Dioses y héroes de la Antigua Barcelona
La Galerna
Buenos días. Hoy la prensa cataculé viene especialmente estimulada por la visita de Messi a Nápoles, la casa de Maradona. En el Portanálisis ya nos habíamos acostumbrado a las continuas referencias divinas de Sport y Mundo Deportivo a su D10S, pero, metidos ya con creces en la treintena del ídolo nos comenzamos a preocupar. Si bien la humanidad, es decir también: el rigor periodístico, nunca estuvo entre las virtudes (porque a buen seguro tampoco estuvo entre las intenciones) de los dos diarios barcelonistas, el delirio definitivo (quizá provocado por el miedo de un no lejano adiós) parece haber alcanzado a sus hacedores hasta el punto de empezar a creer que no exista retorno cabal.
Si no sabemos que será de un FC Barcelona sin Messi, menos aún sabemos que será de sus periódicos. Tememos que sin la estrella argentina esas portadas sigan hablando de ella en una alucinación permanente, incapaces de seguir adelante. Como decíamos, en Mundo Deportivo sólo existe la trasposición del argentino, al que han colocado al lado del Pelusa en la fachada de un edificio de un barrio napolitano bajo el título: “Forza Leo”. No busquen más. Nada más importa, nada más existe. Tampoco en Sport, donde los dos dieces aparecen de espaldas en San Paolo levantando los brazos al cielo, como diciéndole a sus colegas Apolo o Poseidón: “Ahora subimos”.
Tenemos que decir que el empacho de divinidad es tal que hasta la graciosa y permanente utilización del “10” como una “i” y una “o” parece una normalización de la RAE dentro de la ola sacropasteleraplatense que llega hasta Madrid, aunque muy levemente, como el agua ya cristalina sobre la arena que la playa devuelve al mar. En As vemos esa agüita rozarnos y luego casi deslumbrarnos con una fotografía cegadora de Zidane y la Copa de Europa. “Invictus”, titulan, en un alarde de originalidad tan mejorable como la delicadeza a la hora de despertarnos con todo ese colorido y esos brillos mañaneros que son como la apertura de persianas de una madre al mediodía tras una bonita noche de juerga.
En Marca se remiten, al fin, a la Tierra, dándonos un poco de descanso de la mitología. Un balón con mascarilla nos remite mayormente a la afectación de la epidemia en el deporte.
Pasad un buen día.



