REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Destacados·15 de febrero de 2024

Elogio a Mendy

S

Salva Martín

Hay jugadores que brillan sin foco. A pesar de no ser mediáticos. En contra de la opinión popular. A favor del fútbol. Este es el caso de Mendy, paradigma del cuestionamiento ruidoso y el rendimiento silencioso.

A Ferland Mendy le echó el ojo Zidane y se ganó la confianza de Ancelotti, y es sabido que carecen de un gramo de idiotez. ¿Qué aporta el francés para haberse adueñado de un carril que acumula más historia que la mayoría de posiciones de cualquier equipo? No olvidemos que por ahí han desfilado Marcelo, Roberto Carlos o Camacho. Si Mendy no posee la estratosférica calidad de los brasileños ni el inflamante corazón del murciano, ¿qué lo catapulta sobre la duda constante?

Mendy

Lo fundamental, más allá de que algunos se dejen confundir por la supuesta falta de estética, es su rendimiento. Existen pocos, muy pocos jugadores con el conocimiento y el desempeño defensivo de Mendy. Porque, recordemos, su posición es la de defensa. Si Marcelo y Roberto Carlos están en el merecido olimpo madridista es porque, en la ecuación aportación/pérdidas,  ganó de forma apabullante la primera. Eran genios sin lámpara que podían permitirse no rozar el sobresaliente como defensas. Su velocidad, magia y criterio les hicieron marcar una época. Pero, más allá de esas excepciones, el Madrid, por su histórica manera de jugar, siempre requerirá de equilibrio. Y ahí es donde sobresale Mendy.

Existen pocos, muy pocos jugadores con el conocimiento y el desempeño defensivo de Mendy. Porque, recordemos, su posición es la de defensa

El francés es un tipo de jugador que embelesa a los técnicos. Uno de esos a los que poca cosa hay que gritarle desde la banda. Cubre su espacio, hace las coberturas con la naturalidad del oficinista y sobrepasarlo es sencillamente una odisea para cualquier extremo. Algunos, como decíamos, ajustan su criterio a su supuesta belleza en el golpeo y los desplazamientos. Pero es que no es Zidane, ni debe serlo. Es Mendy.

Desde su llegada, cada verano aparece en los papeles como salida obligatoria. Mientras, él suma dos Ligas, una Champions, una Supercopa, una Copa del Rey y tres Supercopas de España. Además, y esto no es menos relevante, su nombre figura en la historia del misticismo del Real Madrid. Sin su gol salvado sobre la línea ante el Manchester City (sí, recuérdenlo), ni Decimocuarta ni Decimonada.

Por cierto, este es mi texto número 23 para La Galerna, el mismo dorsal que luce Mendy. Prometo haberme dado cuenta a la altura del último párrafo.

 

Getty Images.

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90