REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Portanálisis·17 de marzo de 2019

Qué suerte

L

La Galerna

"Zidane sigue con su suerte", amics. Esto es lo que nos revela hoy en sus bajos el siempre ponderado diario Sport, esa escuela de periodismo que raras veces saca a Messi en su portada. No ignora Sport que el vocablo "suerte" tiene nada menos que 19 acepciones en el diccionario de la RAE, incluyendo aquella de "género o especie de algo", aquella de "manera o modo de hacer algo", o aquella más idónea para lo que nos ocupa que reza lo siguiente: "como contrapuesto al azar en los dados y otros juegos, puntos con que se gana o acierta". Queremos tanto a Sport y sabemos tanto de su buen hacer que no podríamos pensar que su intención con el citado titular sea la de quedarse con las más manidas acepciones de "suerte", aquellas de uso más cotidiano que se refieren a lo fortuito o lo casual, a que el Pisuerga Zidane pasaba por Valladolid. A mayor gloria de Sport, sobra decir que sus hacedores conocen el diccionario de la Real Academia Española como si lo hubiera escrito el messísimo Messi y que, sobre todas las cosas, conocen las siempre presentes posibilidades de regreso a las andadas (a las ganadas) del Real Madrid. De ahí que no podamos menos que agradecer a tan primoroso medio de comunicación el hecho de que, desde su nuevo primer partido, reconozca los modos, las maneras y lo contrapuesto al azar de nuestro otra vez nuevo entrenador.

Y es que es lógico que Sport, porque ya decimos que es un medio de ley, se rinda a los encantos de Zidane, porque fue ponerse el francés al frente del equipo y notar cierta algarabía colectiva, cierta sonrisa en ristre, cierta certeza olvidada. Salieron algunos jugadores que otras veces no salían y resultó que parecieron no haber salido nunca, ni de forma, ni del campo, ni de nuestras preferencias. Marty McFly pasó ayer por el Bernabéu, Doc dejó aparcado el DeLorean en Padre Damián para comprobar que la vida suele estar hecha de pasados que retornan, levemente alterados, para renovar sus potencias, para seguir haciendo gerundios en un futuro no muy lejano.

"El futuro ya está aquí", cantaba y bailaba Radio Futura por aquellos años de la movida madrileña, y la prensa depotiva ídem hace el intento de cantar y bailar aun sin demasiada convicción. A Relaño es que no le sale, no le pidan ustedes demasiado en estas suertes. Seamos indulgentes y pensemos que en As han querido decir lo mismo que nosotros, pero como la cabra tira al monte y el hombre es un animal de costumbres, les ha salido una cosa así como seca, de Consejo de Ministros, algo como de traje gris pese a que en su portada abunden los rojos y amarillos. Hablan de indultos, como si esta cosa gloriosa de jugar -como si esta cosa aún más gloriosa de volver a jugar con Zidane de entrenador- pudiera quedar englobada en el mismo campo semántico de lo funcionarial, de los boletines oficiales, de las decisiones políticas o de los delitos a los que se les concede una gracia (léase, de nuevo en el DRAE, otra acepción que no se refiera a la gracia que suele hacernos la línea editorial de As).

Pero hablábamos de Marty McFly, de Doc y su DeLorean, y bien parece que en Mundo Deportivo se han hecho un maratón con la trilogía de Regreso al futuro. Palomitas, refrescos, allí me colé y en tu fiesta me planté, Coca-Cola para todos y Griezmann de comer. Otra vez. La cosa pide secuela de aquel estupendo reportaje con Piqué al fondo donde el delantero francés daba calabazas al Barcelona para seguir abrazando el cholismo. No hay duda de que la sensación de oportunidad perdida es muy literaria, muy cinematográfica. Por eso, para cebar un poco el asunto, para hacer crecer el hype previo al estreno de la secuela, les sugerimos un par de meses más de portadas sobre el particular, dos o tres declaraciones del jugador dejándose querer pero respetando al Atlético y sin reírse de su actual afición, alguna otra de compañeros hablando de la enorme profesionalidad del francés, la lectura de La náusea, el visionado de todas las películas de Antonioni, siete horas de teatro Kabuki, los discursos de Fidel Castro, tres botellas de vino... Qué suerte.

 

 

 

 

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90