¿Empate justo?
La Galerna
Buenos días. Real Madrid y Atlético de Madrid empataron 0-0 en un derbi en el que hubo una parte para cada uno. Pese a ello, sería injusto decir que el empate fue justo y que los porteros evitaron que el partido tuviera goles. Es cierto que Oblak y Courtois estuvieron a un gran nivel, pero la superioridad colchonera en la primera mitad no tiene ni punto de comparación con la que exhibió el Real Madrid en la segunda.
Los hombres de Simeone fueron mejores con un ritmo bajo, pesado, buscando armar un contexto en el que no pasase nada. Tuvieron dos ocasiones muy claras y poco más. La superioridad vino al no verse exigidos en defensa y tener comodidad a la hora de moverse por el centro del campo. El Real Madrid, mientras tanto, basó su segunda mitad en un vendaval de fútbol y ritmo ante el que el Atlético de Madrid no encontraba más respuesta que encomendarse a Oblak y a los centrales.

Nos parece erróneo centrar el derbi en la figura de Oblak y Courtois. Da la sensación de que el empate es lo más justo y que en el partido sólo cabe la lectura del recital de ambos porteros. Y no fue así. El Real Madrid mereció más, mucho más. Su segunda parte gozó de un nivel futbolístico notable y sólo la falta de gol y la lentitud de Lopetegui con los cambios impidieron un mayor premio para el campeón de Europa.
Dicho esto, no nos sorprende que se infravalore el encuentro del conjunto madridista. Siempre se hace, y más si el rival es el Atlético de Madrid. Hoy se dirá en tertulias y telediarios que ninguno hizo méritos para ganar y que Oblak y Courtois, tal y como reflejan las portadas, explican mejor que nadie el por qué del 0-0. Lectura muy pobre. La realidad es que la segunda parte del Real Madrid debió pesar mucho más que la primera del Atlético. No fue así y horas después le sabe mejor el punto al equipo del pueblo que al de Lopetegui.

Los que seguro celebran el 0-0 son los culés, cuya suerte empieza a ser digna de estudio. Llevan toda la temporada sin jugar a nada y ahí están, manteniendo el tipo gracias a terceros. El que no se consuela es porque no quiere. El VAR les está quitando lo que injustamente tenían y Valverde empieza a ser cuestionado de manera seria. Prescindir de Messi ante el Athletic no le ha ayudado demasiado. Pero el problema lo tiene el Real Madrid, que viene de ganar tres Champions League seguidas en lugar de sacar pecho de septiembre a marzo. Nos lo vamos a pasar bien esta temporada.