Cuando el Reglamento estorba
Rafael Gómez de Parada
Metes 121 goles en una temporada, PERO juegas al contraataque.
Ganas 3 Champions consecutivas, PERO no tienes estilo.
Ganas 0-4 en Múnich, PERO es que son atletas.
Vas líder con 4 puntos de ventaja, PERO es que el VAR…
Siempre hay un PERO en las victorias del Madrid.
Eran tiempos gloriosos para el barcelonismo, miren la fecha: 15 de enero de 2019. Apenas una semana después de que el VAR…
El VAR es ese instrumento que cuando manejaba Mediapro era definido por la prensa catalana del siguiente modo:
Eran tiempos gloriosos para el barcelonismo, miren la fecha: 15 de enero de 2019. Apenas una semana después de que el VAR…
…zanjara esta jugada con el tristemente famoso “Todo OK, José Luis”. Pero los madridistas éramos unos paranoicos porque el VAR era “una magnífica herramienta” cuando cometía errores.
Para esta temporada 2019-20 se cambió el suministrador de la tecnología VAR:
Y aunque inicialmente los madridistas aplaudimos este cambio, los errores se sucedían de manera bastante grosera. Algunos menos claros como los de Valencia o Villarreal, otros bastante obscenos, como los de Mallorca, ante el Betis en el Bernabéu y sobre todo el Camp Nou. Por no decir sospechosos. El VAR callaba, recordemos que seguía siendo una “magnífica herramienta”.
Los blanqueadores habituales de los medios trataron de justificar lo injustificable:
Tras la vuelta a la competición el Madrid ha remontado los dos puntos de desventaja que tenía con el F.C. Barcelona, para lo cual ha sido básico que los arbitrajes no perjudicaran al Madrid. Ojo, no digo que beneficiaran, digo que dejaran de perjudicar. Y eso es algo que el antimadridismo no puede tolerar, pues era preferible seguir con el anterior modo de pitar. Lo hilarante de la situación es que no protestan por errores flagrantes como los comentados en este artículo, sino que se quejan de los aciertos. De la escuela de Pep, sin duda. Tras el partido de Anoeta la queja era que las tres jugadas dudosas se resuelven a favor del Madrid. No se quejaban de errores, sino de que “podían haber pitado alguna en contra y no, aciertan en todas y eso no puede ser”.
Ayer Santiago Segurola decía que el VAR le estaba robando el fútbol. No protestaba por un error, sino porque ese acierto del VAR perjudicaba a su equipo. ¡Y eso es intolerable, Kalíkatres Sapientísimo! No tengo ninguna duda, añora tiempos pasados, tiempos en los que no le escuchamos esas palabras cuando el Barça ganó una Liga por un punto en una temporada con 19 penaltis a favor, uno en contra y ocho goles en posición por lo menos dudosa.
Al acabar cada partido del Madrid asistimos a la ceremonia del enmierdamiento de la victoria, porque cuando se trata del Madrid siempre tiene que haber un PERO. Rodrigo Moreno, Mikel Merino, ayer Iker Muniaín, nada más acabar el partido se busca la polémica y se insiste y repregunta a pie de campo porque lo que interesa es mantener el relato en el que los medios llevan anclados varias décadas: el Madrid gana con polémica.
Muniaín es futbolista y sabe perfectamente que no hay nada en esa jugada, ni voluntariedad, ni penalti, ni acción de juego, ni nada punible. Pero es que además sí se revisó la jugada, como supimos después del partido. Respecto a por qué se revisan unas jugadas sí y otras no, a veces nos lo preguntamos todos. A cámara lenta algunas cosas se ven muy claras, como esta de la primera vuelta del mismo enfrentamiento:
Y no se decantan siempre del mismo lado, ni mucho menos, Iker.
Hace meses, tras la victoria del Real Madrid ante el Sevilla en el Bernabéu, Pepe Kollins escribió un artículo titulado Cría cuervos en el que trataba de desentrañar los misterios de ese “¡Siempre igual!” utilizado por Julen Lopetegui para protestar. ¿”Siempre igual” en tu primera visita al Bernabéu como técnico? Siempre igual porque les da igual la verdad, porque lo que vende es el mensaje, el relato manipulado y archirrepetido como un mantra por generaciones.
Para animar el cotarro y seguir vendiendo polémica, algunos medios utilizan a jugadores con pasado madridista (más breve que el de Pipino, pero pasado) para apoyar sus tesis:
Ves la jugada completa del lance entre Raúl García y Sergio Ramos y queda muy claro que es un tropezón entre ambos, al retrasar Ramos su posición sin ver al rival a su espalda y cuando el balón ni siquiera está en disputa, pero da lo mismo porque el único objetivo es construir el relato. Y además el VAR revisó la jugada y dictaminó que no hubo nada, pero qué más da estar desinformado cuanto trabajas en un medio de comunicación.
A ver, Balboa, estos sí son pisotones sancionables ante los que se callan los jugadores del Athletic y de la Real Sociedad:
Es curioso pero el VAR molesta a Segurola cuando acierta, o a Alfredo Relaño, que esta misma semana lo definió como “especie invasora”. En el fondo creo que lo que les molesta a todos ellos es el Reglamento. Tras el gol correctamente anulado a Januzaj surgieron voces diciendo que debía revisarse esa norma. Tras el penalti detenido por Ter Stegen tras adelantarse lo mismo:
No tengo ninguna duda, algunos añoran los errores, como el que propició que el Barça puntuara esta misma temporada en Dortmund:
Afirman sin pudor que cambiarían el Reglamento por una sola jugada, como hizo Marçal Llorente tras la entrada de Fede Valverde a Morata en la final de la Supercopa de España:
No lo dice porque sea un jugador del Madrid, qué va, pero está pidiendo penalti por una falta cinco metros fuera del área. A veces me enternece su falta de pudor porque con ello aprecio un sufrimiento inmenso en su interior, dolor, mucho dolor, como decía José Luis Moreno en Torrente 2: Misión Marbella.
Y si no me creen, escuchen la última perla de uno de mis redactores favoritos, Francesc Aguilar, el que escribió sobre la importancia de los Black Eyed Peas en la final de Cardiff:
Anular un gol por fuera de juego, a qué barVARidades hemos llegado. Aplaude, Gerard, que tienes tu público, en el fondo lo que molesta es el Reglamento.

















