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Portanálisis·20 de diciembre de 2019

Fargo en Can Barça

L

La Galerna

"Agradecemos que se ponga en valor el extraordinario partido del equipo de Zidane, pero, aunque parezca mentira, hoy no era el día de hacerlo. Quizá mañana, en frío, o incluso el sábado, justo antes de la visita del Athletic de Bilbao al Bernabéu, pero hoy no. Hoy el madridismo clama por un atraco que se viene repitiendo en los últimos años. Hoy el propio Real Madrid grita "basta ya" con una nota en su propia web. Hoy el mundo del fútbol se pregunta cómo funciona el VAR en España para que se dejen sin pitar penaltis tan flagrantes como el de Lenglet a Varane. Es un tsunami, sí, querida 'Ouija Today', pero no en el sentido que ustedes pretenden deslizar. Vosotros y 'Marca' le ponéis una tirita a un corte de treinta centímetros. Os conocemos y seguramente mañana dibujéis una primera página en la que se dirá que hay indignación en el Real Madrid y que sobran los motivos. Mañana no la necesitamos. El madridismo la necesitaba hoy. El madridismo no puede asistir a otro atraco con silenciador incorporado".

Buenos días. No es que presumamos de ser Nostradamus ni nos arroguemos facultades de pitonisos, pero si resulta que este extracto del portanálisis de ayer se ha cumplido a rajatabla lo tendremos que decir.

Conocemos a As y Marca como si les hubiéramos parido. Sabemos cómo actúan. El día siguiente al atraco, leves menciones al “descontento” madridista. A los dos días, cuando el clamor social es inocultable, y ya no tienen más remedio que seguir la corriente si quieren que les quede algún lector, plena dedicación al tangazo, con profusión de detalles. Qué manera de ir a la vanguardia, oigan. La indignación de As y Marca con los hurtos arbitrales al Madrid es una indignación con efectos retardados, como sucede con algunos geles íntimos y el orgasmo.

A buenas horas mangas verdes, queridos amigos, o (como traducía aquel libro de inglés inventado) to good hours green sleeves. Ilustres madridistas como Iturralde González, Cristóbal Soria, Francesc Aguilar o Julio Maldonado han tenido que admitir que el Madrid fue tangado antes de que se avengan a subrayarlo convenientemente As y Marca. Eso es lo que nosotros llamamos unos buenos reflejos. Le das a Marca o a As con un martillito en la rótula y te vuelan la cara de la patada, un poco como Lenglet con el muslo de Varane. “Mi madre es la jefa, me da dos hostias y me espabila”, dice Iñaki Williams en el faldoncillo de Marca, no sabemos en qué contexto. A Marca y As les ha bastado con una hostia y un agarrón para espabilar, pero no sobre sus anatomías, sino sobre la de Varane, que pasaba por allí. En realidad no les ha bastado. Han necesitado además que las más conspicuas mentes del antimadridismo se hayan rendido a la evidencia. Y luego ya han llegado ellos, dos días más tarde, que en periodismo son dos eternidades consecutivas. Llegan al escándalo As y Marca como esos atletas rezagados que entran en el estadio cuando hace horas que ha acabado la maratón, recabando el aplauso menesteroso de los espectadores que ya miran el salto con pértiga.

Claro que está quien llega tarde y quien no llega nunca, o quien, como Sport, solventa el asunto con un recuadrito en el que se dice que el Madrid “llora” por los “penaltis”. Las primeras comillas son nuestras, las segundas de Sport. Hay que tener la cara del acero con que se construyen los buques de guerra de la Armada de Su Majestad para ponerle comillas a lo de Rakitic con Varane, a lo de Lenglet con Varane. A cinco columnas, haciendo gala de parecido cinismo (la virtud cardinal del culerío institucional y mediático) se saca pecho por la seguridad organizada por el Barcelona en el Clásico, como si el Clásico no hubiera estado amenazado, precisamente, por la actitud politizada y vergonzosa del propio Barça, con sus comunicados febriles y sus valors de esteladas al viento.

Puyol, por su parte, viene a recordarnos el año 2009 en el que el Barça ganó el célebre sextete. Por qué, se preguntará el lector aún legañoso. Pues porque entre 2009 y 2019 hay diez años, porque el Pisuerga pasa por Valladolid y porque cualquier argumento es bueno para desviar la atención sobre el monumental escándalo de Hdez-De Burgos, la pareja más letal y al propio tiempo descacharrante, el dúo más tragicómico desde el que conformaron Steve Buscemi y Peter Stormare en Fargo. Como cantaba Jaime Urrutia, ese gran madridista, “un espectáculo sin igual”.

Qué barbaridad, amigos.

Pasad un buen día.

 

 

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