Intrahistoria de un Barça por el desagüe
La Galerna
Buenos días. Entre todos la mataron y ella solita se murió. No recordamos de dónde viene esa frase, pero nos ha venido a la cabeza al topar cara a cara con la agónica situación del Barça, que se ha ido perfilando en los últimos días para terminar estallando con un comunicado incendiario de Messi en nombre de todos los jugadores, y en el cual pone completamente a caldo a la junta directiva culé. Para el Barça podríamos parafrasear el dicho: la suspensión de la temporada lo hundió pero él solito se arruinó.
La crisis del Coronavirus (con su brutal, macabro peaje en términos de vidas y el mucho menos importante pero muy lesivo en términos de salud financiera de empresas, incluidas las del fútbol) se está llevando por delante al Barça, pero en realidad el Barça se ha llevado por delante a sí mismo con su penoso manejo financiero y ese vivir al filo del alambre que esta crisis ha desnudado de un manotazo.
A partir de ahí, los acontecimientos se precipitan. El club anuncia la necesidad de un ERTE por el 70% de los salarios y que afectaría no solo a los millonarios futbolistas sino también a trabajadores de otras esferas, algunos de los cuales probablemente no disfruten sueldos muy boyantes. Ni a esos los puede pagar el Barça. Así de mal está. Paralelamente, se empieza a filtrar desde la planta noble (?) que los futbolistas parecen no querer aceptar la rebaja de sueldo y se les califica sotto voce de insolidarios. Esto termina de encender la mecha y Messi estalla, con la aquiescencia de todos sus compañeros.
Nosotros nunca dijimos que no aceptaríamos la rebaja y no toleramos que se nos eche a los pies de los caballos de la opinión pública, viene a decir Messi. No solo aceptamos la reducción que se nos propone (magnifica camiseta marquista con el 70% a la espalda), sino que nosotros mismos cubriremos los bocados salariales que les van a ser practicados a los trabajadores del club que no sean millonarios. Es difícil dejar a Bartomeu en el fango de una manera más despiadada y probablemente justa. La descomposición institucional es rampante.
No es solo, como reza Marca, que el Barça esté acabando con la paciencia de Messi. Es que el Barça está acabando con la paciencia del Barça. Se han desquiciado todos ahí dentro. En parte es normal porque el virus ha conducido todo a un stand by que carcome a marchas forzadas los cimientos del mundo del fútbol. Pero en parte mucho mayor la hecatombe se deriva de la manifiesta irresponsabilidad de la propia dirigencia, el vivir entrampado como filosofía de vida, el fichar a Griezmann con adelantos de facturas y fondos víricos, el malgastar el dinero, pura y simplemente, en el megalómano y muy hortera afán de servir a una causa política muy concreta y cuya dirigencia actúa siempre con paralela irresponsabilidad.
Qué fácil es hacer intrahistoria de las portadas cataculés hoy. Tras pronunciarse Messi, tanto Mundo Deportivo como Sport han corrido raudos y presurosos a papá Bartomeu para que exponga su versión de los hechos. No podían permitirse que las palabras gruesas y gravísimas del comunicado de Messi coparan sus primeras planas. De manera que llaman a Barto, o tal vez es Barto quien desesperamente acude a ellos para tratar de aplacar el temporal.
-Oye, por favor, mañana no salgáis en portada con lo de Messi.
-Y con qué quieres que salgamos- le replican.
-Conmigo. Salid conmigo y con lo que os voy a decir ahora.
-No sé, cuéntanos.
-Ten presente que si no lo hacéis lo tendré en cuenta.
-Vale, vale, perdón.
-Ponme ahí arriba, en plan presidente, diciendo que de mezquinos nada y menos Messi, que es el rey del altruismo. Pon que habrá sido “gente de dentro y fuera del club que no tiene información” la que ha filtrado que considerábamos insolidarios a los jugadores. Este fuego hay que apagarlo.
-OK.
-Y abajo pones un GRACIAS muy grande a Messi.
-Pero a Messi no le doy tanto espacio como a ti. O cómo.
-Sí, sí. Le das más, de hecho. Y lo de que su comunicado poniéndonos a parir me lo pones muy chiquitito, abajo del todo. Porque es algo que ya está superado con esto que te digo yo ahora, no? Lo superamos con esto de que nunca hemos dicho que Messi sea malo porque yo ahora mismo te digo que es una bellísima persona y tú me lo pones ahí arriba.
-Y qué hago con lo del gesto de los jugadores ofreciéndose a completar el sueldo de los empleados no futbolistas para aliviar el zarpazo a los más humildes que les vas a pegar tú...
-Hombre, eso no lo saques ni de coña.
-Vale, vale. Entonces, le doy a Messi un 55% de la portada y a ti un 45%.
-No, no. A Messi más. Que se vea bien grande lo de Gracias. Que se vea cómo la propia directiva le agradece el gesto en su hoja parroquial.
-Hombre. Hoja parroquial...
-Llámate como quieras. Y espero que paséis el cepillo por la causa.
Et le voilà.
La de Mundo Deportivo es, como es habitual, más oficialista todavía. Aquí ya sí que toca ponerse escafandra y descender hasta la llanura abisal (qué gracia, el autocorrector nos había puesto “Abidal”) para encontrar el menor rastro de conflicto.
Apelotante, amics. Aquí no ha pasado nada. Prietas las filas, casi literalmente según vemos en la ilustrativa (?) foto de portada. “Los capitanes vieron bien la rebaja desde el minuto uno”, dice Bartomeu allí arriba. Qué manera de envainársela. Qué manera de recular después de ejercer de pirómano. Qué manera de arrastrarse por ambas reacciones de ambas hojas parr... , de ambos periódicos. Ánimo, hay lupas capaces de permitirnos leer lo de la esquinita superior derecha (que dice Pep), esa insignificante controversia del comunicado incendiario. No se quejen, la referencia al comunicado va con una flechita y todo.
Como reza el título del estupendo artículo de Ismael Ahamdanech que publicamos hoy, la gestión sí importa, y la diferencia entre cómo ha encajado la crisis del Covid-19 el Barça (yéndose por el desagüe) y el Madrid (calma chicha) no puede ser más explícita. Los madridistas, como decíamos en este portanálisis, deben dejar de dar por hecho y empezar a valorar la gestión cabal y profesional del club por parte de Florentino Pérez y su equipo. No sabemos lo que puede deparar el futuro si no decae la gravedad de la situación. Es posible que el Madrid tenga que acabar por tomar decisiones serias también. Pero lo que sabemos de momento es que el Madrid está llamando y confirmando por correo electrónico a sus trabajadores no millonarios (dígámoslo así para entendernos) que de momento no tienen por qué temer por el pago íntegro de sus nóminas. El contraste con el histerismo ruinoso del adversario es devastador. Eso y no lo otro es un club que se rige por la seriedad y los auténticos valores. A partir de ahí, y representando como representan la mayor carga financiera en un contexto donde han cesado la mayoría de los ingresos, sería muy plausible que los trabajadores millonarios del club (que no tiene que pedir perdón por serlo, pues no en vano son quienes hacen la rueda girar y soñar a los aficionados) sean quienes voluntariamente se ofrezcan para aligerar la carga de la empresa que les paga en momentos de terrible dificultad.
Dentro de la gravedad de la coyuntura, pasad si podéis un buen día.