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Opinión·30 de noviembre de 2019

El atractivo del Madrid

V

Van Cleef

Hubo un tiempo, largo en extensión, en el que los jugadores de cualquier rincón del mundo hacían lo que fuera por llegar a jugar en el Real Madrid. Y los afortunados que lo conseguían, hacían también lo que fuera necesario, con tal de permanecer en el club y no tener que irse. Pero empieza a parecer que ese tiempo se hubiera ido. Quién sabe si para siempre, si no cambian mucho las cosas.

Se puede intentar discernir las posibles causas de que el Madrid ya no sea el objeto del deseo que todo jugador quiere para sí. Tal vez la principal sea, que ahora ya son muchos los "objetos", y algunos bastante más "deseables" que el club blanco. Por ejemplo, si por "deseable" entendemos el dinero, muchos son los clubes que, no solo rivalizan con el Madrid, sino que le superan a la hora de remunerar a los jugadores. Y este no es un tema menor, en cuanto a que estos deportistas se desvivan por estar en un determinado club. Porque de eso se trata. De que el jugador esté muy a gusto, por unas razones y/o por otras, en ese determinado club.

Como incierta alternativa al dinero, ¿podría ser la afición del Real Madrid suficiente motivación y atractivo como para desear estar en el Madrid a cualquier precio? ¿Es la afición del Madrid la mejor del mundo para un jugador profesional de élite? Que cada cual responda personalmente a estas preguntas, pero sospecho un veredicto final no muy positivo.

Conseguir títulos importantes. Esta sería una buena razón para que ese jugador profesional anhelase estar en el Real Madrid por encima de en cualquier otro club. Las Champions son muy golosas. Y nadie consigue más que el Madrid. Pero en el Madrid también te encuentras con aquello de las "dos Ligas españolas de once"... y con las sórdidas y decisivas circunstancias del porqué solamente ese "dos de once"...

Respecto a esas circunstancias, hay que decir algo importante y que pasa bastante desapercibido: que no solo los madridistas acérrimos sabemos que existen esas circunstancias, que se han dado y se dan con demasiada frecuencia. Los entrenadores y jugadores profesionales (especialmente si entrenan o juegan en la Liga española) también lo saben. Lo saben porque lo ven y lo viven bien de cerca. Forma parte de su trabajo estar al tanto del juego y de la coyuntura de los demás equipos, porque son y serán sus rivales. Y claro está, no es de suponer que hagan una excepción con el Real Madrid precisamente. Y como profesionales del fútbol que son, conocen a la perfección y de primera mano, todas las vicisitudes que se dan o se pueden dar sobre el terreno de juego. Distinguen perfectamente lo que son faltas y penaltis y lo que no. Lo que son acciones dudosas y lo que no. Lo que son acciones sancionables por los árbitros y lo que no. Lo que son acciones y actitudes premeditadas y lo que no. Etcétera, etcétera. A veces ellos también sufren injusticias sobre el campo en los partidos y saben muy bien lo que es eso. Y, por mucho que el Madrid sea su rival-enemigo, no pueden dejar de ver -con esos ojos expertos- la gran cantidad de incidentes y factores adversos que suele sufrir el equipo blanco en la mayoría de partidos, bastante superior a la media. Eso que por aquí llamamos sin ambages saldo arbitral, o directamente villarato. Ellos lo saben. Por supuesto, nunca lo reconocerán públicamente. Pero lo saben. Y saben dónde se meterían y lo que les esperaría, caso de fichar algún día por el Real Madrid. Saben que conseguir títulos nacionales vestido de blanco es una labor de lo más ardua, a pesar del gran presupuesto del club.

Cristiano LaLiga

Dinero y títulos aparte, lo que un jugador profesional quiere, estando en un club importante, es, ante todo, sentirse a gusto, reconocido, admirado y venerado por todo el mundo. Sentirse una estrella, vamos... Pero llegados a este punto, bien se podría decir aquello de: "Con la prensa hemos topado, Sancho". (¿O no era así la frase...?).

Ni reconocimiento, ni admiración, ni veneración es lo que va a recibir de la prensa ese jugador, una vez llegado al Real Madrid. Más bien todo lo contrario.

¿Va a saber ese jugador lo que es sentirse a gusto...? No. Va a saber lo que es el mal gusto. La prensa deportiva se encargará de ello.

Y es de suponer que, del mismo modo que los jugadores profesionales saben y conocen de esas sórdidas y decisivas circunstancias que hacen que el Madrid solo consiga "dos Ligas españolas de once", también sepan y conozcan del peculiar trato que suelen recibir los jugadores blancos por parte de la mejor prensa deportiva del mundo...

Los jugadores profesionales ya no ven al Real Madrid como ese club idílico al cual ir, o quedarse en él a toda costa. Y buena parte de la culpa de que eso ocurra está expuesto en las líneas escritas más arriba. El Madrid ya no tiene aquella magnífica imagen de hace años, porque muchos se han encargado de ensuciarla y deteriorarla artificialmente. Y entre unas cosas y otras, se ha convertido en un club poco cómodo para estar en él. Está dejando de ser el destino ideal para los jugadores de élite, que -como ya hemos dicho- saben perfectamente, sobre todo en el mundo de las redes sociales de hoy en día, las cosas malas que se cuecen en todo lo que rodea al Real Madrid. Conocen de las amargas experiencias de entrenadores y jugadores que tuvieron que irse, digamos "de aquella manera", por la estulta presión mediática sobre ellos.

Conociendo todo esto, y sabiendo como sabemos que los jugadores profesionales miran más por su propio interés que por unos determinados colores (cosa comprensible y/o aceptable), no es de extrañar que puedan preferir, en igualdad de condiciones, otros lugares donde ser más felices y vivir una carrera profesional más tranquila y relajada.

Damos prácticamente por sentado que Mbappé vendrá al Madrid en un futuro muy próximo. Esperemos que así sea. Pero personalmente, por si acaso, voy a ir practicando mi cara de tonto, no vaya a ser que, en vista de las circunstancias, el jugador y su entorno decidan pensárselo mejor...

O la cosa cambia (y mucho) o esta incertidumbre respecto a hacerse con, o a mantener a determinados jugadores, es la que le espera al Real Madrid. Y, como dijo la polifacética Maya Angelou: " Si no te gusta algo, cámbialo. Y si no puedes cambiarlo, cambia de actitud".

Ahora hay que analizar cuál es la actitud actual del Real Madrid. Y si va a cambiar algo o no. Cada vez es más la cantidad de aficionados que piden un cambio determinante. No necesariamente de personas, pero sí de actitudes.

El antimadridismo siempre ha existido, pero en los últimos tiempos está llegando a cotas inimaginables y a extremos descarados y vergonzosos. Y la paciencia de muchos madridistas está dentro de un globo que se infla rápidamente a base de esas cotas y esos extremos. Y todos los globos acaban explotando, si no se dejan de inflar.

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