Luis Enrique y la vida propia
La Galerna
Buenos días. “A veces la vida tiene vida propia”. Lo decía Woody Allen por boca de uno de sus actores en la película Cassandra’s dream. Cuando crees que todo está bajo control, sucede algo que tú no planeabas pero tu vida sí, algo que puede hacer que todo aquello que para ti suponía una prioridad pase ahora al terreno de lo irrelevante, de lo fútil. Lo que decía aquel personaje de Woody Allen lo habían inventado ya los mexicanos tiempos ha, con otras palabras pero el mismo sentido del fatum: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”.
Luis Enrique tenía grandes planes para la selección española de fútbol, pero su vida (y la de sus seres queridos) tiene vida propia. Los planes han tenido que pasar a un segundo o tercer plano, y nosotros sólo podemos solidarizarnos con quien en su momento fue un rival más o menos encarnizado, también eso pasa a un tercer o cuarto o infinitesimal plano. Los planes cambian de plano, Luis Enrique tiene que dejar atrás la selección y desde La Galerna le enviamos un fortísimo abrazo con todo nuestro ánimo. Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale las fruslerías de tu portanálisis, como si importaran algo puestas en perspectiva junto a lo de Lucho.
Cuéntale a Dios, por ejemplo, que el Real Madrid presentó ayer a Mendy, el lateral izquierdo del futuro para la entidad. Nos importa en tanto en cuanto somos madridistas, pero renunciaríamos al fichaje de Mendy (y al madridismo mismo) por poder ayudar en algo a Luis Enrique. Si queréis saber más sobre Mendy, leed a Rafa Peinado y Andrés Onrubia. Hoy a nosotros no nos toca.
Los rumores en torno a Neymar tienen en sí mismos, en términos absolutos, poco o nulo valor, así que imaginad cuánto menos lo tienen si encima los comparamos con las razones que mueven al ya ex seleccionador a dejar de serlo. Hoy no sabemos o no queremos prestar atención a nimiedades así, hoy menos que nunca. Solo nos resta recoger discretamente nuestras cosas, cargar la mochila al hombro y dejarlo todo para mañana, cuando el ruido vuelva a dominarlo todo. Hoy manda la vida, con su vida propia.
Un abrazo, Lucho.



