Luka Modric, el arma secreta para final de temporada
Israel G. Montejo
Luka Modric no ha dicho su última palabra. Todo lo contrario. El croata, una de las grandes leyendas de la historia del fútbol contemporáneo, velas armas en silencio, observando desde el banquillo cuando le toca o manejando los hilos de un Real Madrid que está firmando una gran temporada cuando Ancelotti decide tirar de sabios y veteranía. El de Zadar aúna en su persona ambos conceptos.
El 10 del Real Madrid no está jugando este año tanto como seguramente esperaba a principios de temporada. Eso es una evidencia incontestable, como también es una evidencia que tiene aún mucho fútbol en sus botas, conoce perfectamente la idiosincrasia del Club y hasta el latido de la afición que se agolpa en los graderíos del remozado Santiago Bernabéu, que sabe reconocer a uno de los suyos simplemente con verle caminar por la banda. A Modric se le espera.
Este ejercicio lleva jugados 28 partidos, con un gol, 5 asistencias y 1458 minutos en sus piernas. Son datos que invitan a una lectura ‘diferente’: llega descansado al tramo final de la temporada, a los partidos en los que, de verdad, se juegan los títulos y se deciden las temporadas.
Modric está fresco, y eso unido a que la calidad no se pierde nunca y que todos los grandes futbolistas de los clubes punteros de Europa acumulan minutos y partidos, hace pensar que Luka puede ser el ‘arma secreta’ de Ancelotti para el último tramo final de Liga y Copa de Europa. Puede ser un jugador diferencial, el gran fichaje del mes de marzo y abril, el futbolista que, en un momento dado, dé un giro de tuerca al fútbol del equipo, cuando el cansancio se empieza a acumular y manda la cabeza, la calidad y las piernas frescas. Luka lo tiene absolutamente todo en este momento.
Modric está fresco, y eso unido a que la calidad no se pierde nunca y que todos los grandes futbolistas de los clubes punteros de Europa acumulan minutos y partidos, hace pensar que Luka puede ser el ‘arma secreta’ de Ancelotti para el último tramo final de Liga y Copa de Europa
La trayectoria de Luka invita además a incidir en esa idea. Es un campeón con mentalidad de ganador embutido en un cuerpo fibroso. En el Madrid suma 24 títulos desde el año 2012, prácticamente a dos por temporada. Una cifra estratosférica. En este tiempo ha jugado 463 partidos, 328 de ellos de titular y, solamente en Liga, está a punto de superar los 25.000 minutos de competición.
Estamos, por tanto, ante un crack cuyo legado habrá que valorar en su globalidad cuando decida colgar las botas, algo para lo que aún queda porque cuando la calidad y el saber estar son la norma y no la excepción, las historias con final feliz se prolongan.
A Modric seguramente lo que le motive sea volver a ganar este año todo lo posible. Liga y Champions si se pone a tiro, y no cabe duda alguna de que, si el Madrid compite por todo hasta el final, el 10 de Zadar será completamente determinante. No hace falta ser adivino para saberlo.
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