Marca vuelve a mentir
La Galerna
Buenos días. Tal y como empiezan muchos chistes, tenemos una noticia buena y una mala. La buena es que el Real Madrid, como ya sabréis, venció al Levante por 2-0 en liga, lo que afloja mínimamente la soga que le oprime el cuello después de perder dos títulos (Supercopa y Copa) en apenas cuatro días.
La mala es que fue una victoria “a domicilio”, como titulaba su crónica en La Galerna Jesús Bengoechea. Lo malo, sí, es que dicha victoria tuvo lugar en un Santiago Bernabéu que, en aquelarre absolutamente inédito en muchas décadas, no dejó de abuchear a los propios jugadores (especialmente a Vinícius) durante los más de noventa minutos de encuentro. En uso de su libertad de expresión, claro, pero con las consecuencias que pueden deducirse fácilmente de una actitud semejante: jugadores atenazados y, en particular, un Vinícius que (exceptuando los insultos racistas, o tal vez sin exceptuarlos del todo) se sintió casi tan mal como en Mestalla.
Resulta curioso que haya madridistas que piensen que esa iniciativa (sostenida, y lo repetimos porque es importante, durante el partido completo) puede ayudar en algo al equipo que se supone es el suyo. Hacer notar tu malestar es siempre legítimo, y por supuesto que hay razones para ese malestar, pero lo inteligente sería limitar el alcance de las protestas al comienzo y/o final y/o fases concretas del partido. Hacer que tu equipo sienta que está jugando fuera un partido que juega en casa nos parece la antítesis de lo que puede conseguir alguien que ama a dicho equipo. Nos parece, con el debido respeto, que el Bernabéu desbarró.
Lo que no es que nos parezca, sino que lo sabemos fehacientemente porque son hechos, es que Marca miente hoy en portada sobre los acontecimientos de ayer en el templo blanco, en particular sobre las declaraciones posteriores en rueda de prensa de Álvaro Arbeloa.
Sí. Aparte de asemejarse a algunas pinturas negras de Goya, la primera plana del diario marquista miente sobre lo dicho por el técnico del Real Madrid. Lo que Marca dice que Arbeloa dijo sobre los pitos lo dijo en realidad y en concreto sobre los gritos de “Florentino dimisión”, lo cual es muy distinto. No dijo “Los pitos no son de gente que no quiere a Florentino, sino que no quiere al Madrid”. Cambia el sujeto de la frase por “los gritos de Florentino Dimisión” y el titular pasa a ser cierto, pero de lo contrario es solo una falsedad, muy probablemente diseñada para enrarecer la relación entre el entrenador y la grada. Obligado por la cortesía con el público a la que no se siente ceñida La Galerna, el entrenador blanco dijo en cambio que el público estaba en su perfecto derecho de silbar.
Marca, tergiversando y malmetiendo desde 1938.
“Pitada y alivio”, titula As bajo una foto correspondiente a la celebración del gol de Raúl Asencio. En la foto vemos también a Mbappé y Güler. En total, tal vez los tres mejores jugadores de un partido que cambió radicalmente cuando Arbeloa, en el descanso, decidió dar entrada al campo al turco y a Mastantuono. A partir de ahí, hubo fluidez y el marcador se quedó corto para lo que debió haber sido. Se registraron multitud de ocasiones para una goleada que no se llegó a producir. La tuvo Mbappé para el doblete (antes convirtió magistralmente un penalti que él mismo provocó, a pase de Güler), la tuvo Bellingham para en lucimiento de Ryan y la tuvo Vinícius también. Lamentablemente, no pudo dar un disgusto a los miles de odiadores que la acosaron en las gradas, haciendo felices a millones de antimadridistas.
Así respira hoy, por ejemplo, el antimadridismo versión colchonera. Enhorabuena a todos los que han hecho posible esta felicidad.
“Hemos ganado”, suelta el cabestro. Que cada cual se haga ver la cuota que le corresponde en el logro de la felicidad de esta gente.
Los de la prensa cataculé, claro, rozan también el paroxismo orgásmico con el autosabotaje que se hizo ayer la masa social blanca. Pena para ellos que el Madrid ganara.
Hoy, a las 21 horas, juega el equipo cliente de Negreira en Anoeta, y aunque no queremos siempre albergamos la mínima esperanza de un pinchazo. La esperanza puede ser muy lesiva. Los de Flick están jugando bien y cuentan con el favor del sistema, con el mascarón de proa arbitral al frente.
Pasad un buen día.




