REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Portanálisis·14 de mayo de 2018

Imbatibilijá

L

La Galerna

Buenos días. Ya lo veis, amigos. Hay unanimidad entre los cuatro jinetes del Apocalipsis a la hora de escoger el tema del día, y este no es otro que la derrota del FC Barcelona en casa del Levante: partido loco, 5-4 y la pretensión culé de acabar la Liga sin haber perdido ningún partido (uno de esos récords que podrían igualarse pero nunca superarse) desapareciendo lastimosamente por el desagüe.

Una vez hay campeón de Liga, resulta anecdótico el hecho de que dicho campeón haya finalizado el torneo con una o dos derrotas o sin ninguna en absoluto. No es algo que objetivamente, de cara a los títulos, que es lo que cuenta, tenga la menor importancia.

Resulta que en este caso sí que cuenta, y cuenta por una única razón: porque tanto el club interesado como su entorno se han empeñado en que cuente. ¿Y por qué se han empeñado?

Se han empeñado porque hay una psique blaugrana, no sabemos si mayoritaria pero sí desde luego muy presente, que necesita de añadidos artificiales para, interpretado todo a la luz de su ancestral complejo, poder decir que el Barça tiene en su historia algo que el Madrid no tiene. Ese algo puede ser un sextete (que es anecdótico, porque para el palmarés global da lo mismo ganar seis títulos distintos en un año que lograrlos en dos o más años consecutivos), una temporada liguera imbatidos o un acumulado de títulos en balonmano y hockey sobre patines superior al que atesoran los madridistas (esto último lo agregaba muy serio un artículo en la prensa catalana, concluyendo que el palmarés global culé supera al blanco).

Tiene que ser muy duro, amigos, concluir la temporada con un doblete nacional (perdón, estatal) y ser sin embargo incapaz de disfrutarlo porque el rival de siempre juega la Final del título de clubes más importante del planeta. Más hiriente aún tiene que ser intentar dar salida a tu frustración a patadas en un enfrentamiento directo contra ellos y quedar bochornosamente retratado ante todo el planeta. Y todavía más lacerante ha de resultar la truncada aspiración a acabar la Liga sin perder cuando ésta era tu última esperanza de cara a brindar un valor añadido a un doblete que palidece ante la perspectiva de que el adversario más aborrecido se alce con la Champions League por tercera temporada consecutiva y por cuarta en los últimos cinco años.

El Barcelona todavía tendrá que esperar al día 26 para saber si su doblete brilla o no. Si merced a una derrota del Madrid ante el Liverpool consigue que brille -todo es posible-, habrá en todo caso quedado ante todo el mundo como lo que es: un club cuyos condicionamientos someten su felicidad al dolor del prójimo. De un prójimo muy concreto. De un prójimo que no ceja, por desgracia para ellos, en su empeño por agrandar la leyenda.

Pasad un buen día.

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90