Hazard 2019/2020: un libro de Stephen King
Quillo Barrios
El jugador belga va a terminar triunfando en el Real Madrid
Durante el confinamiento estuve leyendo ‘El Instituto’, el último libro de Stephen King. Lo compré porque mi amor incondicional por el señor King me obligó a ello. Sabía que adquiría un sello, una especie de franquicia envuelta por letras, una marca exitosa construida durante medio siglo. Y, sí, un escritor excepcional. Me atrapó con su forma de presentar a Luke Ellis, el jovencísimo protagonista del relato. Al principio intuía un libro de altura, con tintes de ‘IT’ y preparado para colarse en el podium del propio King. Fui excesivamente optimista. Casi cien tediosas páginas estuvieron cerca de mandar muy lejos mi interés por el libro. Por suerte, el ritmo fue cambiando y el sprint final resultó extraordinario, muy intenso.
Florentino Pérez fichó a Eden Hazard sabiendo que era un valor seguro. ¿Quién en su sano juicio no iría a por uno de los mejores futbolistas del planeta justo cuando puede, por fin, abandonar el club en el que llevaba más de un lustro? Fichaje obligatorio. Y Hazard, además, estaba como loco por la música. Quería jugar en el Real Madrid y trabajar junto a Zidane. Cumplió ambos sueños con tan solo una firma. Todos contentos. El problema vino después. Inesperado, difícil de digerir.
Hazard ha firmado una temporada muy pobre que sólo mejorará si le da por liarla en Champions League, algo que no se puede descartar viendo su inmensa calidad. Sin embargo, el envite es muy complicado: remontar un 1-2 en Manchester sin Sergio Ramos no suena demasiado optimista. Dejando a un lado ese próximo escenario, lo cierto es que el belga ha sido un amor de verano que se diluyó cuando su propio otoño lo envolvió todo. Los problemas físicos -alguno por excesiva dureza del rival- y la falta de continuidad nos dejaron sin ver a aquel Hazard que deslumbró en el Chelsea y encandiló a todos en el Mundial de Rusia.
La suma de minutos a lo largo de la campaña no llega a 1.500 entre todas las competiciones. Únicamente un gol y tres asistencias en ese tiempo. Esa carta de presentación no la esperábamos ninguno. Él mismo ha reconocido recientemente que ha sido la peor temporada de su carrera. Le honra hablar con tanta claridad. Sólo falta que no olvide dónde está y lo que se le exigirá en la 2020/2021. Con 29 años tiene tiempo de sobra -y madurez- para enderezar la situación. Entiendo -aunque no comparto- que muchos madridistas sean reticentes con Hazard, pero, salvando las distancias, Zidane tuvo que convivir con pitos en sus primeros meses como jugador del Real Madrid y a Cristiano Ronaldo se le llegó a decir que no aparecía en los partidos grandes. Seguramente el ex del Chelsea no tendrá el impacto de ninguno de los dos mencionados, pero le sobran virtudes para ser importante dentro de la historia del club.
Al final terminé devorando ‘El Instituto’ porque Stephen King supo reconducirlo cuando parecía imposible salir del tedio. Con Hazard tengo la sensación de que ocurrirá algo parecido. Balón al pie y que esta temporada haya sido un mal sueño.
