Lo más parecido que hay al Real Madrid
Ramón Álvarez de Mon
El Clásico disputado anoche ha confirmado lo que las últimas semanas venían anunciando. Tras una temporada completamente desbordado el Real Madrid ha vuelto. El conjunto blanco volvió a comparecer en el campo imponiendo un juego combinativo y dominante que sometió a su rival como lo había hecho tres días antes ante el Valencia. El equipo de Messi apenas pudo respirar durante un primer tiempo que fue primoroso en todo lo que no tiene que ver con batir la portería.
Durante el verano, gran parte del madridismo abogaba por hacer una limpia sin precedentes en la historia del club. Un ciclo había terminado y con él, la estancia de unos jugadores que habían dado mucha gloria al Madrid, pero que ya estaban acabados para la causa. En mayor o menor medida muchos nos apuntábamos a esa tesis y no entendimos que Zidane confiase en mantener el bloque. Era objetivo que muchos jugadores habían visto caer su nivel de forma estrepitosa en la última temporada tras haber dado síntomas peligrosos ya en la anterior, a pesar de culminarse con la Decimotercera. Bien, pues hoy podemos decir que Varane, Casemiro y Kroos están en el mejor momento de su exitosa carrera. Otros jugadores como Isco o Modric comienzan a dar síntomas de que en diferentes roles serán muy útiles.
Además de todo ello, la insistencia de Zidane en fichar a Pogba o a nadie más, ha permitido adelantar el estallido de Valverde. Mendy y Militao ofrecen buenas sensaciones, como Rodrygo y la vuelta de Hazard puede ser la guinda que le falta a un equipo al que sólo se le puede recriminar la falta de colmillo para convertir en goles su dominio de los partidos. Por si fuera poco, asistimos a la explosión de un reguero de jugadores cedidos en otros equipos, como Odegaard, Achraf, Reguilón, Oscar o Kubo, lo cual ilumina todavía más el horizonte del Real Madrid.
Pero por encima de todo eso, Zidane ha sabido insuflar a su equipo de algo todavía más importante que la planificación o la táctica: la confianza. Los planteamientos sobre el terreno de juego de Zizou están siendo fabulosos, pero lo que está marcando la diferencia es la seguridad de sus jugadores en el plan marcado por el francés. Unos jugadores hundidos hace unos meses, vuelven a jugar con la confianza de sentirse los mejores del mundo. Actúan con una suficiencia que nos le hace bajar ni un ápice la intensidad requerida en el día a día. Ayer vimos a un Real Madrid que apenas bajo el pistón ni una sola vez en todo el partido, en Mestalla el equipo tuvo la fe requerida por este escudo hasta el minuto 95. Zidane nos ha devuelto al Real Madrid, porque en realidad Zidane es lo más parecido que hay al Real Madrid.