Lo estáis consiguiendo
Editorial La Galerna
Mi amigo Carlos nunca se pierde un partido de su Madrid. Ya se ha convertido en norma nuestra la comida de la semana comentando el partido del fin de semana. En la comida de hoy eso sólo ha sido parcialmente posible, ya que mi amigo, muy futbolero él, apagó la tele al descanso. La misma sensación que experimentó Carlos la recoge el fabuloso e imprescindible portanálisis de hoy. Las primeras planas de los diarios deportivos del país ni siquiera mencionan al Real Madrid para criticarle. Será casualidad de un día, sin precedentes que yo recuerde, pero si algo puede ser más dañino para el Madrid que la crítica abusiva es la indiferencia que adorna las portadas de hoy. La misma indiferencia que impulsó a mi amigo a apagar la tele y dedicarse a otras cosas para sorpresa de su mujer, o la que hizo que muchos aficionados apenas celebrasen un gol en el último minuto que daba una victoria.
Vosotros, los jugadores, estáis consiguiendo el apagón mental de muchos madridistas. Creo que nunca hubo tanta diferencia entre el potencial de una plantilla del Real Madrid y su rendimiento efectivo. Los madridistas hemos tolerado plantillas mucho menores que pagaban sus limitaciones en el campo; también nos ha tocado aguantar épocas en las que había déficit de actitud generalizado, pero la ecuación talento/actitud nunca nos había salido tan desequilibrada. Algo grave está pasando.
El grueso de vuestra generación lleva una liga de las últimas ocho. En este paupérrimo balance han influido algunos factores exógenos (fundamentalmente un rival casi intratable), pero cómo dudar de que también vosotros sois muy responsables. Como le leí, creo, a Sergio Valentín, con Mourinho vuestra actitud fue sobresaliente durante dos años, con Ancelotti fue buena durante quince meses, con Benítez fue decente durante apenas tres meses y a Zidane, al que esperabais como agua de mayo, no le habéis dado ni un mes de lo mejor de vosotros. No estáis demasiado lejos de que Zidane pase a engrosar el listado de exentrenadores del Real Madrid y eso toca el corazón de muchos madridistas preocupados de no tirar por la borda a uno de sus ídolos.
Vuestra generación ha ganado tan poca cosa que resulta inadmisible que lo estéis fiando todo a la Champions, a jugar cinco grandes partidos. Los aficionados nos alimentamos de los éxitos puntuales, pero también de lo que nos ofrecéis cada fin de semana. Ni siquiera se os exige ya la victoria, sino el mayor profesionalismo posible. La solución a los evidentes problemas de fútbol del equipo pasan por la mejor actitud de todos. La consecución de la Undécima inundaría a todo el madridismo de alegría pero, tras reposar la euforia, explicitaría vuestra negligencia durante muchos meses. Duele decirlo, pero me gustaría que os fijarais un poco en los jugadores del Barcelona. Habiendo ganado todo siguen teniendo un hambre voraz. Jugando mejor o peor, nunca buscan excusas para dejar de competir, para dejarse arrasar por un rival menor. De esa forma están cerca de ganar la sexta liga en ocho años y seguro estoy de que disputarán de la mejor de las maneras la siguiente. Ya no os pongo como ejemplo al Atlético porque sonrojaría aún más, dada la diferencia de talento entre ambas plantillas.
Quien esto escribe no se piensa perder ni un minuto de un partido del Madrid. Creeré en la Undécima hasta que una hipotética eliminación se consume para mi desgracia. Seguiré yendo al Bernabéu a animaros pese a que ya no podáis ganar la liga, porque uno es del Madrid y lo apoya en todas las circunstancias. Sólo espero que muy pronto comprendáis dónde estáis y os hagáis cargo de la situación. No entiendo la decisión de Zidane de daros dos días de descanso, pero menos entiendo que Arbeloa haya sido el único en acudir ambos días. Quizá ya él, en esta época crepuscular de su carrera, no tenga el nivel para ser fundamental en el Real Madrid, pero desde luego sí que sabe dónde está y lo afortunado que es.
