El alzamiento de Luka Modric
Francisco Javier Sánchez Palomares
El alzamiento de Luka Modric tuvo lugar el 25 de febrero de 2024. El general croata fue izado a mayor gloria del madridismo por el coronel Rüdiger hacia la grada del Santiago Bernabéu en presencia del alférez Vázquez, del teniente Mendy, de los comandantes Valverde y Goes y del teniente coronel Vinícius tras marcar el gol que permitió al ejército blanco conquistar los tres puntos frente al Sevilla, frente a Díaz de Mera, frente al González Fuertes y frente al ejército tecnológico.
El momento fue inmortalizado por una cohorte de reporteros gráficos, emitido en directo por televisión y difundido por millones de civiles a través de las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, hecho que contribuyó decisivamente para que la imagen, tanto fija como animada, quedase clavada para siempre en todo lo alto de nuestra memoria.
La estampa del alzamiento pugnará por imponerse en el particular ranking de recuerdos de cada uno precisamente con el momento precedente y causante de la misma: el del gol de Modric, porque Luka tiene su propio gol, el que anotó por primera vez hace más de una década en pugna con tropas de la pérfida Albión y repitió anoche ante los destacamentos hispalenses.
LUKA MODRIC ES ETERNO ✨ A sus 38 años, decidiendo un partido clave en la carrera por @LaLiga 💥
El gol que decidió el Real Madrid - Sevilla #LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/yIrKPMIl5o
— DAZN España (@DAZN_ES) February 25, 2024
El asedio merengue sobre las tropas de Nervión era infructuoso, las huestes sevillistas hallábanse atrincheradas en torno a su marco y defendíanse de los ataques madridistas con una eficiencia que, en caso de flaqueamiento, era apuntalada por los jueces de la lid.
Corría el minuto 75 de la contienda cuando el capitán general Ancelotti decidió reorganizar sus tropas con el ánimo de lograr la victoria. Ordenó retirar del campo de batalla al capitán Nacho, su puesto en la retaguardia lo ocupó Tchouaméni —nada intrascendente durante la campaña— bajando desde la zona media para dejar hueco de ese modo al general de Zadar en el tablero blanco sin mermar de efectivos la vanguardia.
El alzamiento de Luka Modric tuvo lugar el 25 de febrero de 2024. El general croata fue izado a mayor gloria del madridismo por el coronel Rüdiger hacia la grada del Santiago Bernabéu en presencia del Alférez Vázquez, del teniente Mendy, de los comandantes Valverde y Goes y del Teniente Coronel Vinícius
La táctica del estratega italiano permitió a Luka incrustarse con pericia entre las divisiones enemigas en busca de la ocasión que permitiese dirimir la contienda. Y la ocasión llegó: el comandante Valverde conectó un envío aéreo sobre el rival que fue achicado de cabeza por Badé, cuyo despeje aterrizó en el radio de acción del general croata.
El control rápido, preciso y orientado del diez desarmó al combatiente enemigo y lo dejó en posición franca, aunque compleja, de efectuar un disparo desde la semiluna del área grande. Luka armó la pierna, percutió el proyectil esférico con el pie y lo disparó contra el interior del poste izquierdo de la meta sevillista fuera del alcance de las defensas aéreas de Nyland.
Se desató la locura. El general croata corrió hacia la grada poseído por la dicha para celebrarlo con los devotos seguido por sus oficiales, quienes lo felicitaron con merecido fervor. Su paladín más fuerte, Antonio Rüdiger fue el encargado de llevar a cabo el alzamiento de Luka Modric y Fede Valverde, de arriostrarlo.
En los anfiteatros del Bernabéu retumbaron las palabras de aquel estratega luso: «La clase de Modric enamorará al Bernabéu». Te quedaste corto, Mourinho.
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