Leo Messi no quiere ganar la Champions League
Ramón Álvarez de Mon
Este era el año. Leo Messi lo había anunciado en el Gamper. Este año tocaba ganar la Champions. El genio lo había decidido y sus acólitos no podían concebir otra opción. Todo acompañaba. La Liga ganada y pudiendo rotar. Esta vez Leo no iba a llegar fundido como otros años en los que había deambulado por el campo. La semifinal ante el Liverpool llegaba en el mejor momento. Firmino, lesionado en un Liverpool muy fatigado en la lucha por una Premier imposible. La ayuda arbitral y la fortuna se juntaron en el Camp Nou. 3-0 y para el Wanda. Además cayeron Keita, primero, y después la estrella red: Salah. Messi lo había anunciado y Leo nunca miente. Leo no hace nada mal en realidad.
Uno tras otro fueron cayendo los goles en Liverpool. Un equipo que tenía todas las excusas para no creer aplastó a un Barcelona que vio el espíritu de Manolas sobrevolando Anfield. Manolas ahora es Origi, que llevaba 4 goles en todo el año. Frente al baño local, el rostro de los azulgranas era de una impotencia inexplicable. Lo tenían todo a favor. ¿Por qué Messi no lo arreglaba? La cara de Leo era un poema porque volvía a comprender lo absurdo de esta terrible competición. ¿Cómo el Madrid ha podido ganar 4 en 5 años? ¿Cómo es posible que muchos desprecien esa gesta cuando yo llevo tanto tiempo sin ganar una?
Quizá nos traten de convencer de nuevo que la Champions es una competición de cuatro partidos que la gana el que más suerte tiene. Hoy ha ganado el mejor equipo, el Liverpool, y así suele ser. Hoy Messi y sus compañeros vuelven a valorar lo conseguido por el Real Madrid.