Leganés, 2- Real Madrid, 2: Profesionalidad hasta el final
Ramón Álvarez de Mon
Zidane dispuso un once titular que no invitaba a pensar que sólo el honor estaba en juego. Lo más novedoso suponía la introducción de Areola en la portería, Lucas en el lateral derecho y Militao en sustitución de Varane. Por lo demás una alineación bastante reconocible.
El Madrid comenzó con una buena actitud. La tensión liberada el jueves no servía de excusa para aflojar contra el Leganés. A los 4 minutos Valverde con un excelente chut puso a prueba a Cuéllar y poco después Ramos aprovechó de cabeza un gran envío a balón parado de Isco. Si le dejan unos partidos más, Ramos acabaría disputando el Pichichi. Una barbaridad lo suyo.
El Leganés parecía noqueado y el Madrid jugaba muy tranquilo. Sólo sufría el Madrid cuando buscaban a Lucas en la derecha, pero apenas se veía amenazada la portería de Areola. Se veía a Asensio muy activo y arrancando en diversas ocasiones lo cual no deja de ser una gran señal tras la lesión.
Poco a poco el Leganés comenzó a salir con algo más de sentido. Era normal que en algún momento se notase quién se jugaba la vida en el partido. En una de las últimas jugadas de la primera parte a Bryan Gil sorprendió con un tiro cruzado sin demasiado ángulo a Areola. Seguramente pudo hacer más el francés, pero también no se puede dejar de puntualizar que de nuevo la avería había llegado por la banda derecha del Madrid, en la que Lucas se estaba mostrando inseguro. Así se llegó al descanso.
Nacho entró para que Ramos por fin pudiese descansar y el Madrid salió con los ánimos renovados. Pronto se volvió a hacer con el control y en una maravillosa maniobra Isco dejó a Asensio frente a la portería. El mallorquín no perdonó y volvió a confirmar lo bien que ha vuelto.
Poco después salieron Brahim, Jovic y Kroos para dar descanso a Casemiro, Asensio y Benzema. Brahim entró con muchas ganas y pronto dejó una jugada que no supieron ver sus compañeros. De haber estado atentos alguno habría aprovechado el envío del joven jugador. Estaba cómodo el Madrid, pero Óscar a punto estuvo a punto de empatar. Areola con una gran parada lo evitó.
El Leganés ya atacaba a la desesperada, pero Areola seguía respondiendo bien. Blocando balones y dando seguridad a la defensa. Sin embargo la banda derecha seguía siendo un agujero y Assalé aprovechó un buen envío para batir a Areola, que no pudo hacer más. El empate insufló más ánimo, si cabe, al Leganés que continuó su asedio. Brahim en un contragolpe a punto estuvo de sentenciar, pero el dominio era claramente pepinero. Una mano de Jovic bien pudo ser señalado como penalti por el VAR, pero ni siquiera el árbitro fue a verlo al monitor. Poco a poco la fatiga se adueñó de las piernas de los jugadores del Leganés y el amásele vivió momentos de poder tocar muy cómodamente. En una de esas jugada Brahim estuvo a punto de batir a Cuéllar. A pesar de todo, la última la tuvo Óscar. Su disparo se marchó alto y con él la permanencia de un más que digno Leganés.