Marcelo y la inmunidad del periodista
Daniel Calle
Vaya por delante, para que no haya malas interpretaciones: de la triste racha de juego y resultados del Real Madrid los periodistas no son (somos) culpables. La crítica al actual momento del club blanco, además de ser obvia, también es saludable... siempre y cuando sepamos diferenciar.
Marcelo, segundo capitán del Real Madrid, se cabreó con (parte) de la prensa tras el partido ante el Viktoria Plzen de Champions. Para argumentar sus quejas, el brasileño utilizó el peor de los posibles argumentos, explicando que algunos periodistas les criticaban por envidia, porque, según Marcelo, a éstos lo que les molesta es no vestirse de corto y pisar el césped del Bernabéu.
Marcelo, como cualquier otro futbolista y/o ciudadano, tiene derecho a criticar a la prensa. En los últimos tiempos se ha creado una especie de protección en esta (nuestra) profesión en la que nadie puede tocarnos. Es como un ente inmune, que todo lo hace bien, que jamás se equivoca y que su trabajo debe ser aplaudido siempre. Y no, nosotros también podemos ser criticados.
Cuando escuchaba a Marcelo no podía ocultar esa risa irónica ante el que siempre es el mismo argumento. Cuando un equipo va mal, la prensa es culpable por, sencillamente, expresar su opinión sobre la situación. Créanme, no estoy de acuerdo con muchas cosas que se leen, escuchan o ven en los medios de comunicación (al igual que las mías tampoco gustarán), no simpatizo con mucho de los periodistas que cubren la información del Real Madrid (a otros, en cambio, los admiro), pero todos, opinen lo que opinen, tienen el derecho de expresarse, analizar el partido de la manera en la que quieran y preguntar lo que consideren oportuno. Otra cosa es la respuesta que pueda haber a ello.
Marcelo, como cualquier otro futbolista y/o ciudadano, tiene derecho a criticar a la prensa.
Marcelo, al salirse del guión y 'retar' a algunos periodistas, sufrió una cacería. Y aquí está el problema. Parte de la prensa sacó las uñas al ver que un futbolista les criticaba, les contestaba eso que no quieren escuchar.
A Marcelo, sin embargo, le falló el mensaje. El capitán blanco puede 'cantar las cuarenta' a los periodistas, pero su argumento quedó muy pobre. Aunque fuera real y por mucha envidia que puedan tenerles (que no lo creo), cualquier periodista puede criticar a este Real Madrid. Como también se puede alabar y defender al club y no por eso eres un peor periodista.
Después de contarles todo esto, quiero llegar a esa sensación de piel tan fina que comienza a tener esta (mi) profesión. Tras criticarles Marcelo, una serie de personas de los medios empezaron a ningunear y casi insultar al jugador del Real Madrid por el simple hecho de que no se había plegado ante ellos y había levantado la voz. Un periodista, histórico de las ondas, exclamó en tono despectivo que “quien iba a ser el siguiente Premio Nobel” en aparecer por la zona mixta del Santiago Bernabéu, como si él alguna vez haya o fuera a recibir algún premio por su intelecto. Otro, sustituto del primero en un histórico programa, llegó a decir que Marcelo “no daba la talla para ser capitán” del Real Madrid. Al escucharle me pregunté, ¿qué es dar la talla? ¿Es no tener el derecho a criticar a un periodista? Se da la circunstancia que el periodista detrás de esta afirmación bajó la audiencia al programa radiofónico que dirigió el fin de semana, la baja actualmente en el que presenta cada noche y también está de capa caída en el programa de televisión que presenta en solitario (tras irse sus dos compañeros anteriores). ¿Quién no da la talla?
Lejos de desacreditar a Marcelo con argumentos de respeto (y los hay, porque el jugador se equivocó en su intervención), algunos periodistas fueron a la guerra, no aceptaron que hicieran con ellos los que ellos hacen, y comenzaron una campaña contra el jugador. Otros, en cambio, se frotaron las manos. Sabían que era su momento, saldrían en todos lados y sería más conocidos, además de quedar como héroe y salvador de una profesión cada vez más desprestigiada.
Desde los tiempos de Mourinho, muchos periodistas vieron que hay ciertas ocasiones que te dan la posibilidad de llegar a más. El técnico portugués hizo 'famosos' a varios periodistas, que pese a la persecución indigna que tuvieron con el luso les faltará vida para agradecerle su influencia. Algunos elevaron su caché, aprovecharon sus piques con Mourinho para para ser más conocidos, ir a más tertulias y sacar mejores contratos. Y, que quede claro, me parece bien, es totalmente lícito. Por eso hay que saber que algunos van a eso, a buscar un minuto de gloria en el que puedan ser reconocidos. Y mal hacen los protagonistas en caer en ese juego.
Muy lejos estoy yo para dar lecciones (¡solo me faltaría!), pero igual que todo periodista tiene derecho a criticar a cualquier jugador, todo futbolista también tiene derecho a criticar a cualquier periodista. Siempre, eso sí, por los cauces del respeto que se exige por ambas partes.
Marcelo, como muchos de sus compañeros, se equivocó. La prensa no tiene culpa del estado del Real Madrid (como lógicamente tampoco la tenía en los éxitos de los últimos años). Pero erró en sus argumentos, no en el fondo. Marcelo tiene el mismo derecho de criticar a un periodista como éste tiene de hacerlo con el jugador. Y las dos partes lo tienen que aceptar. Y, ahora, quien peor lo lleva es parte de la prensa, que no admite que se la discuta. Y sí, los periodistas también podemos ser criticados.