos anuales por estos conceptos oscilan entre los 50 y 60 millones de euros. Estos ingresos publicitarios vienen de acuerdos firmados con diferentes marcas que explotan su imagen a nivel mundial. La práctica habitual es ceder esos derechos de imagen a una sociedad para que sea ella la que los gestione y no la persona física, ya que el impuesto de sociedades suele ser sensiblemente más bajo que el IRPF. Cristiano, aconsejado por sus abogados, declaraba en España entorno a un 20% del total de dichos ingresos.

No todo lo que Cristiano gana debe declararlo en España. Ese es un error que a la prensa no le ha interesado mucho explicar nunca pero la legislación es la que es. El caso es que Hacienda considera que lo imputable a España debió ser mucho más, y de ahí la denuncia y multa posterior.

Como muchos sabréis, el caso aún no se ha cerrado y lo último que se conoce es un pacto verbal entre Cristiano y la Fiscalía por el que se declararía culpable de cuatro delitos fiscales y aceptaría una pena de dos años de prisión y el pago de una multa de unos 20 millones de euros.

Este pacto aún no ha sido validado por Hacienda, que incluso pide una cantidad superior (cerca de 30 millones de euros)

Pues bien, Italia le ofrece a Cristiano pagar durante los próximos 15 años una tarifa plana por todos estos ingresos mundiales (entre 40 y 60 millones, ya digo) de 100.000 euros. Es decir, entre el 0,25% y el 0,15% de impuestos.

¿No es para coger las maletas e irse? Pues eso ha hecho Cris, con 33 años y una hilera de récords y títulos difíciles de igualar ya aquí.

Como decía al principio, nunca sabremos qué hay detrás de la decisión de Cristiano. Lo que sí parece evidente es que, mientras aquí le esperaba (y le espera, porque la multa va a tener que pagarla aunque se marche) una batalla con Hacienda que posiblemente acabe con un pago superior a esos 20 millones que ha ofrecido (y la sombra de la cárcel, ya que si volviera a haber una discrepancia podría llevarse por lo penal), en Italia le reciben con los brazos fiscales abiertos y una oferta que ni Florentino ni el Madrid jamás podrán igualar.

 

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