REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Opinión·5 de noviembre de 2019

El Real Madrid frente al VAR

Q

Quillo Barrios

Zinedine Zidane: "No me voy a meter con los árbitros. Yo vi mano, pero luego está la interpretación del árbitro. Y ya está".

Emilio Butragueño: "El balón golpea claramente en la mano e interrumpe la jugada. Estamos confusos. No sé por qué las decisiones van unas veces en una dirección y otras veces en otra".

Sergio Ramos: "Le da con la mano, pero la interpretación es del árbitro y son ellos los que deciden".

Esas son las declaraciones más significativas que se escucharon tras el 0-0 entre Real Madrid y Betis en un partido que vino marcado por la inexplicable decisión del VAR de no señalar penalti por una clamorosa mano de Feddal dentro del área.

Empezaré diciendo que haría bien el madridismo en, como dijo en este mismo espacio Álvaro Varito, hablar más de fútbol y del por qué no termina de despegar un equipo que ha perdido ya muchos puntos en Liga y se ha complicado la vida en exceso en la Champions League. ¿Por qué se hicieron cambios de hombre por hombre ante el Betis cuando el partido demandaba arriesgar? ¿Se puede sacar más de gente como Vinicius o Luka Jovic? ¿Qué ha pasado para que un joven como Valverde se haya convertido en casi imprescindible? ¿Por qué está mejorando Hazard? Conversaciones futbolísticas que nos ayuden a conocer un poco más sobre esta extraña temporada.

Dicho esto, entiendo, y lo digo totalmente en serio, la indignación de un sector del madridismo por lo ocurrido el otro día. No se escudan en el VAR para hablar del pinchazo ante el Betis, pero sí entienden -y yo coincido- que el error es de extrema gravedad, impropio de una competición de primer nivel.

Puedo llegar a entender -aunque me cuesta- que el árbitro no vea la clamorosa mano de Feddal, pero lo que resulta incomprensible y peligroso es que el VAR estudie la acción y no mande el balón al punto de penalti. ¿No se supone que se señalarían todas las manos de este tipo? Al menos eso se anunció en verano, justo antes del arranque de la temporada.

Sea como fuere, la indignación en el madridismo ha sido máxima. El problema es la tibieza con la que analizaron la acción Zidane, Sergio Ramos y Butragueño. El primero se escuda en la interpretación del árbitro, el segundo sigue el mismo guión y el tercero, pese a mostrarse algo más contundente, tira demasiados amagos y no termina de golpear. Todos ellos en una noche en la que el la hinchada necesitaba, más allá del debate futbolístico que siempre se debe tener, un puñetazo encima de la mesa.

No puede ser que desde José Mourinho no se vea una figura importante denunciando casos flagrantes como el de este sábado o, por rescatar uno medianamente cercano en el tiempo, el del penalti a Vinicius contra la Real Sociedad. Porque, sí, tenemos que hablar de fútbol y encontrar respuestas a muchas preguntas, pero, mientras eso ocurre, la gente no puede sentirse huérfana.

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90