La impunidad transversal de Luis Suárez
La Galerna
El análisis de las portadas de los periódicos deportivos de hoy
Buenos días. Sí, amigos, “hambre de Liga” la que demuestra un Atlético de Madrid que está intratable. Ayer le puso algo de emoción a la Liga metiéndose un golazo en propia meta cuando nadie lo esperaba, pero Luis Suárez (a quien Marca trae a portada para ejemplificar ese hambre, en fotografía que haría a Chiellini estremecerse llamando a su mamma en busca de auxilio) marcó en los últimos estertores del partido el gol del triunfo cholista.
Otra cosa que también hizo Luis Suárez es hacerse acreedor a la expulsión por una entrada infame, marca de la casa, sobre el portero del Alavés Pacheco. No fue el rodillazo en la cara al Pichu Cuéllar porque ningún artista, ni siquiera los de la casquería, repiten nunca dos veces su obra maestra, pero sí fue una acción a la que podemos otorgar sin sombra de duda la calificación de notable dentro del amplio catálogo de cafradas que atesora el personaje. La jugada pasó desapercibida para el árbitro y (lo que es más extraño) para el VAR. Y lo que es más extraño todavía: también pasa en esta gélida mañana de enero desapercibida para Marca. Nadie, absolutamente nadie pone vigilancia alguna sobre las barrabasadas de un sujeto que por lo que vemos sigue campando a sus anchas por el páramo de sus pulsiones pseudocriminales sin que ninguna instancia parezca interesada en poner coto a sus desmanes. Una de las grandes preguntas que nos hacíamos al comienzo de temporada era si Luis Suárez disfrutaría de la misma impunidad vestido de rojiblanco que de blaugrana, y la respuesta parece ser que sí. Es una impunidad resistente a la movilidad geográfica, una impunidad transversal. Puede disfrutarla de azul y grana, de rojo y blanco, de negro y oro o vestido de lagarterana si se lo propone, aunque lo suyo es la discreción, porque hay que reconocerle que lo hace muy bien. Su técnica de golpeo disimulado es inigualable. Con los años ha refinado muchísimo su manera de agredir, si bien no debería haberlo hecho tanto como para pasar desapercibida para todas las cámaras que sirven al trencilla durante el desarrollo de un partido, ni para tantos periodistas como analizan lo que sucede en cada partido con la perspectiva que otorga la calma. Pero no hay “capitanes a posteriori” para Luis Suárez. Nadie denuncia la suciedad de sus acciones ni la aparente carta blanca para ejercer su potestad, ese patente de corso manifiestamente movible de una ciudad a otro, de un club a otro, siempre y cuando esas ciudades y esos clubes se encuentren en la geografía española.
Buscad en las portadas de hoy alguna referencia a la acción de Suárez. Buscad en As, por ejemplo.
Todo es felicidad y espíritu navideño en As, como podéis ver en su juguetona primera plana. No nos parece mal, dado que están por llegar los Reyes Magos, pero mejor aún nos resultaría que alguien mencionara algo con relación a la permanente licencia para matar de la que goza cierto 007 que le da al mate en lugar de al vodka martini, “sacudido, no revuelto”. Sacudido es como quedó Pacheco y como quedan tantos otros, pero esto no interesa a nadie. A As, hoy, solo le interesa el jolgorio de la presunta unidad B. No tenemos ni idea, por cierto, de por qué As llama “unidad B” a tipos como Lucas Vázquez o Asensio, que parecen contar como titularísimos para Zidane en este momento. Cosas de As.
Es enternecedor, por lo demás, el afán por divisar brotes verdes por parte de la prensa cataculé tras la pírrica victoria ante el maltrecho Huesca de los hombres de Koeman. “Un gol de De Jong permite al Barça abrir 2021 con una victoria y mantener sus opciones”, dice Mundo Deportivo. No estamos seguros de que el hecho de que el Barça mantenga las opciones que tiene en este momento sea una buena noticia en clave culé.
Pasad un buen día.



