Del divorcio y la culpa
La Galerna
Buenos días, galernautas. Sabedores como seréis de la noticia que monopoliza hoy la información deportiva, cabe preguntarse qué os podemos contar que no sepáis.
Antes de que respondáis, conviene aclarar que el portanálisis de hoy quiere adoptar un enfoque apriorístico. Nada nos gustaría más que analizar las portadas antes de que salgan, pero como eso es metodológicamente discutible, solo podemos permitirnos ese lujo en fechas tan señaladas como la de hoy.
Sabemos, sin necesidad de verlas, que las portadas del periodismo presuntamente deportivo español gravitarán hacia el catastrofismo. Sabemos también que presentarán la crisis como confirmación de todo lo que —según ellas— ya estaba claro. Y sabemos, por último, que no faltará quien adopte como propuesta epistemológica de base el casticísimo “a cojón visto, macho”.
Si alguno tuviera la rara honestidad de reconocer lo inesperado de la medida adoptada ayer, se nos vendrá encima el repertorio habitual: “errática”, “incoherente”, “volantazo”.
Ayer por la tarde resultaba enternecedor verlos intentar disfrazar su ignorancia con análisis presuntamente sesudos, que no valían ni para texto de galleta china de la suerte. El rigor, el matiz y la profesionalidad los dejamos para otro eón.
Mientras tanto, os proponemos un juego: por cada ejemplo de lo anterior, un chupito. Elegid vuestro veneno. Nosotros nos decantaremos por un delicioso licor café cortesía de nuestro amigo Brais de Coristanco, al que mandamos un abrazo en la mejor tradición de Roberto Gómez.
Pese a todo, las exigencias del oficio de portanalista obligan a abrazar cierto ascetismo, así que abordemos la tarea con estoica resignación e intentando soslayar los efectos de la sorpresa morrocotuda. No se esperaba este desenlace, y en esta sección se ha defendido la continuidad del tolosarra. No obstante, si el entrenador y la entidad apuntaban en direcciones divergentes, y en una conversación franca se han dado cuenta de ello, lo mejor es renunciar a la empresa común. Las culpas habrá que repartirlas entre todos. Pocas veces un divorcio es responsabilidad de uno solo de los cónyuges. Gracias en todo caso, Xabi, por tu gran esfuerzo y profesionalidad.
El diario gallardero, es decir, Marca, ha desempolvado el WordArt de 1995 y nos habla de “Volantazo de Florentino” mientras afirma que Xabi estaba sentenciado desde hace tiempo. Se perciben satisfacción y chapoteo en la desazón madridista. Aquí va nuestro primer chupito, si bien resulta palmario que en la redacción del diario nos sacan varios de ventaja.
si el entrenador y la entidad apuntaban en direcciones divergentes, y en una conversación franca se han dado cuenta de ello, lo mejor es renunciar a la empresa común. Las culpas habrá que repartirlas entre todos. Pocas veces un divorcio es responsabilidad de uno solo de los cónyuges
¿En qué momento Marca decidió adoptar el nivel y las formas de Sport o incluso de Superdeporte? ¿Por qué sus portadas parecen diseñadas en un Compaq Presario con la enciclopedia Encarta recién instalada? ¿Cuándo empezó a tratar a sus lectores como si tuvieran un coeficiente intelectual inferior a la temperatura ambiente? Tantas preguntas y tan pocas respuestas…
Saltemos a ese periódico otrora dirigido por Relaño y hoy gobernado por José Félix Díaz. El titular nos da tres palabras que llenan otra vez nuestro vaso: “Un despido anunciado”. Visualización de dídimo de manual. Hay también cierto aire de congratulación que no sabemos si achacar a la anómala situación de la que es síntoma o a que ellos ya lo sabían. El caso es que nos empezamos a sentir más gallegos tras nuestro segundo chupito.
Nos viene a la cabeza el marqués de Leguineche en su lecho de presunta muerte en La Escopeta Nacional: “Llamad al servicio, que estas cosas les gustan mucho”. Por ello, saltamos a la prensa cataculé. Es martes post cese de entrenador madridista y esos cuerpos lo saben, por lo que intuimos sardanas y reggaetón en sus redacciones. Resulta palmario que también van escapados cual Cacaíto Rodríguez en la ingesta etílica. Será que están celebrando lo del Madrid como disfrutan una nueva trapallada de su equipo. No se explica si no su falta de originalidad. Ambos emplean el término “Fulminado” con la alegría de quien acaba de aprender una palabra nueva y, además, se solaza en el problema ajeno. Doblete de licor café por aquí, ¿oíste?
Pasad un día de carallo, desead a don Álvaro Arbeloa la mejor de las suertes, pues la va a necesitar. Sentidiño sabemos que le sobra, y a modiño, que malo será que no ganemos algo.



