Nos quieren quitar a Vini
Editorial La Galerna
Tengo que empezar este texto haciendo una confesión: yo compré, durante años, parte del relato de la prensa sobre nuestros jugadores. Yo no disfruté al 100% a nuestra segunda mayor leyenda, Cristiano Ronaldo, influido por opiniones externas. Es así, lo lamento y os pido disculpas a todos, mi familia madridista.
Durante muchos años he celebrado, por supuesto, los goles del bicho, pero demasiado a menudo tenía a la vez una disculpa en la boca, un pero en mis opiniones. “Es muy bueno, pero es demasiado arrogante…”. “Vaya dos golazos, pero es que su actitud no es la mejor en un campo…”. Lo dicho, compré el relato como un pardillo, y lo pagué con creces. Solo
después de los años puedo ver sus partidos en retrospectiva y abrazarle por todo lo que nos dio, sin peros ni ambages.
Y no sólo me pasó con el Madeira. Me escandalicé tantas veces por cosas que leí sobre Mourinho que se convirtió casi en persona non grata para mí. Y ojo, hay cosas que siguen sin gustarme, claro, pero nadie es perfecto, no tiraré yo esa primera piedra. Pero de nuevo la retrospectiva me ha quitado un velo de los ojos: sí, tenía maneras peculiares, pero joder,
tuvo razón tantas veces sobre tantas cosas…y no siempre se la di.
Sumad a la lista a Pepe, Arbeloa, ¡a Bale!. Lo del galés es para meter en la cárcel a muchos. Se le colgó el cartel de villano a un jugador clave en nuestra historia, que nos dio títulos, golazos y momentos absolutamente legendarios. Y si sois de mi quinta, o más mayores, la lista es infinita: Guti, Hugo Sánchez, Míchel, Juanito, etc. Debe ser producto de mi malísima memoria, pero no recuerdo campañas similares contra jugadores "ejemplares" dentro y fuera del campo como Luis Suárez, Stoichkov o el propio Lamine, por establecer un paralelismo.
Llegados a este momento en mi vida, espero que de mayor madurez, toda esta experiencia me ha servido para darme cuenta de lo que me quieren arrebatar ahora.
Me (nos) quieren quitar a Vini.
Nos quieren quitar a Vini de forma metafórica, ensombreciendo su importancia y su ya espectacular carrera en el Bernabéu, y de forma literal, forzando un clima negativo que acabe con uno de nuestros principales activos, en el peor de los casos, haciendo las maletas hacia donde sea. Van a enmierdar, mentir, exagerar y perseguir cada gesto del
jugador más maltratado de la historia del fútbol español para convertirle, de nuevo, en el villano perfecto.
Da igual que fuera del campo tenga infinidad de detalles solidarios y gestos nobles. Da igual que sea un excepcional compañero dispuesto a compartir los focos con Mbappé o Belllingham sin pensar en su brillo personal. Da igual que el 95% de sus reacciones airadas vengan siempre tras provocaciones y agresiones continuas rivales y gradas, que salen a su
caza indisimuladamente como han hecho desde que llegó a España (os recuerdo que un tipo, que ahora juega en segunda, le mordió la cabeza en un derbi contra el Atleti B cuando no llevaba ni un mes aquí). El 5% de reacciones que no son provocadas, perdonadme el lenguaje, me la pela muchísimo. De nuevo, nadie es perfecto, y de nuevo no seré yo el que
lance la primera piedra.
Nos quieren quitar a Vini, ensombreciendo su importancia y su ya espectacular carrera en el Bernabéu, forzando un clima negativo que acabe con uno de nuestros principales activos, en el peor de los casos, haciendo las maletas hacia donde sea
Vinicius Junior es, sin ningún género de dudas, uno de los nuestros. Vini no solo es una de nuestras estrellas, sino que además es madridista hasta la médula. No ha dudado en defender a compañeros en el campo y fuera de él. Ha defendido el escudo entre patadas, insultos y abucheos.
Una vez más, los madridistas tenemos enfrente a todos. No sólo al negreirismo más rancio, al CTA, a la UEFA y a Tebas. Tenemos enfrente una maquinaria mediática engrasada por millones de euros durante años para publicitar y ensalzar a los jugadores de enfrente y convertir, sistemáticamente, en los malos a los nuestros. Muchos hemos sido idiotas y
hemos comprado su relato, y me gustaría que mi ejemplo sirviera para despertar a otros que puedan estar pasando por ese proceso.
Uno, que ha jugado al fútbol en su juventud (a un nivel infinitesimal comparado con lo que aquí se trata), aprendió y respetó siempre una de las máximas de los deportes de equipo: si uno ve una trifulca entre jugadores, se defiende siempre y sin excepción al que viste de tu color. Después, en privado, se le recrimina y da una colleja si su actitud no ha sido correcta, claro. Pero en la cancha se defiende al de tu color siempre y sin dudar.
Tenemos enfrente una maquinaria mediática engrasada por millones de euros durante años para publicitar y ensalzar a los jugadores de enfrente y convertir, sistemáticamente, en los malos a los nuestros. Muchos hemos sido idiotas y
hemos comprado su relato
Vini es uno de nosotros. Que sienta nuestro cariño y respeto en el campo y fuera. Seamos exigentes y ayudémosle a corregir, de puertas hacia dentro, lo que pensemos que es incorrecto. De puertas hacia fuera, frente al periodismo corrupto, la mugrienta Liga Negreira y los ataques externos, se cierran filas hasta el final.
Que no nos lo arrebaten.
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