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Opinión·23 de julio de 2019

Los inescrutables caminos de Zinedine Yazid Zidane

J

José Luis S. Ortiz

Con la venia.

En primer lugar, una recomendación. La recomendación es una película titulada “Draft day” o, si lo prefieren, “Decisión final”. Cuenta los enredos, idas y venidas del GM de los Browns de Cleveland los días previos a la celebración del draft de la NFL. El protagonista es Kevin Costner, por si les sirve de acicate.

No es una obra maestra pero se deja ver, es entretenida y si les gusta el fútbol americano, o el deporte americano en general, más les gustará. No haré spoiler, sí les contaré que de las cosas que más me gustaron del entramado fue la trifulca constante entre el GM y el entrenador del equipo. El GM, en la vida real, es el encargado de llevar a cabo la selección de jugadores del draft. Y si el draft seleccionado no da resultado, será él, y no el entrenador, el que vaya al paro. También es el que da las altas y las bajas. Es una figura vital dentro de los equipos y en nada se parece a lo que en Europa podría ser un director técnico. El entrenador entrena lo que le dan. Y punto. El GM fija la política del club. En mí modesto entender es una organización mucho más racional que la europea.

En el Real Madrid no existe tal figura como empleado del club. El GM del Real Madrid es, o eso parece, una especie de órgano colegiado formado por varias personas. No siempre ha sido así, a veces se ha delegado en alguien concreto. Tal es la situación actual. El delegado en este caso es el entrenador, Zinedine Zidane. Para mí, un gran error.

Recuerdo lo que le pasó al propio Florentino Pérez recién ganadas sus primeras elecciones. El entonces entrenador, D. Vicente del Bosque, aconsejó al presidente el fichaje de Flavio Conceiçao, con la cuasi promesa de arrasar. Floper, de su patrimonio particular, arrimó un buen montón de millones para fichar al brasileño. Fracaso rotundo. D. Vicente empezó a entrenar a Conceiçao y el brasileño se pasó la mayor parte del tiempo calentando banquillo. Y la sensación que dio es que D. Vicente había visto a Flavio con los mismos ojos que un simple aficionado. Aquí es donde los americanos nos llevan ventaja. Tal vez un GM hubiera indagado en el carácter del muchacho, tal vez hubiera analizado en profundidad las necesidades del equipo, tal vez hubiera manejado otros jugadores…tal vez. Lo que sí sabemos es que el jugador fue recomendación del entrenador que, como su profesión indicaba, se dedicaba a entrenar y no a analizar, ver, viajar, seleccionar e investigar a jugadores y sus entornos.

Dicen las malas lenguas que D. Vicente reconoció haberse equivocado delante del propio Floper, a lo que éste le replicó que si en alguna de sus empresas, un alto ejecutivo le hubiera reconocido haberse equivocado en una inversión en varios millones de euros (pesetas), lo hubiera despedido.

Abro paraguas. Ahora tenemos ejerciendo de GM a otro entrenador, Zinedine Zidane, como ya he dicho. Además, colocado ahí con plenos poderes y con reconocimiento casi expreso de la directiva. Lo reconozco, a pesar de sus tres champions y su infinidad de títulos, no soy muy de Zidane, hecho por el que pido humildemente perdón. Si me tienen paciencia, les explico.

Antes de que saquen la faca y procedan a despellejarme les aclaro: estoy totalmente a favor de la salida de Gareth Bale del Real Madrid. Por dos motivos: el tratamiento de la grada para con uno de los suyos, totalmente irreconducible, en mi modesto entender; y la relación con el entrenador, tan irreconducible como lo anterior. ZZ, se las suele gastar así.

Y ZZ, con el poder en sus manos, ha procedido a tomar decisiones que van mucho más allá de las propias de un simple entrenador. Hace bien, le han dado el poder. Está en su derecho. Nadie cuestiona eso. Yo, desde luego, no. Algunos, no demasiados, también estamos en nuestro derecho de preguntarnos por la coherencia de algunas de sus decisiones; en el derecho de querer saber qué línea argumental tiene ZZ para decidir; en el derecho de criticar si no nos gustan. Aclaro que eso no es lo mismo que cuestionar su autoridad. El poder legislativo reside en el Parlamento, criticar sus leyes no significa cuestionar ese principio.

Es una obviedad decir que ZZ fue contratado para cambiar radicalmente la marcha del equipo  que padecimos el año pasado. Lo más inmediato es analizar el material del que se dispone, lo que se necesita y tener claro lo que se quiere conseguir. Vistos los fichajes propuestos por el entrenador, o mejor dicho, EL FICHAJE propuesto por el entrenador, la cosa parece clara. Se trataría de añadir más músculo y físico a ese equipo al que, desde luego, si hay algo que se le pueda reprochar es su aparente indolencia. Y recalco lo de aparente, porque yo, al menos, soy incapaz de discernir entre un mal estado de forma y la indolencia voluntaria o vagancia.

Los equipos que triunfaron el curso pasado son mezclas cuasi perfectas de talento, músculo, potencia y velocidad. Que le pregunten al Barcelona o a la Francia campeona del mundo. Me parece una decisión muy inteligente, si este fuera el supuesto deseado por el entrenador. Lo cierto es que si se sigue el rastro de sus decisiones el tema no parece tan claro.

Puede que Zidane, a la hora de tomar decisiones, se haya guiado por lo visto la temporada pasada. De ser así, le hubiera sobrado un porcentaje elevadísimo de la plantilla. Evidentemente, ZZ, aunque lo pensase, sabría que tal cosa es imposible, entonces, barrunto, hubiera procedido a una primera criba. Si nos atenemos al rendimiento exclusivo de esa temporada, Bale, Marcelo, Isco, Asensio, Kroos, Casemiro, Varane, Ramos o Carvajal, deberían haber ocupado los puestos de salida. Es posible que prescindir de todos estos rayara la temeridad, amén de su imposible aplicación práctica, pero no menos de tres o cuatro, sí hubiera sido una cuestión factible y deseable.

A sensu contrario, por rendimiento, dedicación y esfuerzo, en la lista de meritorios deberían figurar Karim, Vinicius, Marcos Llorente o Reguilón. En un equipo que va a combinar músculo y talento ninguno de los cuatro sobraría, de ser el caso de que ZZ hubiera atendido exclusivamente a lo visto esa temporada.

Evidentemente éste no ha sido el criterio que ha guiado el juicio del entrenador. Pues del primer grupo solo hay un damnificado y del segundo grupo, dos jugadores han sido eliminados de la ecuación. Y parece, solo parece, que el tercero, Vinicius, este año va a ir de secundario. Llamativo es el caso de Marcos Llorente, jugador con ADN (literal) merengue y canterano. Entregado a la causa, con nivel más que suficiente y demostrado, aportando músculo, táctica y no falto de talento. Un observador venido de las lejanas tierras de Ganímedes lo hubiera calificado de imprescindible, con otro añadido: el teórico titular del equipo se quedaría sin suplente de ser vendido Marcos, es más, hasta es posible que él, con otro entrenador, hasta hubiera podido acabar de titular. Ahí se lo dejo, aunque ya carece de sentido.

Sea pues, desechemos el criterio del rendimiento del año pasado, al menos como criterio exclusivo. Supongamos que ZZ decidió resucitar a los que él consideró resucitables manejando criterios estrictamente profesionales. Para ello se dijo a sí mismo: acudiremos al talento puro para la criba. Marcelo, por ejemplo, sería el paradigma. Pero, ¿por qué no James?, ¿por qué no Ceballos? Pudiera ser que ZZ, llegados a este punto, desechase a James por su escasa capacidad defensiva y de sacrificio, pero claro, entonces ¿por qué sí Toni Kroos, Isco o Marco Asensio? De Ceballos ZZ podría decir que es lento y entorpece el juego rápido y vertiginoso que se pretende para el centro del campo, entonces ¿por qué sí Isco, cuando además Dani Ceballos tiene un puntito de despliegue físico que Isco no da? Si el criterio de criba hubiera sido el talento puro más de uno y de dos, hubieran sido desechados, No, tampoco que haya sido este el criterio.

Supongamos que ZZ optó por el músculo, potencia o velocidad. Ni qué decir que si esto hubiera sido así, ZZ habría matado por Marcos Llorente y desde luego no le habría sobrado, ni mucho menos, la velocidad de Bale. Por el contrario, sí le hubieran sobrado Marcelo, Isco o Kroos, incluso mi admiradísimo Modric. No tampoco parece ser que este haya sido el criterio.

ZZ sabiamente, también pudiera haber optado por un criterio mixto: talento y físico. Tendría sentido el fichaje de Mendy o Pogbá. También tendría sentido formar una plantilla con mezcla de todo un poco. Volveríamos al punto de partida pues siguen sobrando jugadores que se van a quedar y faltarían jugadores que se van a ir. Por ejemplo, sobraría Isco y faltaría Llorente.

Como ZZ conoce muy bien a todos los jugadores, podría haberse acogido al sentido táctico y estratégico de cada uno de ellos, tan necesario para el juego de presión, rápido y contundente. En este sentido, el pobre Marcelo hubiera sido despedido directamente en Copacabana estando de vacaciones. Carvajal, posiblemente, tampoco hubiera pasado el corte. Ni siquiera el gran capitán se hubiera visto libre de sospechas. Quitando al grandérrimo Modric y a Casemiro, da la sensación de que esta gente lleva demasiado tiempo jugando a lo que les sale del níspero. No hace falta decir que en el aspecto táctico, el asunto Marcos Llorente pasa a ser directamente un expediente X digno de programa especial por parte de Iker Jiménez. No, tampoco parece que el sentido táctico haya puntuado mucho a la hora de ser elegido.

Pudiera ser que la capacidad atlética de cada jugador hubiera jugado un papel determinante. Pero aquí nos volvemos a encontrar con extrañas y múltiples singularidades, tanto en un sentido como en el contrario. ¿Por qué Bale no? ¿Por qué Marcelo sí? ¿Por qué Marcos Llorente no? ¿Por qué Isco sí?

No sé. Tal vez la capacidad de estar sano y ser resistente a las lesiones. Entonces, ¿por qué Bale no y Carvajal o Varane sí?  Puede que fuera el amor, el ADN y la fidelidad al club, pero nos volvemos a chocar con el caso Llorente y, en sentido contrario, nos chocamos con el caso de fieles jugadores que chantajean al club con ofertas reales o imaginarias.

Reconozco que no encuentro una línea argumental coherente en nuestro entrenador. Pero tiene que ser culpa mía, pues yo sé mucho menos de fútbol que él. Así pues, estoy convencido, de que los títulos se acumularán en próximas y venideras temporadas. Pues si ZZ fue capaz de ganar tanto con gente inadecuada, no me quiero ni imaginar lo que va a ser esto, con una plantilla estrictamente conformada con su criterio profesional.

Eso sí, por favor si en alguna discusión tuitera o similar, alguien quiere convencerme aportando el consabido  “porque no le gusta”, que se lo ahorre, salvo que aporte los argumentos de “por qué no le gusta”. Y acabo, he de reconocerles, no obstante, que no me coge por sorpresa el carácter huidizo (para mí) de ZZ.  Sé qué tipo de jugador desagrada al Cholo. Sé qué tipo de jugador atrae a Guardiola. Sé cuál es el tipo de jugador de Mourinho. De Zidane, lo único que puedo decirles es que no tengo ni idea. Le entusiasma Isco, pero le desagrada su alter ego, Dani Ceballos. Está enamorado de Casemiro pero le repele Marcos Llorente. Le priva Asensio pero no puede ni ver a Bale.

La primera vez que Zidane se acordó de Ceballos fue en un partido en Vitoria. Le dio los tres puntos con dos goles y fue el mejor jugador del Madrid. Al partido siguiente jugó 8 minutos y al siguiente fue a la grada. La temporada de la 13ª, tanto Bale como Benzemá hicieron una temporada horrorosa hasta marzo. Pero ocurrió algo inesperado. De repente Bale empezó a correr como alma que lleva el diablo y a marcar goles. En los dos últimos meses se convirtió en el mejor jugador del Madrid. No obstante, ZZ lo mandó al banquillo y nunca recuperó la titularidad. Karim, por el contrario, nunca la perdió. Para algunos, la vida puede ser maravillosa. Para otros, un largo y tortuoso camino. Los caminos de D. Zinedine Yazid Zidane son inescrutables.

ZZ se fue hace un año porque, dicen, no le dejaron hacer la revolución. Ha vuelto él, pero no su revolución, salvo giro inesperado de los acontecimientos. ¿Por qué se fue? Nadie lo sabe excepto él y su familia. ¿Y si le da otra ventolera y se va, qué haremos? ¿Y si al que viene no le gusta Mendy? Y ése sería el menor de los problemas pues ese jugador ha supuesto una inversión muy asumible. Mucho peor sería lo de Pobgá. Y peor, incluso, sería ver triunfar a lo grande a algún desecho de ZZ en otro equipo. Y sería de subirse por las paredes contemplar lo anterior, teniendo la convicción de que ese jugador nunca debería haber salido del Madrid y que tuvo que ser vendido porque a ZZ “no le gustaba”. No, de entrenador-GM ni hablar. Y menos aún un tipo que se ha marchó hace apenas un año con sus inquinas, rencillas y cuentas pendientes guardadas en su mochila. Porque Zinedine Yazid Zidane, las guarda. Y lo sabemos.

Cierro paraguas.

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