El Madrid se desestresa en la costa de Cádiz
La Galerna
El análisis de las portadas de los periódicos deportivos de hoy
Buenos días, queridos amigos, feliz (y tranquilo, por fin) día de domingo.
Importantísima victoria del Real Madrid ayer en Sevilla. Los nuestros llegaban al Sánchez Pizjuán con la necesidad de lograr los 3 puntos tras una racha de 3 partidos sin ganar en Liga (Valencia, Villarreal y Alavés) y con Zidane más cuestionado que nunca por una prensa que nunca dejó de cuestionarlo (ni con 3 Champions en el zurrón). Enfrente, un rival en racha que venía de ganar los 3 últimos partidos de Liga y que había preparado el encuentro como lo que suele ser para este tipo de equipos: el título de la temporada, el más importante del año. Si para eso había que renunciar al primer puesto del grupo de Champions, se hacía, se sacrificaba sin pudor. Los buitres carroñeros merodeaban expectantes el banquillo blanco, ansiosos por una nueva derrota de los nuestros que condenara de manera definitiva a Zizou. Pues va a ser que tendrán que esperar (aquí podéis leer la crónica del match-ball salvado).
Los chicos de Zizou se pusieron el mono de trabajo y se llevaron la victoria tras una buena primera parte en la que se marraron claras oportunidades y una segunda en la que cedieron el dominio y el balón a los locales. Dice As que “este sí es el camino”, pero en esta tribuna somos mucho más exigentes y no creemos que la mayoría de aficionados madridistas estén de acuerdo con esta afirmación. El equipo tiene que mejorar enormemente, no puede limitarse a encerrarse atrás y esperar una contra, debería ser capaz de llevar a los noventa minutos el dominio y control que suele mostrar en cada partido durante poco más de media hora. Mejorar en defensa, volver a sellar la portería, no desfondarse en las segundas partes, no descomponerse al primer contratiempo y encontrar el gol que se nos niega por sistema.
También ayudó el hecho de que ayer por primera vez en 3 partidos no nos pitaran un penalti en contra. Pero no, señores de As, creemos que este no es el camino. “Hasta el camino más largo comienza con un paso”, que dijo (creo) Lao-Tsé, aunque no “lao tsé” con certeza. Fue una victoria muy importante a partir de la cual el equipo puede y debe crecer, pero solo eso, el primer paso de un camino de 3 finales en ocho días, 3 partidos decisivos para el devenir del equipo en Liga y Champions.
Nuestros rivales tradicionales, Barça y Malakito, tuvieron una suerte dispar que el As recoge en dos pequeños recuadros: “harakiri culé” en la parte superior, mientras que en la inferior destaca el “bloque indestructible” de los de Simeone. No podemos estar más en desacuerdo con el término japonés escogido, “harakiri”, pues este era un ritual para morir voluntariamente con honor, y el Barça no hizo ni lo uno ni lo otro.
Ocurre que a veces la prensa se pone lírica o creativa a la hora de titular y sinceramente no sabemos qué es peor, si los patéticos juegos de palabras habituales, las frases gruesas y tendenciosas, o los titulares rebuscados como el que Marca nos ofrece este domingo de diciembre.
“Zidane se vacuna en Sevilla”.
Intentamos analizar qué han querido decir y lo cierto es que nos cuesta desentrañar los insondables misterios del titulador de Marca. No ayuda una foto de Vinicius Jr. derrapando tras el gol como si fuera Marc Márquez en una curva de Moto GP (mucho ánimo a Marc en su recuperación). Todos estamos al tanto de lo que es una vacuna y más (por desgracia) en este año aciago. Una vacuna es un remedio preventivo, no curativo. Se inocula un agente o un microbio en pequeñas dosis para estimular anticuerpos en el sistema y que este se proteja de los males que puedan acecharle. Algo así, y no diremos mucho más para evitar que venga alguna sociedad mundial de vacunólogos, virólogos o médicos para concluir las burradas que estamos diciendo. ¿De qué se vacunó ayer Zidane en Sevilla? Llegaba cuestionado por unos medios que pedían su cabeza, pero el bueno de Zidane lleva años vacunado (y protegido, por tanto) contra esos medios que disparan de manera inmisericorde en cada rueda de prensa con preguntas capciosas, molestas o simplemente ridículas.
Si ayer Zizou “se hubiera vacunado” en Sevilla significaría que se inoculó parte de la mala leche de la prensa y que de ahora en adelante le veríamos contestar con la misma mala leche a los ciudadanos periodistas. Le escucharíamos decir, por ejemplo: “qué grande Lopetegui, lleva 3 partidos contra el Madrid y ha palmado los 3”. La cara de Julen Lopetegui ayer estaba desencajada, ojerosa, se mordía las uñas con las mismas ansias que De Burgos Bengoetxea en la sala del VAR escudriñando cada posible acción en el área del Madrid.
No, amigos, Zidane no se vacunó ayer. No escucharemos palabras gruesas de su boca porque es mucho más educado y comedido que los periodistas que pueblan algunos medios. Volvió simplemente a ganarle la partida a Julen, un protegido de la prensa excepto en los meses que ocupó el banquillo blanco. Es curioso que Zizou esté más cuestionado que cualquier otro de los 3 entrenadores rivales con los que puede estar luchando por la Liga: Julen, Koeman y el Cholo.
“El Barça en caída libre”, pero apenas se ha cuestionado el trabajo de Koeman.
“Lemar suma y Llorente sigue”. Lemar “suma” tras 75 millones de razones y dos años y medio de trabajo con el Cholo. Pues vale, jamás leeréis críticas al trabajo del argentino, que en este mes de diciembre cumplirá 3 ciclos de 3 años dirigiendo el banquillo atlético.
“Errores fatales”, reza Mundo Deportivo. Obsérvenla bien, porque esta portada es un hito en el periodismo catalán: ¡aparece Messi en la foto de una derrota! Cierto es que aparece con gesto de decir “qué malos sois, compañeros, yo soy el más mejor del mundo mundial y estoy frustrado porque no me acompañáis”, pero aparece, y su mera presencia es un hito que nos haría remontarnos a lo más profundo de las hemerotecas para encontrar algo similar. Y ciertamente, la vida es muy breve y hermosa como para malgastarla en tareas de ese corte.
Ayer hubo 3 goles en el Carranza, fruto de 3 errores graves en defensa, pero para Mundo Deportivo solo existieron los errores de los suyos en defensa, como si su gol viniera de una mágica combinación de su trío de delanteros. El Barça queda muy tocado, a 12 puntos del Atleti, a 4 partidos de distancia. Pero el cuestionado es Zidane.
Aquí sí se respetan los cánones del portadismo cataculé, como pueden observar. El Barça queda a 3 puntos del descenso, pero eso no lo verán nuestros ojos. Para que el Barcelona cayera a la segunda división tendría que ocurrir un cataclismo. No sé, una multa millonaria de Hacienda que no pudieran pagar ni avalar, como le ocurrió al Elche. O por no poder pagar a lo jugadores, como sucedió con el Reus, que finalmente desapareció al no poder atender las deudas de futbolistas y acreedores. Pero eso no lo verán nuestros ojos, y menos en el equipo de los valors, un club que jamás dejaría que se sentara alguien como Koeman en el banquillo sin haber liquidado el finiquito del anterior entrenador.
Que pasen un buen y deses-3-ante día.



