Messi, La Liga y Javier Tebas: El que faltaba
La Galerna
Se precia de ser la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro.
Buenos días amigos galernautas, éramos pocos y parió la abuela. Hizo chas y apareció a nuestro lado. Por si no hubiera tenido suficiente con el sainete fuenlabreño y la conversión de la hinchada deportivista en la Santa Compaña, Javier Tebas, el presidente madridista de la Liga, tan blanco como el fulgor del alba y tan merengón -y empalagoso- como un generoso milhojas, se cuela a última hora en la fiesta de despedida de Messi en Can Barça.
Y lo hace como ese invitado de última hora al que nadie espera y que aporrea el timbre, botella de espirituoso en mano, en el cénit de la melopea.
Miel sobre hojuelas.
Así ha sido siempre, desde que Tebas y Roures, el de la tele, comparten barbacoas para realizar buenas parrillas – televisivas, claro- en las que curiosamente el Madrid siempre sale chamuscado cual chorizo negro que un día fue rojo. Como Jaume.
Por lo tanto, aunque la noticia per se es relativa, conviene destacar de nuevo que cada vez que el fiambre del Barça necesita ahuyentar aves de rapiña y animales carroñeros a los que tan habituados estamos nosotros, allí acude presto Tebas a ejercer ufano de espantapájaros blaugrana.
“La Liga da la razón al Barça”, se apresura a titular el diario de Godó, Grande de España, necesitado del cualquier clavo caliente al que agarrarse en su caída al abismo, de la irrelevancia a la que les aboca el otrora gran capitán culé, hoy menudo rosarino, más pequeño que nunca.
Pero la cuestión no es esa. No se trata de dirimir cuánto cuesta la libertad de Messi Cuccittini- cuya cláusula de salida, visto lo visto y conociendo a Nobita, contractualmente apunta seguro a suicidio económico- sino de la competencia de la Liga para entrar en estas cuestiones mediante “Notas informativas” que son juez y parte.
Este portanalista cree que la libertad de Cuccittini vale 2 euros con 75 céntimos, opinión que comparte con su amigo Manolo, vecino de la calle Tembleque de Aluche, cerca de Carabanchel Alto. Todas las opiniones son respetables, claro, pero la cuestión es si Manolo y servidor somos competentes para juzgar lo que vale o deja de valer El Clausulitas.
La cuestión no es baladí, sobre todo para ese Tintín rollizo aposentado en la azotea de MD. Cómo va a entrenar -y cobrar- este señor en Barcelona de un club tan tieso que aún a día de hoy ha sido incapaz de pagar el finiquito de Quique Setién que rumia su despido con las vacas.
Nos hartamos de escuchar, por cierto, cuánto quería Cuccittini al Barça. En detrimento siempre de CR7, el mercenario narciso pesetero que rompió todos los récords goleadores en la Casa Blanca. Cuccittini era distinto. Amaba tanto al escudo, estaba tan integrado en Catalunya y al tiempo era tan español, que defraudaba a Hacienda.
Sport en su informe nos dice hoy que todo aquello ha muerto.
Y enumera un listado de agravios del shequetito que, como bien apuntó nuestro editor Bengoechea en Twitter, no son más que el preludio a la hora de afirmar que aquellos orgasmos que vivieron Messi y el culerío fueron fingidos. En cualquier caso, no deberíamos preocuparnos demasiado. Leo, al parecer y cortesía de Pep mediante, tiene 750 millones de razones para dejar atrás todo este rato tan malo que está pasando.
Sport y la Ouija se apuntan al Lío Messi como titulamos nosotros el jueves de la semana pasada cuando el rosarino advirtió que sus intenciones pasaban por entre Villadiego y Polvorosa. Ya nos tomó prestado la Hernia aquello de Accidrenthe para referirnos al mito Royston Drenthe, por lo que estamos acostumbrados.
Poco más aporta la prensa deportiva de la meseta al esperpento diario que nos llega de allí arriba a la derecha con el liguero subido en el muslamen. Nos sorprende, eso sí, que nadie se haya hecho eco de la algarada tuitera protagonizada por esa extraña simbiosis de Mad-Max y guerrero mapuche que es Arturo Vidal, siempre en la cresta.
Dice El Rey Arturo que con el ADN a lo mejor se pueden clonar dinosaurios, pero no se ganan partidos. Está bien que lo diga él que parece salido de Parque Jurásico, pero, insistimos, nos resulta curioso que la rajada brutal de Vidal -como titula Sport en su edición online- no aparezca en ninguna primera plana.
Allí en Internet descubrimos también que el bueno de Umtiti aterriza en Barcelona cuando todo el mundo le daba por confinado.
Dos manjares exquisitos para los paladares madridistas más refinados que la prensa nos niega, pero que La Galerna rescata en el portanálisis para un sabroso desayuno.
Bon apetit, amigos galernautas. Y feliz día.
No es tiempo de comprar papel higiénico en los supermercados.
Es tiempo de palomitas.



