Por qué sigue sin gustarme Zidane
José Luis S. Ortiz
Con la venia. Dos cuestiones previas. Primera. Empiezo por el final de la réplica de D. Jesús. Sin duda alguna, Zidane es el mejor entrenador posible para esta plantilla. Es más, haciendo ficción (esta vez, sí), diré que cualquier otro entrenador (desde Jurgen Klopp hasta David Vidal) no aguantaría más allá de tres o cuatro meses al frente de la actual plantilla. Segunda. Estos días deberían ser malos para mí, tan poco admirador de ZZ. Estoy seguro de que algo así lo piensa más de uno. Lamento desilusionar a aquellos que piensan tamaña majadería. Estoy contento y no pienso pedir perdón. Tan contento como lo debieron estar todos los haters madridistas de Bale tras lo de Kiev. Y diferencio: yo no odio a ZZ. Ni mucho menos, lo cual no es óbice para que siga pensando exactamente lo mismo de él.
Permítaseme la pequeña licencia de referirme a Jesús en segunda persona, algunas veces, y otras en tercera persona, en función de sus alusiones hacia mí en su réplica.
Sus éxitos como aval. Dice Jesús que los éxitos pasados dan para voto de confianza. Puedo estar de acuerdo. Lo que no tengo tan claro es si esos éxitos hacen de ZZ un entrenador no-criticable. Tampoco tengo muy claro dónde está el límite. Parece que tres ChL dan para un buen colchón. Dos ChL tenía un portero leyenda y en cierta final de Lisboa estuvo a punto de perder la tercera, tras una actuación lamentable y habiendo dado ya nítidos síntomas de decadencia.
¿Estoy afirmando que ZZ es un entrenador decadente? Evidentemente, no. Digo que cada cual es muy libre de dar los votos de confianza que le plazcan y a quien le plazcan. Digo que ZZ ha dado motivos más que suficientes para tener derecho a ese voto y ha dado motivos más que suficientes para desconfiar. Hay quien solo ve los méritos. Yo prefiero valorar ambas cosas y me sale un cuadro incompleto que no me gusta. En mi anterior artículo puse varios ejemplos, ahora puedo añadir diferentes puntos de vista sobre cuestiones interesantes que aporta Jesús.
Valoremos las tres ChL. Es mucho. Nada lo iguala. Valoremos también, en su justa medida, la segunda peor liga de la década en puntaje, que diría el ingeniero Pellegrini. Valoremos que se perdió casi sin competir y quedando a 17 puntos del campeón. Sí, ya sé que al lado de tres ChL todo empequeñece y que nada ensombrece ese hecho. No hay más que ver el ataque de cuernos del culerío para darse cuenta de ello. Háganse una pregunta: ¿un entrenador, top mundial, puede permitir, salvo circunstancia extraordinaria, que su equipo deje de competir al segundo mes de haber empezado una liga? Y, ya puestos, les llamo su atención sobre un hecho peculiar. En la temporada del puntaje horroroso, el Madrid ganó la Decimotercera. Durante toda la temporada se fueron alternando las competiciones. Sin embargo, ese extraordinario grupo de jugadores (Jesús dixit) funcionaba en una competición como un reloj suizo y en otras no daba la hora correcta ni las consabidas dos veces al día. Tal vez esta circunstancia obedezca a la genialidad táctica/estratégica de un gran entrenador. No lo veo, aunque admito poder estar equivocado. Ese trasiego, entre Dr. Jekill y Mr. Hyde, en apenas tres días de diferencia la mayoría de las veces suena a descontrol y autogestión. Y no es bueno, no es eficaz, no es profesional.
¿Un entrenador, top mundial, puede permitir, salvo circunstancia extraordinaria, que su equipo deje de competir al segundo mes de haber empezado una liga?
Valoremos otro mérito que posee ZZ de gran contenido moral: su vuelta al club en una situación extremadamente difícil. Y valoremos también su furtiva marcha en una fecha en la que todos los grandes entrenadores estaban ya comprometidos. Y de paso, preguntémonos si todo lo vivido con posterioridad a esa fuga, es o no consecuencia directa de ella. Por ejemplo, la nefasta temporada pasada.
¿Se puede NO ser un gran entrenador y ganar tres ChL seguidas? Parece difícil ¿Se puede ganar un Mundial, una Eurocopa, dos ChL y dos ligas y que te echen del Besiktas por malo? ¿Alguien recuerda a Otto Rehhagel? Ganó una Eurocopa con Grecia. Frank Rikjaard ganó dos ligas y una ChL. Se lo ha tragado la tierra y está en edad de merecer.
Pogba. No Jesús, no pasé factura a Zidane por gustarle Pogbá. Faltaría más. Lo que yo criticaba era la falta de plan B y el sostenella y no enmendalla. O Pogbá o ninguno. Fue ninguno. Van de Beek podría contar cosas. Se dijo que la operación la paró ZZ. Lo desconozco. Hubo negociaciones reconocidas por el jugador y el Ajax. Ni siquiera me parece criticable. Tú entrenas, tú eliges…o propón alternativas si el elegido no sale. ¿Lo hizo? No lo sabemos. Sí sabemos que por el plan A demostró públicamente mucho interés y por el supuesto plan B, ninguno.
Fede. No, no he hecho fútbol ficción, ni de machete ni de mísil, Jesús, porque si lo hubiera hecho, me habría resultado muy fácil estimar el tiempo que el uruguayo hubiera calentado banquillo o sofá de haber venido Pogbá. Fede nunca fue el plan B y lamento tener que repetirme. Fede apareció en todo su esplendor a partir de la jornada octava, dos meses después de iniciada la liga, y apareció porque solo había cuatro centrocampistas puros para tres puestos y Modric debía descansar. Kroos se lesionó en aquella jornada y Fede siguió jugando. Sorprendió a todos, incluyendo al entrenador, porque de no ser así, se explica mal o muy mal su casi ostracismo hasta ese momento.
Carvajal. Mi amigo Jesús afirma otra cosa interesante (y de buena fe) descargando a ZZ de responsabilidad por la patada intempestiva de Carvajal a Sterling. Vale, Jesús, te lo compro a cambio de que tú compres que la chilena de Kiev tampoco tiene que ver con Zidane, dado que fue una genialidad espontanea en la que no intervino ni táctica ni estrategia alguna. Esa puñetera genialidad hundió al Liverpool. La Decimotercera es esa chilena. Espero que, a partir de ya, cualquier referencia al currículo de Zidane y sus tres Champions, se haga incluyendo un asterisco con nota al pie aclarando este asunto. Yo, por el contrario, creo que es responsable solidario de lo que hagan sus jugadores (en el desarrollo normal del juego) por ser él el que decide quién debe jugar.
Casemiro y Marcos Llorente. Las temporadas rondan 60 partidos. Un amante de las rotaciones como es ZZ lo sabe. Visto lo que es Casemiro en ese equipo, un suplente es necesario como el respirar. Y lo teníamos. De todos los jugadores no titulares, Marcos era el menos vendible de ellos. Con ZZ, primero fue cedido y después no jugó prácticamente nada. Solari le dio cancha y demostró que tenía sitio. No sabemos si hubiera estado dispuesto a ser un suplente con muchos minutos, como Lucas o el Nacho de los buenos tiempos. Sí sabemos que su ADN no se discute y sabemos que es el club de toda su vida, ergo, no es descabellado pensar que hubiera aceptado, de haber existido ese plan.
No está triunfando en el Atleti, cierto. Si el criterio para justificar la bondad de su salida es la filosofía cholista, me rindo, Jesús. Filosofía que compra, vende y vuelve a recomprar lo que hace un año no le valía. Filosofía que gasta 126 millones de euros en un jugador para cubrir las subidas del lateral derecho. Lemar sí, Llorente, no. Uufff. Respeto vuestra fe en el cholismo, pero yo prefiero fiarme de lo que vieron mis ojos cuando Solari decidió utilizarle.
Marcelo. “Zidane se encontró con que tenía que quedarse con Marcelo y con Isco y con tantos otros por la sencilla razón de que Marcelo, Isco y tantos otros no querían ni oír hablar de una salida”. Bale y James sabemos que no se opusieron. Mariano, parece que sí. Según se desprende de la réplica de Jesús, Isco y Marcelo, también. De Brahim, no sabemos, hemos de colegir que sí. Hasta ahí llega la lista de jugadores no queridos con la que ha tenido que cargar ZZ. Los que (teóricamente) le han impedido la reforma. Menos los últimos partidos de Isco y la fulgurante aparición de Mariano, todos han dado un rendimiento malo en sus últimas apariciones. Sin embargo, solo uno de ellos ha merecido continuidad sin tener claros los méritos hechos. ¿Por qué tanto interés en uno y tan poco en otros? Solo veo dos respuestas lógicas no incompatibles: por todo lo que nos ha dado o para no alterar el corral tocando las narices al sector duro. No parece ser Marcelo una pesada carga para ZZ. Más bien lo contrario. Y me parece bien. Es su responsabilidad. Pero a mí me retrotrae a los tiempos malos del portero leyenda y me sobran los ejemplos de jugadas concretas para justificarlo. Y no me gusta. En este contexto, dudo mucho que las veces que ha sido carne de banquillo se deban a decisiones gallardas de ZZ.
Jesús destaca el carisma de ZZ para garantizar un ambiente mirífico en el vestuario. Estoy de acuerdo, aunque me cabe alguna duda. ¿Tenía Mou carisma?, ¿Carletto?, ¿Benítez?, ¿Solari?, ¿Lope? Hay de todo, la verdad, pero no parece que el carisma fuera el único hecho determinante para garantizar el buen ambiente en ese corral. El confort de las vacas sagradas, ¿tal vez?
Es cierto, como dice Jesús, que no ha habido declaraciones altisonantes. Tal vez ni sean necesarias. Recuerdo, como si fuera ayer, un partido de inicio de la temporada pasada contra el Girona. El catálogo de horrores de Marcelo fue terrorífico. Mediada la segunda parte Lope decidió sustituirlo. Preguntado en zona mixta respondió: “Me ha sorprendido el cambio…”. En esta misma temporada, con Marcelo ya recuperado de todas sus lesiones y calentando banquillo habitualmente, empezó a oírse, por esas redacciones de España, que estaba molesto por su situación. ¿Cierto o falso? Lo desconozco, pero ya sabemos cómo son ciertos representantes.
Por cierto, ya que Jesús lo pregunta: a Mendy lo trajo el mismo señor que trajo a Jovic o, en su defecto, el que dio el visto bueno para su fichaje. No sabemos todavía para qué.
No parece que el carisma fuera el único hecho determinante para garantizar el buen ambiente en ese corral. El confort de las vacas sagradas, ¿tal vez?
Courtois y su mano salvadora. ¿Quién es el técnico que ha dado toda su confianza a Courtois?, se vuelve a preguntar Jesús. Y yo vuelvo a responder: el mismo que ha dado toda su confianza a Carvajal para sacudir un patadón a Sterling y de lo que, parece, ninguna culpa tiene ZZ.
Delantero centro. Me pide mi buen amigo Jesús que especifique el jugador al que habría que dar banquillazo para introducir al delantero centro. Honestamente creo que, antes de abordar ese problema, habría que resolver un enigma. ¿Para qué fichó (o dio su visto bueno) ZZ a un delantero centro como Jovic? Dependiendo de la respuesta, la solución al problema admite variantes que estaré encantado de debatir con quien sea.
Tarjetas. Uno puede hacer las cosas mal, como cuando, en la época de Mou, casi lo escenificaron. También se pueden hacer muy mal y jactarse delante de las cámaras de todo el mundo de haber forzado la tarjeta adrede. O se pueden hacer las cosas discretamente. Un agarrón, una mano o una pérdida de tiempo. Diría que el entrenador algo tiene que decir.
Amigo Jesús, ZZ es un hombre de un enorme carisma y parece que le da para gestionar un vestuario tan complicado. ¿De los mejores del mundo?, parece que sí. Y eso es tan necesario como ser un buen gestor de la parte científica del asunto, es decir, la táctica, la estrategia y similares (incluyo lo de las tarjetas). Y aquí es donde falla y es lo que le hace ser un entrenador incompleto. Los errores cometidos este año (y algunos de años anteriores) son groseros (que no repetiré). A Mou le falló justo lo contrario. Se hace necesario poseer ambas capacidades con un nivel mínimo imprescindible, porque si no, o se te revuelve el corral o estás expuesto a que te venga el City o la Real (no, Jesús, la alineación no fue “aparentemente”) con sus desvergonzados jugadores, a los que les importa un pimiento tu carisma y el ambiente angelical en el vestuario, y te pintan la cara, mientras tú, en la banda, con cara de circunstancias, solo eres capaz de reaccionar en el minuto 86 con marcador en contra y un jugador menos.
