No era tan difícil, Rubiales
La Galerna
Buenos días. La selección española consiguió ayer una prestigiosa victoria en Wembley en su debut en la Liga de las Naciones. Marcaron Saúl y Rodrigo, pero llamó la atención el buen nivel futbolístico del combinado de Luis Enrique. Un nivel que se asemeja al visto durante la etapa de Julen Lopetegui, algo que nos hace pensar en la ruina que dejó Luis Rubiales de cara al Mundial de Rusia.



Sorprende que la prensa no haga una reflexión profunda tras lo ocurrido anoche. Que no lleven sus análisis unos meses atrás en el tiempo. Se ha visto que hay jugadores para hacer algo importante, que el estilo desgastado que dejó Del Bosque y mejoró Lopetegui podía mantenerse en el tiempo y recoger nuevas actualizaciones -muy informático esto último-.
Nadie -suponemos que por el amiguismo reinante- eleva la voz para decir que Luis Rubiales se cargó un proyecto envidiable que podría haber llegado muy lejos en el Mundial. Luis Enrique ha demostrado que la base de Lopetegui valía mucho la pena y que se podía trabajar sobre ella. Y mejorarla, por qué no.
España volvió a ser reconocible, con un estilo en el que el balón es protagonista, pero sin renunciar a la profundidad y la agresividad. Fue un equipo intenso, dinámico, alegre, justo lo que le faltó en la cita mundialista, a la que llegó sin cabeza visible por un capricho del presidente de la RFEF y sus colegas periodistas.
Esperemos, por todos aquellos que aman a la selección nacional, que a Luis Enrique sí le dejen trabajar y terminar el proyecto que tiene entre manos. No es tan difícil, Rubiales.