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Destacados·17 de agosto de 2020

El Real Madrid de Zidane 2019/2020

C

Carlos Lumbreras

La temporada del coronavirus: luces, sombras y vacunas

 

Hemos esperado a que pasaran unos días de la derrota de Manchester para hacer un balance de la temporada del Real Madrid de Zidane en el año del “maldito virus”. Tras una derrota dolorosa, más por cómo se produjo que por una eliminación que estaba cantada desde el penalti de Carvajal en el Bernabéu, es inevitable que salga el madridista doliente que llevamos dentro y se pierda la perspectiva.

Vamos a los hechos de lo que, en realidad, era la primera temporada del Madrid post-Cristiano (la anterior no fue una temporada de transición, fue directamente un shock traumático). La mejor noticia: prácticamente, con la misma plantilla con la que el año pasado hizo una temporada nefasta, el Madrid ha conseguido ganar la Liga y la Supercopa. Un título mayor, la Liga, y sobre todo, una alegría inesperada tras cerrar en agosto una plantilla claramente desequilibrada (4 centrocampistas frente a 10 delanteros/media-punta y sin relevo en el lateral derecho), tirarte toda la temporada con tu fichaje estrella lesionado y terminar el mes de Febrero, con una derrota ridícula en el campo del Betis justo antes del confinamiento.

Esta temporada esconde, por un lado, el fiasco (con matices, pero fiasco) de la inversión de más de 200 millones de euros realizada el pasado verano, y el mérito de plantilla y entrenador para volver a ser un equipo competitivo con la aportación significativa de solo uno de los fichajes del verano (Mendy).

Mendy contra el Barça

No es nada fácil para un equipo lleno de jugadores que “lo han ganado todo”, reciclarse para volver a competir y ganar títulos y, además, hacerlo desde la solidez defensiva en un equipo acostumbrado a ganar metiendo más goles que el contrario. No creo que nadie, salvo Zidane, hubiera sido capaz de convencer a este grupo de jugadores para que se identificaran tanto con esta reconversión que les permitió, tras el confinamiento, ganar 10 partidos seguidos jugando cada dos días y medio, Tebas y Roures mediante.

En este trayecto hemos recuperado a un portero de primer nivel que se había perdido, hemos asistido al crecimiento, irregular como corresponde a un jugador joven, pero consistente de un canterano que va ser titular muchos años en el Madrid (Valverde), hemos visto la mejor versión de Karim Benzema desde que fichó por el Madrid, y el cuarteto Casemiro-Ramos-Varane-Kroos han vuelto a demostrar que son jugadores de primerísimo nivel mundial tras un año en el que hasta los más fieles dudamos. El juego del equipo no ha sido brillante, ha tenido poco gol, ha pasado por crisis evidentes en septiembre y febrero, pero ha sido sólido y ha hecho un sprint final muy meritorio. Hasta aquí las buenas noticias de la temporada del virus, que no son pocas.

Karim Benzema saluda al Bernabéu

Vamos con noticias menos buenas. Dos de las peores han sido las lesiones prolongadas de Hazard y Asensio. Sus respectivas temporadas no pueden ser juzgadas por lo que han hecho en el campo, pero en el caso del belga, en lo poquísimo que se le ha podido ver a su nivel en Madrid, hemos podido intuir que el Madrid 19-20 hubiera sido bastante mejor equipo con el belga jugando 45 partidos de titular. Hazard es, para mí, un jugador extraordinario, en su mejor nivel solo por debajo de Cristiano, Messi y Neymar, y esa lesión ¿crónica? de tobillo es mi principal preocupación pensando en la temporada 20-21.

La peor noticia del año es, sin duda, la constatación palpable de que este sólido Madrid que ha ganado la Liga española no es competitivo en “su” competición. La realidad es que, por segunda vez hemos sido eliminados en octavos de final tras una primera fase mediocre y en los dos únicos enfrentamientos con equipos de nivel Champions (PSG y Manchester City) hemos sido claramente inferiores. Esto es lo que hay y negarlo sería absurdo.

Volver a ser competitivos en Europa debe ser el objetivo ineludible del club desde la próxima temporada y eso pasa por contar con una plantilla mejor que la actual con la particularidad de que, por edad, de esa plantilla van a ir desapareciendo jugadores históricos muy difíciles de sustituir. No creo que Florentino, JAS o Zidane sean ajenos a esta necesidad de mejorar el nivel de la plantilla si queremos volver a ganar una Champions.

Florentino y Zidane con mascarillas

Antes de la pandemia, la aparición de los clubes-estado, (lo siento amigos, el fair-play financiero eran los padres) y los mega-contratos televisivos de la Liga inglesa, habían llevado al club a apostar por fichar jugadores jóvenes y prometedores, antes de que explotaran y fueran inalcanzables. Es un plan razonable, pero arriesgado si lo que se pretende es ganar títulos todos los años, a no ser que se tenga un alto porcentaje de acierto (cosa complicada con jugadores tan jóvenes) y se complemente con algún/nos fichajes de figuras consolidadas.

En todo caso, los planes de futuro del Real Madrid se han visto obligados a incluir una variable inesperada surgida en China que nos ha cambiado la vida a todos. En el Madrid, que vive solo de los recursos que es capaz de generar, la crisis del coronavirus está poniendo en riesgo la salud financiera del club sin la que es imposible luchar de manera mantenida por los grandes títulos. De esta manera, el futuro inmediato del Real Madrid pasa por el crecimiento, para mi este año menor de lo deseable, de Rodrygo, Vinicius o Militao, de que Jovic, milagrosamente, mute en un delantero de nivel, o de que Kubo vuelva lo antes posible de Villareal con un pasaporte español en la boca.

Pero, no nos engañemos, lo verdaderamente importante para que los planes del club puedan cumplirse es que la vacuna frente al maldito virus aparezca lo antes posible y funcione. Sin vacuna, no hay noches en el Bernabéu, explotación comercial del nuevo estadio, no hay Mbappé ni Haaland y, difícilmente, habrá nuevas Champions. Mientras tanto, usemos mascarillas y no nos comportemos como estúpidos. El fútbol es lo más importante de las cosas que no son importantes, pero es imprescindible estar vivo para disfrutarlo.

 

En las siguientes líneas nuestro particular “UnoxUno” del Madrid de la Liga del Coronavirus

 

Thibaut Courtois:

(3090 min)

El mejor portero de la Liga durante 2020. Tras una primera temporada en la que dejó dudas, el belga se ha consagrado como una de las bases de este nuevo Madrid.

Alphonse Areola:

(360 min)

El francés vino a cubrir el puesto de segundo portero y casi no ha jugado. Poca sensación de seguridad y algunos errores “groseros”, pero excelente profesional.

Dani Carvajal:

(2740 min)

Una primera parte de la temporada algo dubitativo. Tras el confinamiento pudimos ver a un Carvajal más incisivo y seguro en defensa. Sigue lejos del nivel de hace 3 años.

Lucas Vázquez:

(841 min)

Lleva dos años muy flojos. ZZ lo ha intentado acoplar al lateral con poco éxito. Lastrado por las lesiones, ha aportado poco al equipo.

Éder Militão:

(1018 min)

Jugador muy joven que ha ido de menos a más. Ha dejado entrever una gran velocidad y un magnífico “tackle”. Problemas en salida de balón y alguna carencia táctica que tiene que pulir. Apuesta de futuro con buena pinta.

Nacho Fernández:

(438 min)

Una temporada plagada de lesiones. Los pocos minutos que ha disputado han estado marcados por su tendencia a recular como central y su inexistente despliegue como lateral. Desgraciadamente, Nacho ya no siempre cumple.

Raphael Varane:

(2823 min)

La temporada del francés ha quedado claramente marcada por sus errores en Manchester. Dicho esto, se ha vuelto a ver en muchas fases de la temporada al Varane estelar de hace unos años: veloz al corte, seguro, potente en el juego aéreo y mejorando en la salida de balón.

Sergio Ramos:

(3016 min)

Excelente temporada de Ramos. Como capitán, como jefe de la defensa, como delantero, en todo ha sido sobresaliente la temporada del camero. Sus ausencias muestran su valor. Un mito a sus 34 años.

Marcelo:

(1299 min)

Sobrepasado por Mendy y castigado por las lesiones, ha sido suplente en los partidos grandes. Su calidad técnica y su manera de comprender la posición del LI siguen siendo únicas, pero ha aportado poco en ataque. Comportamiento intachable aceptando su nuevo rol.

Ferland Mendy:

(1806 min)

El mejor fichaje del pasado verano. Un LI que va en la tendencia del fútbol actual, con un enorme despliegue físico durante los 90’ de partido. A nivel defensivo es una roca y en ataque mejor de lo que visualmente parece.

Casemiro:

(3090 min)

El próximo capitán del Real Madrid, es cada año más importante. En las últimas temporadas ha dado un gran salto a nivel técnico dejando atrás su incapacidad para aportar en salida de balón. Uno de los mejores centrocampistas defensivos del mundo y una de las cabezas mejor amuebladas del vestuario

Toni Kroos:

(2655 min)

Tras una campaña 18/19 en la que directamente no estuvo, ha vuelto a hacerse con el timón del equipo. Clave en algunos momentos en los que el equipo propuso una presión alta. Indiscutible

Fede Valverde:

(1906 min)

La sorpresa de la temporada. Un jugador con un despliegue físico brutal. Como casi todos los jugadores jóvenes, rendimiento irregular yendo de más a menos. Un centrocampista moderno que debe ser clave en el futuro inmediato del equipo.

Luka Modric :

(1998 min)

Comenzó la temporada con dudas, cuestionándose su continuidad en el club. Sin embargo, ha realizado un sprint final de temporada excelente siendo una de las piezas clave en la consecución del título de Liga.

James Rodríguez:

(419 min)

De nuevo decepcionante el colombiano, a pesar de su prodigiosa pierna izquierda. Mal en lo poco que ha jugado. Su ritmo de juego es incompatible con el fútbol de élite y, encima, si no juega no quiere viajar.

Isco Alarcón:

(1186 min)

Cuando el malagueño ha estado fino físicamente, ZZ ha depositado su confianza en él, siendo titular en partidos clave jugando a un nivel aceptable. El problema es que ha estado poco tiempo con un nivel físico aceptable y que da la impresión de que sus mejores partidos son cosa del pasado.

Gareth Bale:

(1091 min)

Jugador TOP, lastrado por las lesiones y su miedo a lesionarse. Si lo juzgamos desde la perspectiva de ser la teórica estrella de este equipo, su rendimiento ha sido muy pobre. Más allá de las campañas de prensa, su actitud en el campo y fuera de él ha terminado siendo indefendible.

Rodrygo Goes:

(1022 min)

De más a menos, pero un buen primer año del joven brasileño. Hace menos cosas que Vinicius, pero las pocas que hace las hace mejor. Ha sido un actor secundario de gran importancia en momentos de la temporada y el “ojo clínico” de ZZ ve algo especial en él.

Brahim Díaz:

(60 min)

Debió irse cedido, pero no quiso. Cuando juega deja “cositas”, que habrá que confirmar jugando fuera del Madrid.

Vinicius Jr:

(1354 min)

Sigue dando muestras de tener el talento y la personalidad para ser un crack mundial y la estrella de este equipo en el futuro. Rendimiento irregular con picos muy altos ensombrecidos por su dificultad para convertir en gol la catarata de ocasiones que él mismo provoca.

Marco Asensio:

(334 min)

Tras la grave lesión, la pandemia ha propiciado que Marco haya disputado los últimos partidos del curso, demostrando que ha vuelto con confianza, sin miedo y con hambre de volver a ser importante.

Mariano Díaz:

(42 min)

A Zidane no le gusta y se lesiona continuamente. Prácticamente no ha jugado. Eso sí, sus ganas cuando sale al campo no se discuten.

Jovic: 

(422 min)

Decepcionante. Es joven, pero de momento no ha conseguido adaptarse ni al equipo ni a la liga y no ha gozado de la confianza por parte de ZZ. Algún problema fuera del campo y un lenguaje corporal extraño cuando ha jugado.

Eden Hazard:

(1086 min)

Uno de los fichajes más importantes del club en los últimos años. Pretemporada poco profesional y cuando empezaba a alcanzar un nivel aceptable sufrió una lesión de tobillo que le ha lastrado toda la temporada. Se espera mucho del belga en el futuro inmediato si el tobillo lo permite.

Karim Benzema:

(3152 min)

Su mejor temporada desde que llegó a Madrid. Sin lesiones, físicamente impecable, comprometido, ayudando a los jóvenes, clase infinita y gol. Una delicia de jugador que ha alcanzado su madurez. Lástima de sus 33 años.

Zinedine Zidane:

Entrenador inclasificable, difícil de imaginar fuera del Madrid, pero el mejor entrenador posible para este Madrid. Ha sacado petróleo de una plantilla claramente mejorable. Su sonrisa irónica en las ruedas de prensa, su gestión tranquila de los egos del vestuario, su ojo para detectar el talento y su elegancia personal son muy importantes para este Madrid.

 

AUTORES:

Carlos Lumbreras @lumbrerascar y David Lumbreras @JDRMCF

 

Fotografías Getty Images.

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