Octavos de Champions: obligación moral para el Madrid
Daniel Vila García
Noche europea, vuelta de esta ronda previa de repechaje para los octavos de final. Esta noche frente al Benfica nos jugamos seguir en Europa. Venimos de un 0-1 a favor en Lisboa y este resultado debe ser un colchón justo y necesario para encarrilar el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu sin problema alguno. El Real Madrid llega tras experimentar una derrota de aquella manera en Pamplona. No obstante, sigo observando a la plantilla centrada y bajo la tutela de un Álvaro Arbeloa que, junto a Pintus, está gestionando el calendario en función a las circunstancias.
Thibaut Courtois fue el jugador elegido por el Real Madrid para comparecer ante los medios. El Superman de los porteros aprovechó para afear la conducta de José Mourinho tras sus esperpénticas declaraciones sobre el episodio acaecido en el Estádio da Luz. En esta historia de nunca acabar que es el sindiós del odio y el racismo en el fútbol, algunos aficionados ya empezamos a cansarnos del postureo de muchos para tratar de dar gato por liebre. En ese sentido, fue el belga quien dijo sobre Mourinho que le "decepcionó que usara el festejo de Vinícius" para desviar el foco.
El equipo viene de perder en el Sadar. Jugar en Pamplona siempre es difícil, pero entiendo que el aficionado se fuera a la cama con el mal sabor en la boca. ¿El Osasuna necesitaba más los tres puntos que nosotros? No, pero sí es verdad que jugaba en su estadio y con su afición apretando. Y no es menos cierto que Arbeloa decidió dar minutos a Alaba y la titularidad del austriaco ya era un mensaje claro: salimos a ganar pero el miércoles 25 tenemos una cita europea que es más importante.
Veo al equipo concentrado y estar en octavos debe ser una obligación moral
Por si alguien tiene dudas de mi tesis, Dani Carvajal volvió también al once. Y si alguien me pregunta si me parece bien, respondo que es una decisión sabia. Vamos a ver, si bien es cierto que veníamos de recuperar el liderato y estábamos en racha liguera, no es menos cierto que debemos dosificar nuestros efectivos. La temporada es la que es y todavía tenemos mucho en juego como para sacrificar jugadores con minutos excesivos.
Y además, en Pamplona estas derrotas pueden contemplarse. La afición rojilla es de aúpa y siempre alienta a los suyos hasta límites insospechados. Que le pregunten a Paco Buyo si calientan o no los aficionados navarros. Los nuestros volvieron a tener una buena dosis de afectos, esos tan dulces que nos deparan las aficiones de España. Un nuevo recital de ignominia que ya cae en saco roto. Hasta que nos cansemos, claro está. Imagino que en eso estamos, en solucionarlo de forma sutil.
Vinícius volvió a marcar y con el gol ante el Osasuna nuestro astro brasileño va mostrándose de nuevo seguro en su misión definitoria. Lo que más demandamos del 7 es su capacidad endiablada de percutir o buscar soluciones imaginativas en el último tercio del campo, pero también le necesitamos más afortunado de cara a gol. Tampoco quisiera olvidar las alternativas que ofrece a sus compañeros de ataque abriendo espacios o, incluso, su facilidad para dar el pase preciso.
Veremos qué acontece. Mi convencimiento, y así lo comenté la semana pasada, es que pasamos sí o sí. Veo al equipo concentrado y estar en octavos debe ser una obligación moral. Deportivamente, muchos automatismos están cuajando y eso suma lo suficiente para construir abiertamente un equipo que compita en Europa y gane La Liga. Es más, la derrota en Pamplona puede ser ese recordatorio que estos jugadores necesitan para tener presente que estamos en una temporada atípica de esas en las que debes ir partido a partido. Confianza máxima y espero que disfrutemos de un buen partido esta noche. ¡Hala Madrid!
Getty Images

