Luis Suárez y su voto de violencia
La Galerna
Hola a todos, especialmente a Manu Carreño. El eximio periodista lleva una temporada en la que va de acierto en acierto hasta el éxtasis final (llenen esta línea de emoticonos guiñando el ojo, sin los que ya parece que no se concibe la ironía).
Los aciertos han sido variopintos y perfectamente descriptibles (fichajes que estaban hechos pero milagrosamente se cayeron y otros ejercicios de trapecismo sin red y esnafre final), con el éxtasis materializado en la lista de Luis Enrique para los próximos partidos de la selección española. Como ya había anunciado el gran Manu, Jordi Alba no está en la lista del preparador asturiano para el próximo partido de España ante Croacia.
Repetimos: no está. No se dejen llevar por las apariencias.
Sí, amigos. Tal como anunció Manu Carreño, Jordi Alba SÍ está en la lista de Luis Enrique. Ay, Manu, Manu. Lo que cuesta es encontrar tu programa en la lista de los más escuchados según el EGM, pero ése es otro tema (¿o el mismo?).
Para redondear sus días de oro, Carreño arremetió ayer contra José Mourinho con dureza enormemente discutible, en el mejor de los casos. El crimen del actual entrenador del Manchester United lo constituyen unos gestos despectivos a la grada turinesa al término del partido que su equipo ganó a la Juve. La realidad es que el propio Mourinho ya se ha disculpado por esa acción y que ésta se dio en respuesta a los continuos insultos de la afición local a Mourinho y su familia. Nada de esto atemperó al bueno (?) de Manu, cuya diatriba contra el portugués incluyó descalificaciones como “macarra” y llamamientos a “echar a Mourinho del fútbol”.
Lo más curioso de este ruego a las masas es que uno debe sentirse muy seguro de formar parte del fútbol para pretender “echar” a alguien de él. No tiene sentido tratar de echar a alguien de un sitio al cual tú no crees pertenecer. Se deduce pues que Manu Carreño se cree parte del fútbol, y una parte con la suficiente autoridad como para invocar al resto en aras de llevar a cabo una acción como el establecimiento de este cordón sanitario. Manu Carreño debe de creerse que puede echar a alguien del fútbol como si Manu Carreño fuese Alex Ferguson o Pelé. Una institución que cuenta con consenso y trasciende los forofismos por sus grandes logros en el universo del balompié.
Una cosa que llama mucho la atención de la primera plana de Sport que veis arriba es el recuadrito inferior izquierdo, dedicado a Sergio Ramos, quien al parecer tiene "licencia para agredir". Si Sergio Ramos, que acumula récords de expulsiones (algunas justas y otras no), tiene "licencia" para agredir, ¿qué tiene Luis Suárez? Si a Ramos le permiten agredir, se conoce que a Suárez no solo se lo permiten sino que se lo solicitan. Nuestro colaborador Paul Tenorio decía ayer en Twitter que no se atreve a reclamar la expulsión de ningún otro jugador antes de que Luis Suárez sea por primera vez (!!) expulsado en la Liga española, y tiene más razón que un santo (perdón por poner Luis Suárez y santo en la misma frase). Ya conocemos, con todo, la proverbial desfachatez de la prensa cataculé y más concretamente la del diario Sport. Si Sergio Ramos tiene licencia para agredir, Luis Suárez tiene voto de violencia. Si Sergio Ramos tiene licencia para agredir, Luis Suárez tiene un compromiso adquirido con la disciplina del puñetazo, la hostia y el remoquete. La duda, insistimos, ya no es si a Luis Suárez se le permite repartir; lo que cabe plantearse es si no se lo pide por contrato la LFP, en rara connivencia con la RFEF y el colectivo arbitral.
Marca, como veis, plantea por su parte el rescate de Mario Hermoso por parte del Madrid en el mes de enero, y respecto a esa posible incorporación (lo es también en la lista de Luis Enrique) sólo cabe a La Galerna decir algo: hágase.
Pasad un buen día.



