La cuarta vía
Ramón Álvarez de Mon
Tras la decisión de que las dos próximas jornadas ligueras se disputen a puerta cerrada, la AFE emitió un comunicado en el que solicitaba la suspensión de todos los partidos de ahora en adelante, hasta que la emergencia sanitaria se haya resuelto. El paralelismo con Italia sugiere que la suspensión del fútbol español pronto pueda resultar una realidad. Ya sea porque la petición de la AFE prospere o porque así lo decidan los órganos competentes como en el país transalpino.
Precisamente en Italia ya se ha abierto el debate de cómo se resolverá la Serie A una vez pueda reanudarse. Tres parecen ser las alternativas que se manejan:
A) Suspensión del campeonato dejando vacío el campeón y sin ascensos ni descensos.
Todo lo disputado hasta la fecha no habría servido de nada. Sólo tendría efectos para determinar los puestos que habilitan la disputa de una competición europea la temporada que viene. Sería especialmente cruel con aquellos equipos que aspiran al ascenso y también con aquellos que estarían optando a jugar en Europa, pero sin un puesto que ya les otorgase el derecho. No parecería una gran solución ni en Italia ni en España.
B) Suspensión del campeonato dando como definitivos los puestos actuales.
Todo lo disputado no habría sido en balde, pero de nuevo parece una solución muy cruel para aquellos equipos que estando cerca de sus objetivos y todavía no los hubiesen conseguido. En España el campeón sería el Barça por un solo punto y con un calendario, en teoría, más complicado por disputar que el del Real Madrid.
C) Disputa de liguillas/playoff por el campeonato y ascenso/descenso.
Se podría producir el efecto safety car: podrían disputar el campeonato, en igualdad de condiciones, equipos muy descolgados que no habría ameritado semejante oportunidad. Ocurriría algo muy parecido con los equipos que disputan ascenso y descenso. Una solución arbitraria que ocasionaría bastantes injusticias.
Desde aquí propongo una cuarta vía. Consistiría en terminar todos los campeonatos (es probable que la mayoría de los países acaben viéndose afectados) durante los meses de mayo, junio y julio, una vez que la urgencia sanitaria hubiera pasado. De ser así, la Eurocopa debería retrasarse un año, disputándose en 2021. De esta forma, sólo se vería perjudicado el calendario europeo y los campeonatos ligueros podrían finalizarse con relativa normalidad galardonando con justicia a sus ganadores y con la afición en los estadios. El fútbol de toda la vida.