Opinión·8 de febrero de 2017
Luis Suárez, en su cortijo
J
Jesús Bengoechea
El Barcelona se vio, una vez más, beneficiado por el arbitraje. Gil Manzano le perdonó la roja a Luis Suárez en la primera mitad y anuló un gol legal a Antoine Griezmann en la segunda parte. Sin embargo, el delantero charrúa del conjunto blaugrana aseguró sentirse perjudicado por la labor del colegiado y avisó que espera una maniobra de apelación para poder participar en la final de la Copa del Rey.